INTRODUCCIÓN
Desde que hace
tres siglos se describiera por primera vez la endocarditis
infecciosa (EI), ésta se ha mantenido como un importante
desafío para el clínico, debido a su alta morbilidad
y mortalidad. A pesar de que el desarrollo de la terapéutica
antibiótica y de las técnicas quirúrgicas ha
contribuido a la mejora del pronóstico de la
endocarditis1, la mortalidad ha permanecido estancada en
las últimas décadas, y oscila entre el 15 y el
50%2-11. Para intentar mejorar este pronóstico,
es necesario la identificación de los grupos de pacientes de
mayor riesgo que se podrían beneficiar de un manejo
terapéutico más agresivo, así como el
conocimiento del perfil de las endocarditis más
frecuentes.
Aunque
prácticamente se ha relacionado cualquier tipo de
microorganismo como posible causante de endocarditis, en el 90% de
los casos se aíslan 3 grandes grupos de bacterias, que
comparten entre sí la capacidad de adherirse al endocardio:
Staphylococci, Streptococci y
Enterococci12-16. Existen en la literatura numerosas
series que describen las peculiaridades clínicas y
pronósticas de los pacientes con endocarditis por
Staphylococcus aureus (SA), que ha sido identificado como un
germen que produce endocarditis de curso clínico virulento
con una elevada mortalidad cuando afecta al lado izquierdo del
corazón2,17-21. Sin embargo, son pocas las que
describen las endocarditis por Streptococcus viridans (SV).
Nuestro objetivo ha sido múltiple: a) analizar el
perfil de las endocarditis izquierdas provocadas por SV; b)
comparar el perfil de las endocarditis izquierdas por SV con el de
las endocarditis izquierdas por SA; c) comparar el perfil de
las endocarditis izquierdas por SV con el resto de las endocarditis
izquierdas (excluidas las endocarditis por SA); d)
determinar los factores predictores de eventos en las endocarditis
provocadas por SV.
PACIENTES Y
MÉTODO
Grupo de
estudio
Se han analizado
441 episodios de endocarditis infecciosa en 411 pacientes
consecutivamente diagnosticados de endocarditis en 5 centros
terciarios desde 1996 hasta 2004, según los criterios
diagnósticos de Duke22. De las 330 endocarditis
localizadas en las válvulas izquierdas del corazón,
54 (16%) estaban provocadas por SV y son el objeto de nuestro
estudio. No se incluye en el estudio a 9 pacientes con endocarditis
polimicrobianas en los que uno de los microorganismos era el SV. El
número de casos por centro varió entre 144 y 22. El
porcentaje de endocarditis por SV osciló entre el 18 y el
10%.
Se han recogido
prospectivamente un total de 69 variables: 9 demográficas,
23 clínicas, 10 analíticas, 3 radiológicas, 3
electrocardiográficas, 16 ecocardiográficas y 5
evolutivas. La inclusión de los pacientes es consecutiva y
en todos se realiza al menos 1 examen físico, 1
electrocardiograma, 1 radiografía de tórax, 1
analítica de orina, 3 hemocultivos al ingreso, otros 3 a las
48 h y 1 ecocardiograma transtorácico y
transesofágico. Las definiciones ecocardiográficas de
vegetación, absceso, seudoaneurisma y fístula ya han
sido expuestas previamente23,24. El tratamiento
antibiótico se inicia después de obtener los
hemocultivos. Si tras 72 h los hemocultivos son negativos, se
obtienen serologías específicas. Las indicaciones de
cirugía incluyen insuficiencia cardíaca en clase III
o IV de la New York Heart Association (NYHA), endocarditis
fúngica e infección no controlada (bacteriemia
persistente o fiebre de más de 7 días a pesar de
tratamiento antibiótico correcto). La demostración
ecocardiográfica de una complicación perianular no se
considera per se una indicación de cirugía.
Éstas son unas indicaciones orientativas pues no es posible
englobar en apartados todos los factores que pueden influir en la
decisión terapéutica.
Análisis
estadístico
Las variables
continuas se expresan como media ± desviación
típica y las variables categóricas como valor
absoluto y porcentaje. La comparación de las variables
continuas se ha realizado mediante las pruebas de la t de Student;
para las variables categóricas, de la χ
2 y exacta de
Fisher cuando fue necesario.
