INTRODUCCIÓN
Los
desencadenantes más comunes de un síndrome coronario
agudo (SCA) son el esfuerzo físico no habitual, el
estrés y transición del período de
sueño a la vigilia en las primeras horas de la
mañana. En estas situaciones hay un pico de actividad
simpática que origina un incremento brusco de la demanda
miocárdica y/o una alteración del tono vasomotor de
las arterias coronarias. Esto puede dar lugar a la erosión y
rotura de una placa de ateroma con la consiguiente formación
del trombo, provocando isquemia miocárdica, que se puede
manifestar como angina inestable, infarto agudo de miocardio (IAM)
o muerte súbita (MS)1-5. Se ha demostrado que la
ansiedad y la hostilidad se asocian con coronariopatía. Se
ha sugerido, además, que en las situaciones en que se
generan estos sentimientos hay un incremento de la agregabilidad
plaquetaria, una disminución de la variabilidad de la
frecuencia cardíaca o un incremento de la
aterogenia6,7. En un estudio se ha llegado a
conclusiones no coincidentes al sugerir que la ansiedad y el
estrés no se relacionan con la aterogenia8.
Recientemente, el estrés se ha vinculado con un entramado
psicoinmunológico9.
Medir la intensidad del estrés individual es un proceso
complicado; por eso, es una buena oportunidad conocer la
importancia de las situaciones de estrés colectivo en la
aparición de SCA.
Los
grandes acontecimientos deportivos, en especial las competiciones
de equipo, provocan fuertes emociones entre la mayoría de
los espectadores que son seguidores habituales de los equipos
contendientes. Es muy común que estos eventos se celebren a
horas avanzadas de la tarde. Muchos espectadores acuden
después de una abundante comida, en la que han consumido
alcohol.
Es
costumbre fumar un cigarro puro o simplemente un cigarrillo tras
otro. Todos estos componentes favorecen, en casos especiales, la
aparición de un SCA.
El
objetivo del estudio fue describir la ocurrencia de SCA en un
estadio de fútbol de alta competición. Para ello se
dispuso de una estructura asistencial capacitada para atender a
todos los espectadores en cualquier emergencia durante todos los
partidos de competición.
MÉTODO: ESTRUCTURA ASISTENCIAL Y REGISTRO DE LOS
CASOS
El
estudio se ha realizado en el estadio del FC Barcelona con
capacidad para 98.260 espectadores sentados. Inaugurado el 24 de
septiembre de 1957, hasta el año 1981 sólo
disponía de 2 unidades de enfermería, una de ellas
dotada con electrocardiograma (ECG), desfibrilador automatizado y
carro de paros. En los años 1981-1982 se amplió a 5
unidades. Más tarde, con motivo de los Juegos
Olímpicos Barcelona'92 se amplió a 7 unidades. En la
temporada 1998-1999, coincidiendo con la final de la Copa de Europa
de clubes, se amplió a 12 unidades, que son las que
están en funcionamiento en la actualidad (fig. 1). El
dispensario central está equipado con aparato de ECG, carro
de paros y desfibrilador. Otro de los desfibriladores está
situado en los vestuarios ubicados debajo de la tribuna principal,
por lo que se pueden atender las emergencias producidas en el
propio terreno de juego. De las 5 ambulancias disponibles, 3 de
ellas están monitorizadas y dotadas de desfibrilador. En
total hay instalados 5 desfibriladores distribuidos de forma
estratégica por todo el estadio.
Fig.
1.
Estadio del FC
Barcelona. El círculo en rojo indica la ubicación de
los dispensarios. El cuadrado en rojo indica la situación de
las ambulancias y el triángulo en verde la del personal de
Cruz Roja.
El
personal que habitualmente trabaja en un día de partido es
el siguiente: en el dispensario central hay 1 médico
especialista en cuidados intensivos generales, 1 médico
especializado en emergencias médicas, 1 cardiólogo y
2 enfermeros también especializados en
emergencias.
Al
frente de cada una de las unidades de enfermería
(dispensarios) hay 1 enfermera, excepto en una, en la que atiende
un médico para reforzar el dispensario central en caso de
ser necesario. Un total de 70 voluntarios de la Cruz Roja
están distribuidos en 16 equipos (3 por cada grupo,
ampliable a 4 en los partidos considerados de alto
riesgo).
El
dispositivo de emergencia se pone en funcionamiento cuando, desde
una unidad de enfermería, se transmite al dispensario
central la sospecha de que se produce un SCA. En ese momento se
activa el cronómetro para determinar con más
precisión el tiempo que transcurre hasta su llegada al
dispensario central. Simultáneamente, se establece contacto
con el hospital de referencia para su inminente traslado. Se
utilizó una hoja de registro estandarizada para anotar todos
los datos del paciente.
Los
partidos se han clasificado en: de alto y de bajo riesgo,
según sea la categoría del equipo contrario y su
clasificación, así como si se trata de
competición internacional. Los partidos no se celebran a la
misma hora y pueden celebrarse por la tarde o a horas más
avanzadas (tabla 1).
