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INTRODUCCIÓN
La tomografía de coherencia óptica (OCT) ha
surgido en los últimos años como uno de los instrumentos de diagnóstico intracoronario más
prometedores1,2. Esta técnica de imagen óptica, basada en la luz, permite generar imágenes de la arteria coronaria con un nivel de resolución (10 mm)
que no se había alcanzado nunca antes in vivo. Ello
ha proporcionado nuevas perspectivas respecto a la
alteración anatomopatológica existente en la placa
aterosclerótica, así como respecto a la respuesta
aguda y a largo plazo de la pared del vaso a la implantación del stent3-8.
Hasta el momento, la principal dificultad para
una aplicación clínica generalizada de la OCT intracoronaria ha sido la complejidad del procedimiento de obtención de las imágenes. La sangre
causa una dispersión múltiple de la luz y una considerable atenuación de la señal, por lo que es preciso
retirarla temporalmente del vaso sanguíneo durante
la captación de la imagen de OCT. La primera generación de sistemas de OCT de dominio de tiempo
(OCT-DT) que se comercializaron utilizaba una
oclusión proximal del vaso mediante un balón de
baja presión (0,5 atm), similar al de la angioscopia,
y una aplicación distal simultánea de infusión durante la retirada de la sonda de obtención de
imagen de OCT9. Este protocolo limitaba el segmento coronario del que se podía obtener imágenes,
y comportaba de forma intrínseca la creación de
una isquemia miocárdica durante dicha obtención,
lo cual limitaba el uso de la OCT a cohortes de pacientes seleccionadas10-13.
La nueva generación de sistemas de OCT (otros
nombres utilizados para la misma tecnología son
OCT de dominio de Fourier [OCT-DF], imagen de
dominio de frecuencia óptica [IDFO], imagen de
dominio espectral u OCT de fuente de barrido) se
desarrolló para superar esta limitación. El aspecto
más destacado de estos sistemas de OCT de segunda generación es que no requieren una oclusión
transitoria mediante un balón. La capacidad sin
precedentes que proporcionan para la captación de
datos y las velocidades de retirada (20 mm/s) permiten la visualización de segmentos coronarios
largos en pocos segundos, mientras se desplaza temporalmente la sangre mediante la inyección de una
infusión a través del catéter guía14.
Aunque este concepto es atractivo, no se ha realizado ninguna investigación sistemática para evaluar
las repercusiones que tienen estas altas velocidades
de retirada en la reproducibilidad de los datos obtenidos en el contexto clínico. Desde un punto de
vista teórico, la obtención rápida reduce los artefactos de movimiento durante el ciclo cardiaco y,
por consiguiente, las posibles fuentes de error,
mientras que el aumento de la distancia entre imágenes transversales consecutivas podría introducir
otras nuevas. La frecuencia de fotogramas de la
OCT-DF es habitualmente de 100 fps, que a una
velocidad de retirada de 20 mm/s corresponden a
5 fotogramas/mm, es decir, una distancia entre fotogramas de 200 mm. La frecuencia de fotogramas
habitual en la OCT-DT es de 20 fps, que a una velocidad de retirada de 3 mm/s da lugar a 7 fotogramas/mm, es decir, una distancia entre fotogramas de 142 mm. El objetivo del presente estudio
es evaluar la reproducibilidad de la nueva generación de sistemas de OCT-DF intracoronaria en la
evaluación de la placa y del stent in vivo. Investigamos, pues, la reproducibilidad de las características morfológicas de las que anteriormente se ha
descrito que pueden tener relevancia clínica en los
pacientes a los que se practica una intervención coronaria percutánea (ICP).
MÉTODOS
Población del estudio
Entre mayo y diciembre de 2008 se incluyó en el
estudio a pacientes no consecutivos para los que se
había programado una ICP electiva. El protocolo
del estudio fue aprobado por el Comité Ético del
Erasmus Medical Center. Todos los pacientes
dieron su consentimiento informado por escrito.
Los criterios de exclusión para la exploración de
imagen con OCT-DF fueron los siguientes: a) flujo
TIMI 0 en la localización de la lesión diana, y b) lesión situada después de curvas agudas o en una localización de la anatomía coronaria que el catéter
no puede superar.
Principios técnicos de la tomografía de coherencia óptica de nueva generación
La OCT utiliza la luz reflejada para crear imágenes transversales de alta resolución del vaso sanguíneo. Un interferómetro divide la fuente de luz en
dos «ramas» (una rama de referencia y otra de
muestra, que se dirige al interior del tejido). Las
imágenes se crean a partir de la comparación de la
intensidad óptica reflejada procedente de las dos
ramas (señal de interferencia).
Los primeros sistemas de OCT que se utilizaron
en el ámbito clínico utilizaban la tecnología DT,
mientras que los sistemas de nueva generación se
basan en la tecnología DF.
Tanto la OCT-DT como la OCT-DF utilizan una
luz próxima al infrarrojo de baja coherencia. Se
elige una longitud de onda de aproximadamente 1.300 nm, ya que con ello se reduce al mínimo la
absorción de energía producida en el haz de luz por
las proteínas, el agua, la hemoglobina y los lípidos.
La OCT-DT utiliza una fuente de luz de banda
ancha y la rama de referencia contiene un espejo
móvil que permite el examen de cada posición de
profundidad en la imagen píxel a píxel. Este proceso de examen mecánico limita la rapidez con la
que se obtienen las imágenes. La OCT-DF utiliza
como fuente de luz un láser de barrido de longitud
de onda, y el espejo de la rama de referencia es fijo.
Este cambio en la tecnología da lugar a una mejor
relación señal/ruido15 y a unos barridos más rápidos, con lo que permite una frecuencia de líneas
A extraordinariamente superior y, por lo tanto, una
captación de imágenes más rápida y una velocidad
de retirada mayor que la de OCT-DT16,17.
Sistemas de tomografía de coherencia óptica
de dominio de Fourier
Se utilizaron dos prototipos diferentes de
OCT-DF (LightLab Imaging, Inc., Westford, Massachusetts, y Wellman Center for Photomedicine,
MGH, Boston, Massachusetts). Todos los sistemas
emplean un láser de barrido de longitud de onda
como fuente de luz. En la tabla 1 se resumen las especificaciones de los sistemas de segunda generación
en comparación con la OCT-DT (LightLab
Imaging, Inc.). Todos los catéteres de obtención de
imagen de la OCT-DF tenían un diseño de monorraíl corto, con perfiles del catéter que oscilaban
entre 2,4 y 3,2 Fr, pero todos ellos eran compatibles
con los catéteres guía de calibre 6 Fr. Los catéteres
de obtención de imagen de OCT-DF contenían un
núcleo de imagen de fibra óptica cubierto por una vaina translúcida y retraído en ella. El núcleo de
imagen óptica tenía una rotación a aproximadamente 100 revoluciones/s y la velocidad de retirada
oscilaba entre 5 y 20 mm/s con el empleo de un dispositivo de retirada dedicado. Los datos se procesaron en tiempo real y se almacenaron digitalmente.