El
análisis multivariante para predecir un evento se
realizó en el grupo de pacientes con EI por SV mediante
regresión logística utilizando un método paso
a paso hacia atrás. Se incluyeron las variables con un valor
de p < 0,10 en el análisis univariante. Se calcularon las
odds ratio (OR) ajustadas y los intervalos de confianza (IC)
del 95% para cada variable. Se consideró
estadísticamente significativo un valor de p < 0,05. Los
datos se han analizado con el paquete estadístico SPSS
11.0.
RESULTADOS
Características de
los pacientes con endocarditis provocadas por Streptococcus
viridans
La edad media
era de 55 ± 17 años y 43 eran varones.
Existían antecedentes de cardiopatía previa en 30
pacientes: 9 portadores de prótesis valvulares, 7 con
cardiopatía degenerativa, 5 con cardiopatía
reumática, 4 congénitas y 5 con prolapso valvular
mixoide. De los 54 episodios, 7 fueron nosocomiales, 3 pacientes
eran adictos a drogas y 7 habían tenido una endocarditis
previamente. Se demostró un factor desencadenante en 19
pacientes: 6 infecciones locales, 3 manipulaciones genitourinarias,
9 manipulaciones dentales y 1 manipulación gastrointestinal.
Finalmente, 10 pacientes tenían enfermedades predisponentes:
4 anemia crónica, 4 diabetes mellitus y 2
cáncer.
El
síntoma más común en el momento de la
presentación fue la fiebre, seguido de la disnea. El
síntoma inicial fue un ictus en 5 pacientes (3
isquémico y 2 hemorrágico). En 7 casos aparecieron
manifestaciones cutáneas propias de endocarditis.
Por
definición, los hemocultivos fueron positivos para SV en
todos los pacientes. En 10 pacientes persistían positivos a
las 48 h del ingreso. En el 90% de los casos SV era sensible a la
penicilina (concentración mínima inhibitoria [CMI]
< 0,1 mg/l), mientras que en el 10% restante la sensibilidad
estaba disminuida (CMI entre 0,1 y 1 mg/l) aunque no había
ningún caso de resistencia a ese
antibiótico.
La endocarditis
afectó a válvulas nativas en 47 pacientes (29
aórticas nativas y 29 mitrales nativas) y a prótesis
en 6 (3 mitrales mecánicas, 2 biológica
aórtica y 1 mitral biológica). En 15 casos se
afectaron 2 válvulas. Todos los casos de endocarditis
protésica aparecieron después de 1 año de la
intervención. La mortalidad de la endocarditis sobre la
válvula nativa por SV fue del 19% (9 pacientes) y del 17% (1
paciente) en los casos de afectación protésica. El
ecocardiograma transesofágico demostró vegetaciones
en 46 pacientes. Se observaron un total de 25 complicaciones
perianulares en 18 pacientes (10 abscesos, 7 seudoaneurismas y 8
fístulas).
En 3 pacientes
apareció insuficiencia cardíaca durante el curso
clínico, ictus en 1, embolias sistémicas en 11;
ningún paciente desarrolló shock séptico. Se
requirió cirugía urgente (antes de terminar el ciclo
antibiótico) en 12 pacientes, 2 de los cuales fallecieron.
La indicación de cirugía urgente fue insuficiencia
cardíaca (n = 10) e infección no controlada (n = 2).
De los 42 pacientes que recibieron inicialmente tratamiento
médico, 19 requirieron cirugía electiva, 6
fallecieron durante su estancia hospitalaria y 2 durante el
seguimiento (neoplasia de próstata e insuficiencia
respiratoria). Por tanto, la mortalidad hospitalaria global fue del
15% (8 pacientes).
