Insuficiencia cardíaca.
Volumen 55, Número 08, Agosto 2002
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Persistencia del estrés oxidativo postrasplante cardíaco: estudio comparativo entre pacientes con trasplante cardíaco y con insuficiencia cardíaca crónica estable
Osvaldo Péreza; Pablo Castroa; Guillermo Díaz-Arayab; Danniels Nettlec; Francisco Moragab; Mario Chiongc; Jorge Jalila; Ricardo Zalaquetta; Sergio Morána; Pedro Beckera; Ramón Corbalána; Sergio Lavanderoa
a Departamento de Enfermedades Cardiovasculares. Hospital Clínico. Pontificia Universidad Católica de Chile. b Departamentos de Química Farmacológica y Toxicológica. Facultad Ciencias Químicas y Farmacéuticas. Universidad de Chile. Santiago. Chile. c Departamentos de Bioquímica y Biología Molecular. Facultad Ciencias Químicas y Farmacéuticas. Universidad de Chile. Santiago. Chile.
Rev Esp Cardiol. 2002;55:831-7.
Introducción y objetivo. Existe estrés oxidativo en pacientes con insuficiencia cardíaca crónica (ICC). El trasplante cardíaco, alternativa terapéutica importante en estos pacientes, podría disminuir el estrés oxidativo al mejorar la función cardíaca. Nuestro objetivo fue evaluar el estrés oxidativo postrasplante cardíaco. Pacientes y método. Fueron estudiados 3 grupos experimentales: a) trasplantados cardíacos, sin evidencia de rechazo (n = 11); b) pacientes con ICC capacidad funcional III de la NYHA (n = 19), y c) sujetos controles sanos (n = 14). El estrés oxidativo se evaluó determinando valores plasmáticos de malondialdehído (MDA), y actividades de glutatión peroxidasa (GSH-Px), catalasa (CAT) y superóxido dismutasa (SOD). Resultados. Las características demográficas fueron similares entre los grupos. El tiempo postrasplante fue 20,0 ± 4,8 meses. Los valores de MDA en trasplantados y con ICC fueron significativamente mayores
que en sujetos normales (3,35 ± 0,8; 3,27 ± 1,7, y 0,90 ± 0,3 μM, respectivamente). La actividad de GSH-Px aumentó en trasplantados respecto al grupo control (0,40 ± 0,07 y 0,33 ± 0,05 U/g Hb, respectivamente). La actividad de SOD fue menor en trasplantados respecto al grupo control ICC (0,44 ± 0,1 frente a 0,87 ± 0,6 U/mg Hb). No hubo diferencias en las actividades de CAT entre trasplantados y pacientes con ICC. Conclusión. Los pacientes sometidos a trasplante cardíaco tienen un aumento del estrés oxidativo, evidenciado por una elevación del MDA y por una disminución de la actividad de SOD, a pesar de una mayor actividad de GSH-Px. Este aumento del estrés oxidativo fue similar al encontrado en pacientes con ICC estable CF III de la NYHA, y se observó en ausencia de episodios reconocidos de infección o rechazo.
Palabras clave: Estrés. Trasplante. Insuficiencia cardíaca.
Financiado
por FONDECYT 1010992.
INTRODUCCIÓN
Aunque han
existido importantes avances en el tratamiento de la insuficiencia
cardíaca crónica (ICC), su morbimortalidad
continúa siendo elevada1. Diversos estudios han
demostrado un aumento del estrés oxidativo en pacientes con
ICC. La isquemia-reperfusión, mayor actividad neurohumoral,
estimulación por citocinas y la presencia de células
inflamatorias son estímulos generadores de radicales libres
y modificadores del estado de estrés oxidativo en la
ICC2-5. Estudios básicos y clínicos
sugieren que los radicales libres del oxígeno podrían
contribuir al deterioro de la función
cardíaca2-7. Los radicales libres incluyen los
aniones superóxido, radicales hidroxilo, peróxido y
H2O28. Estos son productos del
metabolismo y se mantienen en bajas concentraciones mediante la
acción de diversos sistemas antioxidantes enzimáticos
y no enzimáticos. En condiciones normales existe un balance
entre la producción de los radicales libres del
oxígeno y los sistemas defensivos antioxidantes. Cualquier
alteración en este balance a favor de los radicales libres
produce estrés oxidativo.