Obtención de datos de tomografía
de coherencia óptica
Utilizamos una vía de abordaje femoral estándar
en todos los pacientes. Se administró heparina no
fraccionada, con dosis ajustadas según el peso, para
mantener un tiempo de coagulación activada
> 300 s. Tras la colocación del catéter de guía (6 Fr)
en el ostium coronario, se introducía una guía de
ICP estándar en la arteria coronaria de la forma
convencional. La obtención de imágenes de
OCT-DF se realizó antes de la implantación del stent (cohorte A) y después de la implantación (cohorte B). Tras la administración de nitratos (0,2 mg
de NTG i.c.), se introducía el catéter de imagen de
OCT-DF en la arteria coronaria con una técnica de
intercambio rápido.
Los marcadores radiopacos situados en el extremo distal del catéter y en el número de obtención de imagen permitían la colocación de la sonda
óptica distalmente a la región de interés (fig. 1).
Tras la colocación del catéter de OCT-DF, se retiraba la sangre mediante la inyección de un contraste isoosmolar (Iodixanol 370, Visipaque®, GE
Health Care, Irlanda) a 37 °C, mediante una
bomba de inyección (Mark-V ProVis, Medrad,
Inc., Indianola, Pennsylvania, Estados Unidos) a
velocidad de flujo de 3 ml/s, a través del catéter
guía. La retirada de la OCT-DF se iniciaba en
cuanto se había eliminado la sangre de la arteria y
se detenía cuando el núcleo de obtención de imagen
alcanzaba el catéter guía.

Fig. 1. Procedimiento de obtención de
imágenes en la tomografía de coherencia
óptica-dominio de Fourier (OCT-DF). La
angiografía (superior izquierda) muestra
una ADA tratada mediante implantación
repetida de stents a causa de la reestenosis en ellos. La región de interés (ROI) para
la exploración de OCT fue el área de implantación de stents. La imagen superior
derecha muestra el marcador radiopaco
del catéter de OCT colocado distalmente
a la ROI (flecha). Los dos paneles inferiores muestran dos imágenes de OCT-DF
obtenidas en esa área (sistema Lightlab
Imaging, Inc.). A: parte distal de un stent recién implantado, en el que se aprecia la
mala aposición del stent. B: corte transversal en la región de la reestenosis después de la nueva implantación del stent.
Se observan dos capas de struts, y el tejido neointimal aparece alterado y protruye
al interior de la luz (flechas blancas). ADA:
arteria descendente anterior; OCT: tomografía de coherencia óptica.
Evaluación de la reproducibilidad entre
estudios y entre observadores
Las retiradas en las coronarias nativas, así como
tras la implantación del stent, se analizaron de la siguiente forma. Para evaluar la reproducibilidad
entre estudios, se repitió la retirada de OCT-DF a
través de la región de interés utilizando el mismo
catéter en dos ocasiones y en idénticas condiciones
de velocidad de retirada, frecuencia de fotogramas
y velocidad de infusión. No se retiró el catéter de la
arteria entre las dos adquisiciones. Estas dos retiradas se analizaron de manera independiente. Para
evaluar la variabilidad entre observadores, dos analistas de OCT experimentados revisaron las primeras retiradas de OCT-DF de manera independiente. Para evaluar la variabilidad en un
observador, un mismo observador repitió el análisis
de la misma retirada al cabo de 1 semana.
Evaluación del stent
Tras la implantación del stent, se evaluó la coincidencia de estudio y observador para los siguientes
parámetros, utilizando las definiciones indicadas18:
a) disección del borde: alteración de la superficie
vascular intraluminal en los bordes del stent (5 mm
proximal y distal); b) prolapso tisular: protrusión
de tejido entre los struts del stent sin pérdida de la
continuidad de la superficie vascular intraluminal; c) disección en el stent: alteración de la superficie
vascular intraluminal en el segmento del stent, y d) mala aposición: presencia de al menos un strut separado de la pared vascular (fig. 2). Se evaluó la incidencia de estos fenómenos por vaso examinado.