Comparación de las
endocarditis provocadas por Streptococcus viridans, el resto
de las endocarditis y las provocadas por Staphylococcus
aureus
Hemos realizado
un primer análisis (tabla 1) comparando las
características de las endocarditis izquierdas provocadas
por SV (n = 54) con el resto de las endocarditis izquierdas de
nuestra serie, excluidos los casos provocados por SA (n = 216). En
un segundo análisis hemos comparado las endocarditis
izquierdas por SV con las provocadas por SA (n = 60) (tabla 2). En
ambas comparaciones los resultados han sido similares: la
endocarditis por SA y el resto de las endocarditis izquierdas son
más frecuentemente de origen nosocomial que las endocarditis
provocadas por SV, lo cual se justifica por la mayor presencia en
esos 2 grupos de catéteres intravasculares y cirugía
previa como desencadenante de la infección. Como era
esperable, las endocarditis provocadas por SV son más
habitualmente de inicio subagudo. Las prótesis valvulares se
afectan menos frecuentemente en este grupo. No hemos encontrado
diferencias estadísticamente significativas en cuanto a los
datos radiográficos o electrocardiográficos entre los
grupos comparados. En cuanto a los datos analíticos, en
ambas comparaciones destaca una mayor afectación renal y
mayor leucocitosis en los grupos de endocarditis por SA y el
«resto de EI izquierdas». Las endocarditis por SA y el
«resto de EI izquierdas» son más agresivas que
las provocadas por SV, como demuestra el hecho de que originan con
mayor frecuencia insuficiencia renal y shock séptico en la
evolución clínica y tienen una mayor
mortalidad.
Análisis de los
factores predictores de eventos en las endocarditis izquierdas por
Streptococcus viridans
Hemos realizado
un análisis univariante en las endocarditis provocadas por
SV para determinar qué factores son estadísticamente
significativos en la aparición de eventos en este grupo. Se
han considerado como eventos la mortalidad hospitalaria o
cirugía urgente (antes de la finalización del ciclo
antibiótico). Los resultados de este análisis se
muestran en la tabla 3. Al considerar sólo la muerte
hospitalaria como evento, los resultados del análisis
univariante fueron muy similares (tabla 4). Se realizó a
continuación un análisis multivariado con las
variables que fueron significativas en el univariado. Los factores
predictores del evento combinado fueron la insuficiencia
cardíaca y la presencia de complicaciones perianulares. Si
consideramos como evento exclusivamente la mortalidad hospitalaria,
el único factor predictivo fue la presencia de
complicaciones perianulares (tabla 5).
DISCUSIÓN
En la era
preantibiótica y en la antibiótica más
temprana, Streptococci eran la causa más frecuente de
EI, y originaban el 80% de los casos25,26. Su
importancia relativa ha disminuido con el paso de los años
como efecto de la regresión de la cardiopatía
reumática, los mejores cuidados orodentarios, la
quimioprofilaxis más sencilla y la disminución de las
bacteriemias estreptocócicas20. El grupo
porcentualmente más importante está constituido por
los SV, cuyas especies más importantes como causa de
endocarditis son, por orden de frecuencia, S. sanguis I y
II, S. mutans, S. mitior, S. salivarius y S.
milleri. La capacidad de estos microorganismos para causar
endocarditis se ha relacionado con su aptitud para producir un
exopolisacárido similar al dextrano. Aunque en el pasado
eran muy sensibles a la acción bactericida de la penicilina,
en la actualidad son habituales los aislamientos con sensibilidad
disminuida a la penicilina (CMI entre 0,1 mg/l y 1 mg/l) o
resistentes (CMI > 2 mg/l)13.
Las escasas
series de endocarditis por SV publicadas son antiguas y por lo
tanto no representan los cambios microbiológicos
recientes27-29. Además, tienen unas limitaciones,
no presentes en nuestra serie, que impiden la aplicabilidad de sus
conclusiones: a) incluyen un escaso número de
pacientes y no diferencian entre endocarditis derechas e
izquierdas; b) analizan un escaso número de
variables; c) no incluyen de manera rutinaria la
realización de un ecocardiograma transesofágico, arma
fundamental en el diagnóstico y en el pronóstico de
los pacientes con endocarditis.
Destaca el bajo
porcentaje de casos de endocarditis por SV en nuestra serie
respecto de series previas27-29. Este hallazgo
podría deberse a que el espectro microbiológico de la
endocarditis esté realmente cambiando y la frecuencia de
endocarditis por SV sea menor que en las antiguas series por la
menor frecuencia de bacteriemias estreptocócicas en la
actualidad. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos
episodios han sido recogidos en hospitales de tercer nivel y los
casos derivados por otros centros son los que evolucionaban peor,
en los que predominaban otros microorganismos más agresivos.
En este sentido, trabajos previos han apuntado que la variabilidad
en la etiología de la endocarditis observada en las
distintas series se debe más a las características
del hospital, la población atendida y los traslados que
pudiera recibir que a auténticas diferencias
epidemiológicas de tipo
geográfico30.