Experimentos en
ratas con infarto agudo de miocardio han sugerido una estrecha
relación entre la aparición de insuficiencia
cardíaca y estrés oxidativo3. Estudios
in vitro han revelado que breves exposiciones a radicales
libres resultan en disminución de fosfatos de alta
energía, pérdida de función contráctil
y anormalidades estructurales9. Se han demostrado
concentraciones elevadas de pentano en el aire espirado y un
aumento en los valores plasmáticos de malondialdehído
(MDA), un marcador indirecto de peroxidación
lipídica, en pacientes con ICC10-12.
Además, altas concentraciones de MDA en el plasma se
correlacionan con una mayor gravedad de los síntomas y
compromiso funcional de la ICC13.
Se han utilizado
diferentes intervenciones terapéuticas para disminuir el
estrés oxidativo en pacientes con ICC. A nivel experimental,
utilizando modelos de isquemia y reperfusión, se ha
demostrado que la administración de antioxidantes previene o
retrasa la transición desde un estado de insuficiencia
cardíaca compensada hacia uno de
descompensación14. A nivel clínico, la
terapia crónica con bloqueadores beta en pacientes con ICC
disminuye el estrés oxidativo15. El trasplante
cardíaco es una alternativa terapéutica consolidada
en pacientes con ICC y grave limitación
funcional16. Teóricamente, el trasplante
cardíaco podría disminuir el estrés oxidativo
al mejorar la función cardíaca. Sin embargo, estudios
realizados en animales han demostrado un mayor metabolismo de
radicales libres del oxígeno con un consiguiente aumento del
estrés oxidativo17-19. Pocos estudios
clínicos han evaluado el estado del estrés oxidativo
postrasplante cardíaco, y algunos autores lo han relacionado
con la presencia de infección, rechazo o uso de
fármacos inmunosupresores20-22. Recientemente, un
aumento del estrés oxidativo se ha atribuido a una
disminución de la capacidad enzimática antioxidante
después del primer año del
trasplante23.
El objetivo de
este trabajo fue estudiar el estado de estrés oxidativo
postrasplante cardíaco utilizando mediciones
plasmáticas de MDA y de la actividad de los diferentes
sistemas antioxidantes enzimáticos. Las mediciones obtenidas
se comparan con la realizada en pacientes con ICC y con las de un
grupo de sujetos sanos.
PACIENTES Y MÉTODO
Pacientes con trasplante cardíaco
En este estudio
se incluyó a 11 pacientes con trasplante cardíaco (8
varones), con una edad promedio de 48 años (rango, 16-62
años). El tiempo promedio postrasplante fue de 20 meses
(rango, 12-26 meses). El protocolo de inmunosupresión
consistió en ciclosporina A, azatioprina y esteroides. En
todos los pacientes se realizaron biopsias endomiocárdicas
dentro de 2 semanas de la medición de los parámetros
de estrés oxidativo. Las biopsias se efectuaron por
punción yugular según la técnica
clásica y biótomos desechables, en los cuales se
obtiene al menos 4 muestras para diagnóstico
microscópico. Las biopsias se analizaron siguiendo la
clasificación del Grupo de Estudio del Rechazo
Cardíaco de la Sociedad Internacional de Trasplante de
Corazón y Pulmón24. Ningún paciente
tenía evidencia de rechazo cardíaco en las biopsias
efectuadas ni evidencias de infección en un período
de 3 meses como mínimo. El ecocardiograma de todos los
pacientes mostraba una fracción de eyección normal y
se encontraban en capacidad funcional (CF) I de la NYHA.
Pacientes con insuficiencia cardíaca
Se
estudió a 19 pacientes con insuficiencia cardíaca,
todos varones, con una edad promedio de 61 años (rango,
44-75), en CF III, estables y en tratamiento habitual
(diuréticos, digital, inhibidores de la enzima conversiva de
la angiotensina [IECA] y sin bloqueadores beta al momento del
estudio). Todos los pacientes tenían dilatación y
disfunción sistólica con fracción de
eyección (FE) determinada por ecocardiograma < 40%. La
etiología fue isquémica en 7 pacientes (37%),
miocardiopatía dilatada idiopática en siete (37%) e
hipertensiva en 5 pacientes (26%). Se excluyó a pacientes
con: a) CF IV, shock cardiogénico; b)
cirugía de bypass coronario, angioplastia o infarto
de miocardio en los últimos 3 meses; c) angina
crónica; d) cambio en el tratamiento o uso de
bloqueadores beta en los últimos 2 meses; e)
enfermedad valvular significativa; f) presencia de factores
descompensantes como síndrome coronario agudo,
disfunción valvular, arritmia, infección, anemia
grave, hipertiroidismo o embolia pulmonar, y g) presencia de
condiciones que pudieran afectar las determinaciones de
estrés oxidativo como insuficiencia renal (creatinina
plasmática > 2 mg/dl), enfermedades autoinmunes,
neoplasia, enfermedad pulmonar o hepática avanzada,
inflamación aguda o crónica.
