Sr.
Editor:
Muchos de los
electrocardiogramas (ECG) que se realizan diariamente presentan
artefactos generados por una inadecuada colocación de los
electrodos1. Es muy importante para la correcta
interpretación del ECG que éstos se ubiquen en el
lugar asignado. La variabilidad en la colocación de los
electrodos precordiales es fuente de error habitual (fig. 1).
Wenger et al2 comprobaron las diferencias con que 30
técnicos experimentados los colocaban respecto al lugar que
les corresponde, y verificaron que en más del 50% de los
casos los electrodos V1 y V2 se situaron por encima del cuarto
espacio intercostal (EI). Estos electrodos son los electrodos
«guía» para las demás derivaciones del
plano horizontal. Desde el punto de vista clínico, se
producen cambios relevantes en más del 50% de las
interpretaciones automáticas de los ECG debido a una
incorrecta colocación de los electrodos
precordiales3. Son importantes las alteraciones en todas
las ondas y todos los segmentos del ECG con el registro alto de V1
y V2, identificándose imágenes que podrían
originar falsos diagnósticos y cambios significativos de la
onda P4, y es frecuente registrar un aumento del
componente negativo de ésta con el desplazamiento superior
de los electrodos V1 y V2 (fig. 2A). Sin embargo, una onda P
negativa exclusiva o predominantemente negativa en V1 y algunas
veces en V2 podemos registrar con los electrodos correctamente
ubicados en individuos con determinadas enfermedades cardiacas que
ocasionen crecimiento auricular izquierdo. Bayés de
Luna5 describe, como resultado de la ubicación
alta de V1, el registro de la morfología rSr'
acompañada de P negativa exclusiva como señal de su
colocación incorrecta (fig. 2B). La aparición del
patrón electrocardiográfico rSr' en V1 se puede
predecir si se registra una r' de cierta magnitud en aVR o una
muesca en la rama ascendente de la onda S en V1 con el electrodo
correctamente colocado. En este sentido es primordial incidir en la
importancia de la correcta colocación de los electrodos V1 y
V2, sobre todo para no diagnosticar que un paciente tiene un
bloqueo de rama derecha cuando se registra rSr' en V1. La presencia
de P negativa en la misma derivación, la duración del
QRS
£
0,1 s
y la desaparición de la morfología rSr' al colocar
electrodos en el cuarto EI aseguran que se trata de una
colocación incorrecta de electrodos y no de enfermedad. En
este caso, además, la morfología rSr' presenta una r'
estrecha, y aunque la onda T puede ser negativa, no hay ascenso del
ST, lo que lo distingue de la morfología que se presenta en
el síndrome de Brugada5.
Fig.
1.
Localización del ángulo de Louis para
identificar el segundo espacio inter-costal y seguidamente el
tercero y el cuarto espacio intercostal.
Fig.
2.
A: onda P de morfología normal en V1 y V2 en el
cuarto espacio intercostal (1); en el tercer espacio intercostal
(2), aunque la onda P en V1 presenta una morfología que
indicaría colocación correcta, la onda P
difásica en V2 (flecha) indica ubicación alta; en el
segundo espacio intercostal, las alteraciones son más
evidentes (3). B: morfología rSr' con P negativa en el
segundo espacio intercostal (3), pero no en el tercero (2), donde
el tercer vector se presenta en la rama ascendente de la onda S
(flecha) y en el nadir (flecha) de ésta cuando los
electrodos están colocados correctamente (1).
Por lo tanto,
debemos sospechar la inadecuada colocación de los electrodos
en un paciente sin enfermedad cardiaca por la presencia de onda P
negativa exclusiva en V1, sobre todo si va acompañada de la
morfología rSr'. Además, el registro en V2 de
componente negativo de la onda P, acompañado en muchas
ocasiones de una onda P difásica en V1 con predominio
habitual-mente del componente negativo, también es un firme
indicio de colocación alta de estos electrodos.
Bibliografía
1. Rudiger A, Hellermann JP, Mukherjeec R, Follath F, Turina J. Electrocardiographic artifacs due to electrode misplacement and their frequency in different clinical settings. Am J Emer Med. 2007;25:174-8.
2. Wenger W, Kligfield P. Variability of precordial electrode placement during routine electrocardiography. J Electrocardiol. 1996;29:179-84.[Medline]
3. Hill NE, Goodman J. Importance of accurate placement of precordial leads in the 12 leads in the 12 lead electrocardiogram. Heart Lung. 1987;16:561.[Medline]
4. García Niebla J. Imágenes electrocardiográficas derivadas de una incorrecta colocación de los electrodos V1-V2. Enferm Cardiol. 2004;11:38-44.
5. Bayés de Luna A. Basic electrocardiography: Normal and abnormal patterns. Boston: Blackwell; 2007. p. 24-6.