Los SV se han
identificado como los gérmenes que más frecuentemente
ocasionan endocarditis en la válvula nativa
izquierda12,25,26,31-33, aunque hay series de la
literatura médica en los que han sido superados por los
SA8,9,13,34,35. Sin embargo, son poco frecuentes
las endocarditis protésicas precoces por SV13,34.
De los 116 episodios de endocarditis protésica de nuestra
serie un elevado porcentaje son precoces (46%), lo que explica la
baja incidencia de endocarditis protésicas por
SV.
En nuestro
trabajo destaca el amplio porcentaje de pacientes en los que no hay
un factor desencadenante previo. En la mayoría de los que se
ha podido identificar, existen antecedentes de manipulación
periodontal poco tiempo antes del inicio de los síntomas.
Esto se debe a que son gérmenes que forman parte de la flora
habitual de la bucofaringe y tras procedimientos dentales que
comportan sangrado de tejidos blandos, en la cirugía
periodontal y en la limpieza profesional de la dentadura se
producen bacteriemias que pueden provocar endocarditis en pacientes
con lesiones cardíacas
predisponentes13.
A pesar de ser
un microorganismo poco agresivo, el grado de destrucción
valvular provocado por los SV en nuestra serie es similar al del
resto de las endocarditis, lo que explica que la proporción
de pacientes que desarrollan insuficiencia cardíaca sea
semejante y que la necesidad de cirugía urgente fuera, en
casi todos los casos, por insuficiencia cardíaca. Esto puede
deberse al hecho de que el comienzo de la enfermedad es más
insidioso, lo cual retrasa el diagnóstico y favorece una
destrucción importante de la región
perivalvular.
Como era de
esperar, hemos encontrado menos complicaciones clínicas en
la endocarditis por SV. El SA es el paradigma de germen que provoca
endocarditis con un curso agudo, con frecuentes complicaciones
derivadas de su agresividad y mala respuesta al tratamiento
antibiótico2,17-20. La respuesta al tratamiento
médico de los SV es mejor, con lo que disminuye la
aparición de las temidas manifestaciones sistémicas
de la endocarditis, como el shock séptico, la insuficiencia
renal y el accidente cerebrovascular. En este sentido,
únicamente el 4% de los pacientes con endocarditis por SV
precisó cirugía urgente debido a la ausencia de
control de la infección con tratamiento antibiótico,
frente al 12% del resto de las endocarditis (p = 0,07).
La mortalidad
global de los pacientes con endocarditis izquierdas por SV fue
menor que la del resto de las endocarditis izquierdas, diferencia
mayor aún respecto del SA. Esto puede deberse a que el
síndrome infeccioso sistémico que se produce en las
endocarditis es mejor controlado en los pacientes con endocarditis
por SV, como sugiere la menor afectación renal, el menor
porcentaje de pacientes que desarrollan shock séptico y las
cifras más bajas de leucocitos.
Nuestro estudio
es el primero en analizar los factores determinantes del
pronóstico de los pacientes con endocarditis izquierdas
provocadas por SV. Considerando como evento la mortalidad
hospitalaria independientemente de su causa o la necesidad de
cirugía urgente, porque asumimos que si ésta no se
lleva a cabo el paciente fallecería, la insuficiencia
cardíaca y las complicaciones perianulares son los factores
que determinan el pronóstico de esta entidad. Si sólo
consideramos la mortalidad hospitalaria como evento,
únicamente las complicaciones perianulares mantienen poder
pronóstico, posiblemente porque su presencia implica una
cirugía más compleja y con peores
resultados.
CONCLUSIONES
A pesar de que
el SV es un microorganismo poco agresivo, cuando provoca
endocarditis izquierda da lugar a una destrucción valvular
semejante a la del resto de las endocarditis, a pesar de lo cual el
pronóstico es más favorable ya que el síndrome
infeccioso general que provoca se controla mejor. Los factores
predictores que determinan el pronóstico de las endocarditis
izquierdas provocadas por SV son la insuficiencia cardíaca y
las complicaciones perianulares.
Estudio
parcialmente financiado por la Red Cooperativa de
Investigación Cardiovascular del Instituto de Salud Carlos
III.
Correspondencia: Dr. J.A. San Román.
Instituto de Ciencias del Corazón (ICICOR). Hospital
Clínico Universitario.
Ramón y Cajal, 3. 47005 Valladolid. España.
Correo electrónico:
asanroman@secardiologia.es
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