Controles sanos
Por motivos
éticos no se pudo contar con un grupo control que recibiera
tratamiento con fármacos inmunosupresores. El grupo control
estuvo conformado por 14 sujetos sanos pareados por edad y sexo.
Todos ellos eran asintomáticos, sin antecedentes
mórbidos de importancia y examen físico normal. Se
excluyó a sujetos con factores de riesgo coronario
conocidos, o si estaban en tratamiento con cualquier
medicación, suplementos vitamínicos, antioxidantes, o
ingerían alcohol de forma regular.
Todos los
sujetos firmaron un consentimiento informado aprobado por el
Comité de Ética del Hospital Clínico de la
Pontificia Universidad Católica de Chile.
Marcadores de estrés oxidativo
Los
parámetros de estrés oxidativo se determinaron en
sangre periférica. En los 3 grupos se midieron las
actividades enzimáticas de superóxido dismutasa
(SOD), catalasa (CAT), glutatión peroxidasa (GSH-Px) y los
valores plasmáticos del MDA, para lo cual se obtuvo 20 ml de
sangre por punción venosa periférica. La muestra se
centrifugó a 3.000 rpm por 10 min a temperatura de 4
ºC. El plasma se separó y almacenó a 20
ºC. Los eritrocitos se lavaron 3 veces con solución
salina y fueron posteriormente lisados y almacenados a 20
ºC.
MDA
Se
determinó en el plasma midiendo el contenido de sustancias
reactivas al ácido tiobarbitúrico
(TBARS)25. Sus valores se expresaron como
μ
M.
SOD
Se extrajo el
hemolizado utilizando el método descrito por Mc Cord et
al26. Para la medición de actividad se usó
el método de Misra et al27. Éste se basa
en la determinación de la velocidad de autooxidación
de epinefrina, la que es acelerada por SOD. El grado de
oxidación se determinó por fotocolorimetría a
480 nm. La actividad se expresó como unidades (U) por mg
hemoglobina (Hb).
CAT
Se
determinó por el método descrito por Beers et
al28. La reacción se inició por
adición de 1 ml de 30 mM H2O2. El
cambio en absorbancia a 240 nm se midió por 1 min a 25
ºC. En una parte de la muestra remanente se determinó
la hemoglobina y la actividad se expresó como U (nm de
H2O2/min) por g Hb.
GSH-Px
Se
determinó con el método descrito por Paglia et
al29 y se expresó como U (nm NADPH oxidado/min)
por g Hb.
Análisis estadístico
Se
utilizó el test de la t de Student para muestras no
pareadas, y se consideró como significativo un valor de p
< 0,05. Los valores se presentan como la media ±
desviación estándar (DE).
RESULTADOS
La tabla 1
muestra las características clínicas de los pacientes
trasplantados y de los pacientes con insuficiencia cardíaca.
No hubo diferencias significativas en edad. Del grupo con ICC,
cinco eran hipertensos, tres diabéticos, cuatro
dislipidémicos y seis habían sufrido IAM. Trece
pacientes utilizaban IECA (68%), 16 diuréticos (84%), y 14
digitálicos (74%). Ningún paciente era fumador en el
momento del estudio. La FE fue de 33% en el grupo con ICC y de 60%
en los trasplantados.

En la figura 1
se muestran los resultados de las determinaciones de MDA
plasmático. Los valores de MDA se encontraron
significativamente aumentados en los pacientes con ICC y trasplante
cardíaco respecto del grupo control (3,27 ± 1,7; 3,35
± 0,8, y 0,9 ± 0,3 μ
M, respectivamente), sin
existir diferencias significativas entre pacientes trasplantados y
con ICC. Las figuras 2-4 muestran los resultados de la
medición de las actividades plasmáticas de los
sistemas antioxidantes SOD, CAT y GSH-Px, respectivamente. La
actividad de SOD en el grupo trasplantado fue inferior respecto a
los grupos ICC y control (0,44 ± 0,1 frente a 0,87 ±
0,6; 1,3 ± 0,4 U/mg Hb, respectivamente; p < 0,05). No
hubo diferencias significativas en la actividad de CAT entre los
grupos de ICC y trasplantados (187 ± 67 y 162 ± 31
U/mg Hb, respectivamente), aunque fue menor en trasplantados
respecto al grupo control (193 ± 29 U/mg Hb; p < 0,05).