Análisis
El
riesgo absoluto se ha calculado mediante el número
registrado de SCA como numerador y el total de personas/h de
observación como denominador. Para ello, se ha contabilizado
el número total de espectadores y se ha multiplicado por el
tiempo total de estudio en horas.
RESULTADOS
En
total se registraron 7 SCA durante el período de estudio,
así como 1 episodio de MS en el que las maniobras de
resucitación resultaron ineficaces en un paciente con
antecedentes de coronariopatía. El paciente presentaba,
además, obesidad mórbida y estaba en una localidad de
acceso complicado para la reanimación in situ. Cuatro
pacientes presentaron infarto agudo de miocardio (IAM) y 2 angina
inicial. Los pacientes con IAM y con angina inicial fueron
trasladados al hospital de referencia, donde se confirmó la
sospecha. El tiempo transcurrido desde el conocimiento de un SCA
hasta su llegada al hospital es < 45 min. Todos eran
varones.
En
total, 6 episodios fueron la primera manifestación de
coronariopatía, mientras que 1 tenía antecedentes de
dicha enfermedad. El riesgo total de presentar un SCA fue calculado
en 0,0056 episodios por 100.000 personas/hora de
estudio.
DISCUSIÓN
El
ejercicio físico intenso en personas no entrenadas, las
emociones incontroladas y el consumo de alcohol y tabaco son
algunos de los factores que están implicados en el
desencadenamiento de los SCA. Las competiciones deportivas provocan
tensión emocional que se acentúa por la influencia de
los medios de comunicación, al elevar el tono ambiental
previo. La clasificación del propio equipo, la del contrario
y la rivalidad por motivos que escapan del ámbito
estrictamente deportivo son factores que también generan
estrés emocional al margen del partido.
Se
ha estudiado la mortalidad cardiovascular y las admisiones en el
hospital por IAM entre la población que seguía las
incidencias de sus equipos durante la Copa del Mundo y la de
Europa. La mortalidad cardiovascular se incrementó entre la
población que era seguidora del equipo que cayó
eliminado. Las admisiones por IAM aumentaron, asimismo, entre la
población seguidora de un equipo que también
resultó eliminado. El resultado de ambos estudios sugiere
que la tensión emocional es un desencadenante del
SCA10,11.
Nuestro estudio se ha realizado en el propio estadio y todos los
datos recogidos corresponden a la población que ha acudido a
presenciar los partidos, personal de servicio del club y
desplazados para el acontecimiento. Se inició con el primer
partido oficial de la temporada y finalizó con el
último, de ámbito nacional e
internacional.
La
situación de las personas que siguen el acontecimiento en su
domicilio a través de la TV o radio es distinta y
probablemente la tensión se atenúa. Los resultados
que se han obtenido corresponden a espectadores que viven
directamente el acontecimiento y están, por consiguiente,
sometidos a su propia presión y a la del entorno.
El
servicio de asistencia médica a los espectadores está
diseñado para la atención inmediata en cualquier
circunstancia pero, en especial, ante una emergencia
cardiovascular. El registro de los SCA durante una temporada tiene
el objetivo primordial de mejorar la asistencia y reducir en todo
lo posible el tiempo hasta el traslado al hospital. Asimismo, en
casos de parada cardíaca, se pretende agilizar los circuitos
para que la reanimación cardiopulmonar sea
prácticamente inmediata con los medios disponibles en el
estadio, que se consideran hasta el momento suficientes, salvo en
momentos de masivo desplazamiento de los espectadores al final del
partido, que impiden la movilidad rápida de los equipos de
emergencia y ambulancia. El tiempo transcurrido desde el momento en
que se notifica un SCA hasta la llegada al hospital es < 45
min.
Recientemente se ha sugerido por parte de la Sociedad Americana de
Cardiología que los centros públicos, especialmente
los centros deportivos, deberían estar equipados con
desfibriladores automáticos a los que pueda tener acceso
personal entrenado para reducir el tiempo entre que se produce la
crisis y la desfibrilación
eléctrica12.
La
mayoría de las paradas cardíacas se dan fuera del
hospital y pueden suponer el inicio de una cardiopatía. Hay
varios estudios acerca del uso de los desfibriladores por personal
no sanitario mínimamente entrenado en los que se ponen de
manifiesto la seguridad y la eficacia de la aplicación de
dicho tratamiento en lugares públicos13-17. Todo
ello es posible gracias al desarrollo de dispositivos cada vez
más sencillos, provistos de sofisticados algoritmos de
detección del tipo de arritmia, de modo que la persona que
los utiliza únicamente tenga que seguir las instrucciones
que la máquina le dicta.
La
distribución de desfibriladores en el estadio del FC
Barcelona cumple esta recomendación, con la ventaja de que
están ubicados en lugares estratégicos para la
atención rápida a los espectadores. El personal
sanitario está entrenado para los casos en los que
está indicada su utilización.