Por otra parte, la actividad de GSH-Px fue superior en el grupo
trasplantado respecto del grupo control (0,40 ± 0,07 y 0,33
± 0,05 U/g Hb; p < 0,05), mientras que no hubo
diferencias significativas entre los grupos ICC y
control.

Fig.1.
Valores
plasmáticos de malondialdehído (MDA) en sujetos
controles (n = 14) y pacientes con ICC (n = 19) y trasplante
cardíaco (n = 11). Los valores corresponden al promedio
± desviación estándar. *p < 0,05 frente a
control.

Fig. 2.
Actividad plasmática de superóxido dismutasa (SOD) en
sujetos controles (n = 14) y pacientes con ICC (n = 19) y
trasplante cardíaco (n = 11). Los valores corresponden al
promedio ± desviación estándar. *p < 0,05 y
**p < 0,05 frente a control e ICC, respectivamente.

Fig. 3.
Actividad
plasmática de catalasa (CAT) en sujetos controles (n = 14) y
pacientes con ICC (n = 19) y trasplante cardíaco (n = 11).
Los valores corresponden al promedio ± desviación
estándar. *p < 0,05 frente a control.

Fig. 4.
Actividad plasmática de glutatión peroxidasa (GSH-Px)
en sujetos controles (n = 14) y pacientes con ICC (n = 19) y
trasplante cardíaco (n = 11). Los valores corresponden al
promedio ± desviación estándar. *p < 0,05
frente a control.
DISCUSIÓN
El principal
hallazgo de este estudio es que pacientes sometidos a trasplante
cardíaco tienen un aumento del estrés oxidativo,
evidenciado por una elevación en la concentración
plasmática de MDA. Este aumento del estrés oxidativo
es similar al encontrado en pacientes con ICC estable CF III de la
NYHA y se observó en ausencia de episodios reconocidos de
infección o rechazo.
La actividad de
SOD se encuentra disminuida en los pacientes trasplantados respecto
del grupo control, mientras que la actividad de GSH-Px se
encontró aumentada postrasplante cardíaco respecto al
grupo control. Por otro lado, no se observaron cambios
significativos en la actividad de la CAT entre el grupo de los ICC
y los trasplantados. Estos resultados muestran que existe un cambio
en las actividades de los sistemas antioxidantes enzimáticos
en pacientes con ICC y trasplantados, que en forma global lleva a
un aumento en el estrés oxidativo.
La
lipoperoxidación de las membranas es un proceso
relativamente lento. Sin embargo, ciclos de isquemia
reperfusión recurrentes en el corazón y en el
músculo esquelético y la autooxidación de las
catecolaminas pueden aumentar la lipoperoxidación de las
membranas. El resultante aumento del estrés oxidativo
favorecería la transición hacia un estado
caracterizado por depresión de la función
cardíaca. Este aumento del estrés oxidativo se ha
demostrado en pacientes con IC a través de una
elevación en los valores plasmáticos de
MDA30. Un aumento del estrés oxidativo
postrasplante cardíaco ha sido descrito en animales que
presentan rechazo cardíaco agudo17. Chancerelle
et al31 observaron valores aumentados de MDA en
pacientes trasplantados sin evidencia de rechazo y esta
peroxidación lipídica aumentada ha sido descrita como
uno de los mecanismos responsables de aterogénesis acelerada
postrasplante32. Recientemente, Schimke et
al23 evaluaron e l estrés oxidativo en biopsias
de tejido miocárdico en distintos períodos
postrasplante cardíaco en pacientes sin rechazo agudo. Ellos
observaron un aumento del MDA en los tres primeros meses
postrasplante, una caída y un posterior incremento luego del
primer año. El aumento en el estrés oxidativo en el
primer período se atribuyó al procedimiento mismo del
trasplante (isquemia del corazón donante, tiempo
isquémico y reperfusión, infecciones virales o
bacterianas)33-35. Los cambios en las membranas
(lipoperoxidación) debido a un elevado estrés
oxidativo pueden ser parcialmente responsables para esas
manifestaciones de la enfermedad.
Basados en
estudios en animales, Kirshenbaum y Singal36 postularon
que cuando se produce un aumento en la generación de
radicales libres del oxígeno, los corazones en una respuesta
adaptativa aumentan los sistemas de defensas enzimáticos.
Así, el estrés oxidativo puede ser prevenido o
minimizado. Sin embargo, esta respuesta adaptativa es limitada,
produciéndose en etapas más avanzadas, como por
ejemplo en la ICC, un déficit en los sistemas antioxidantes
enzimáticos37. Se ha reportado que la hipertrofia
cardíaca en ratas y cobayas está asociada a una
disminución del estado de estrés oxidativo y a un
aumento en la reserva antioxidante11,12, mientras que la
ICC bajo condiciones agudas y crónicas está asociada
a un aumento del estado de estrés oxidativo y a una reducida
reserva antioxidante3,7. Estos hechos son bastante
interesantes, pues se ha sugerido que SOD y GSH-Px son los
más importantes en la detoxificación de los
metabolitos de las especies reactivas en el
corazón38. El SOD es la primera línea de
defensa contra el daño mediado por radicales libres, y
actúa aumentando los valores de H2O2.
El principal daño en la acumulación de
H2O2 es la producción de la especie
altamente reactiva radical hidroxilo, para la cual no existen
sistemas fisiológicos de defensa, como resultado de esto, la
CAT y GSH-Px llegan a ser las enzimas antioxidantes más
cruciales en estos grupos de pacientes con baja actividad de SOD.
Adicionalmente, un agotamiento en la actividad de los sistemas
antioxidantes enzimáticos se puede producir por daño
directo por radicales libres, puesto que se ha demostrado que
H2O2 inactiva al SOD39, y valores
plasmáticos disminuidos de SOD se han encontrado en ratas
postrasplante car díaco18.
En el estudio de
Schimke et al se demostró un aumento de las actividades de
GSH-Px y SOD postrasplante. Sin embargo, después del primer
año, la actividad de SOD tiende a caer, lo que coincide con
el incremento del estrés oxidativo23. En el
presente estudio, junto con el aumento de las concentraciones
plasmáticas de MDA, encontramos una elevación en la
actividad de GSH-Px; sin embargo, la actividad de SOD estaba
reducida, lo que se traduciría en una respuesta adaptativa
insuficiente. Este estado de estrés oxidativo aumentado se
ha demostrado en pacientes con IC a través de una
elevación en los valores plasmáticos de
MDA32. En una serie de pacientes con ICC refractaria,
además de valores aumentados de MDA, nosotros demostramos
una caída en la actividad de la GSH-Px (presentado en el
XXII Congreso Anual de la Sociedad Europea de Cardiología,
Amsterdam. Agosto 2000).
Dado que la CAT
tiene más baja afinidad por H2O2, se
ha postulado que el sistema GSH-PX es la principal ruta
metabólica del H2O2 en el
corazón. Sin embargo, la CAT permite a la célula
descomponer H2O2 independiente de la
concentración intracelular de glutatión, puesto que
se ha demostrado que el contenido de tioles plasmáticos, un
índice del estado oxidativo del medio extracelular,
está reducido en pacientes con ICC40. Por otro
lado, Dieterich et al41 encontraron un aumento en la
expresión de CAT en el corazón de pacientes con ICC
en etapa final, considerándose que esta inducción es
una respuesta compensatoria del corazón frente al elevado
estrés oxidativo de estos pacientes, mientras que la
actividad de la SOD y la GSH permaneció
inalterada.
Limitaciones del estudio
Entre las
limitaciones de nuestro estudio se cuenta el reducido número
de pacientes objeto de estudio. Se trata de un estudio comparativo
y no de seguimiento, por lo cual no existe demostración de
los cambios atribuidos al trasplante cardíaco. No se
evaluó el estrés oxidativo en el miocardio, sino en
el plasma, con las limitaciones de extrapolar estos resultados a lo
que sucede en el miocardio o reflejar lo que ocurre en otros
órganos; aunque la sangre puede ser un reflejo de la
capacidad de todo el organismo frente a condiciones de
estrés oxidativo, y sus valores y actividades
enzimáticas podrían expresar múltiples fuentes
de estrés oxidativo, entre ellas el músculo estriado
en insuficiencia cardíaca.
CONCLUSIÓN
Existe un estado
de estrés oxidativo aumentado postrasplante cardíaco
comparable al de sujetos con ICC estable CF III. Adicionalmente, se
observa un aumento en la actividad antioxidante de GSH-Px con una
importante caída en las actividades de SOD.
Correspondencia: Dr. P. Castro.
Departamento de Enfermedades Cardiovasculares.
Hospital Clínico. Pontificia Universidad
Católica.
Marcoleta, 347. Santiago. Chile.
Correo electrónico:
pcastro@med.puc.cl
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