Se
han registrado 7 SCA, 2 anginas inestables, 4 IAM y 1 MS en 1
paciente con coronariopatía conocida. Excepto la MS que se
produjo en un partido de alto riesgo, los demás se
presentaron en partidos de bajo riesgo. No es posible extraer
conclusiones de este hecho; no obstante, cabe señalar que la
tensión durante la mayor parte de la competición es
intensa. Se podría interpretar este dato, además, en
el sentido de que los cardiópatas probablemente no acuden a
los partidos trascendentes.
Las
exigencias de la TV han modificado el horario de los partidos de
fútbol. La mayoría se celebra en horario de tarde y
para muchos espectadores el partido a esas horas es el punto final
de una jornada llena de actividades.
Desconocemos si el horario tiene alguna influencia, pues la
mayoría de los partidos se han celebrado por la
noche.
Limitaciones
El
principal objetivo del registro fue poder describir y evaluar los
SCA acontecidos durante los partidos de alta competición. No
obstante, para poder determinar si la asistencia a estos partidos
es un factor desencadenante del SCA en un individuo, se precisan
métodos más adecuados en los que se valoren los
períodos de exposición y no exposición en el
mismo individuo (case-crossover) o entre casos y controles
emparejados por determinadas características.
Sabemos que el 76% de los socios son varones y que la edad media de
éstos y las mujeres es similar. No se conoce la edad ni el
sexo de los espectadores; no obstante, no parece haber una
indicación de que la presentación de SCA sea
más alta que el riesgo absoluto en la población de
varones en la edad media de la vida en nuestro ámbito. Hemos
calculado un riesgo absoluto de 0,0056 por 100.000 personas-hora de
estudio. Al carecer de la distribución por sexo y edad de
los espectadores habituales de los partidos, no se puede obtener el
número esperado de episodios de SCA. Sabemos que entre los
espectadores hay una amplia variabilidad de edad, incluidos
niños y adultos de ambos sexos. Se ha estimado que la tasa
mundial de incidencia de infarto de miocardio incluidos los
niños, los varones y las mujeres fue en 1990 de 165 por
100.000 habitantes y para los países desarrollados de 278
por 100.000 habitantes18. Asumiendo que la
aparición de episodios es constante en el tiempo, podemos
calcular que el riesgo basal en 2 h y 30 min es muy
bajo.
La
proporción de mujeres, adultos jóvenes y niños
que asiste a los partidos es bastante elevada. En este aspecto, si
deducimos que la proporción de varones de edad media de la
vida en el estadio es un tercio de aforo, el riesgo aproximado por
1.000 varones-año sería de 1,48 episodios. Dado que
la mayoría de los espectadores habituales del FC Barcelona
son residentes en Cataluña, parecería lógico
compararlos con datos procedentes de la misma población de
referencia. El estudio MONICA ha publicado una tasa de incidencia
de IAM de 2,93 por 1.000 varones de 35-75 años en
Cataluña en 199719. No obstante, sabemos que las
características demográficas y de riesgo de los
espectadores que acuden a los partidos de fútbol son muy
diferentes de las de la población general, las personas con
mala salud y calidad de vida, las seniles, así como con
historia previa de ciertas enfermedades que están
probablemente excluidas.
Otra de las limitaciones es la probabilidad que se presentara un
SCA fuera de las instalaciones en el que está desplegado el
dispositivo asistencial. El control de estos casos es materialmente
imposible, pues una gran parte está formada por individuos
desplazados de toda Cataluña, e incluso del resto de
España.
La
tasa de incidencia de coronariopatía en el estudio de
Manresa, en un período de seguimiento de 28 años de
1.059 varones de 30-59 años, fue de 5/1.000
persona/años de observación20.
CONCLUSIONES
Disponer de un servicio de asistencia médica a los
espectadores facilita el diagnóstico y tratamiento inicial
precoz de todos los SCA y el traslado al hospital de referencia
dentro de los límites de tiempo establecidos.
AGRADECIMIENTOS
Sr.
Salvador Hellín, coordinador del servicio asistencial;
personal de enfermería: Sr. Joan Garreta, coordinador, Dr.
Xavier Estivill, Sra. Gemma Fanlo, Sr. Xavier Fernández, Sr.
José Miguel Frías, Sr. Josep Garrido, Sr. Xavier
García, Sra. Amelia Gómez, Sra. Roser Hellín,
Sra. Anna Llerena, Sr. Cristóbal Montilla, Sra. Carme
Prades, Sr. Ramón Sabaté, Sr. Alberto Sanz y Sr.
Jordi Hernández por el trabajo en el diseño
informático del estadio.
El estudio se ha realizado con la
financiación de SANITAS.
Correspondencia: Dr. R. Serra Grima.
Servei de
Cardiologia. Hospital de la Santa Creu i Sant Pau.
Sant Antoni M.
Claret, 167. 08025 Barcelona. España.
Correo
electrónico:
jserra@hsp.santpau.es
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