Fig. 2. Evaluación de la implantación del
stent. Ejemplos clínicos de disección del borde (A, A'), disección en el
stent (B, B'), prolapso tisular (C, C') y mala aposición (D, D'), obtenidos con
diferentes sistemas de tomografía de coherencia óptica de dominio de Fourier en
distintos pacientes (panel superior, Wellman Center for Photomedicine, MGH;
panel inferior, Lightlab Imaging, Inc.)
Evaluación del tipo de placa
Se evaluaron segmentos coronarios nativos de la
siguiente forma. Se seleccionaron sesenta placas
ateroscleróticas correspondientes en las dos retiradas, con el empleo de puntos de referencia como
las ramas laterales o los bordes del stent. Los dos
observadores evaluaron las placas preseleccionadas
utilizando las siguientes definiciones: a) placa fibrosa: regiones homogéneas con una alta reflectividad; b) placa fibrocalcificada: regiones de baja
reflectividad con límites bien definidos, y c) placa
rica en lípidos: regiones de baja reflectividad con límites difusos5 (fig. 3).

Fig. 3. Ejemplos de diferentes tipos de placa obtenidos con dos sistemas de tomografía
de coherencia óptica-dominio de Fourier en distintos pacientes. A: las placas
fibrosas (*) se visualizan en forma de regiones homogéneas de alta reflectividad.
B: las placas ricas en lípidos se observan en forma de regiones de reflectividad
baja, sin bordes delimitados y generalmente cubiertas por una cubierta fibrosa
(flecha blanca). C: las placas fibrocalcificadas (*) aparecen en forma de
regiones de baja reflectividad con bordes bien definidos (panel izquierdo,
Lightlab Imaging, Inc.; panel derecho, Wellman Center for Photomedicine, MGH).
Análisis estadístico
Las variables continuas se expresan en forma de
media ± desviación estándar y las variables discretas, en forma de porcentajes. Se utilizó el coeficiente kappa para valorar la coincidencia entre estudios, entre observadores y en un observador en
cuanto a la caracterización de la placa y la evaluación del stent.
RESULTADOS
Características de los pacientes y éxito de la exploración de imagen con tomografía
de coherencia óptica de dominio de Fourier
Se incluyó en el estudio a 45 pacientes (49 vasos).
La media de edad era 63 ± 10 años y un 80% eran
varones. La incidencia de factores de riesgo cardiovascular era la siguiente: 23/45 (51%) hipertensión,
12/45 (27%) diabetes mellitus, 29/45 (64%) dislipemia y 13/45 (30%) tabaquismo actual. Un total
de 19 pacientes (42%) habían sufrido un infarto de
miocardio previamente, a 7/45 (16%) ya se les había
practicado una intervención de bypass arterial coronario y 22/45 (49%) ya habían sido tratados con
una ICP. La indicación para la ICP electiva fue una
angina estable en 31/45 (69%) pacientes, una angina
inestable en 10/45 (22%) y un infarto agudo de miocardio en 4/45 (9%).
Se pudo colocar con éxito la sonda de obtención
de imágenes en la arteria coronaria en todos los pacientes. En 97 retiradas se obtuvieron imágenes de
excelente calidad. Se observaron artefactos que no
permitieron una evaluación adecuada de la imagen
en 12 retiradas y otras 2 no fueron evaluables a
causa de una limpieza incompleta de la sangre. Las
características del procedimiento de exploración se
resumen en la tabla 2. El tipo de stent implantado
quedó a criterio del operador. En 10 pacientes, la OCT-DF se realizó antes y después de la implantación del stent a criterio del operador. Después del
tratamiento de la lesión causal, se seleccionó un segundo vaso para la evaluación de la placa en 2 pacientes (4,5%) y para el seguimiento de un stent implantado previamente en 9 pacientes (20%).

Durante la obtención de imágenes de OCT-DF,
se observó un dolor torácico transitorio o la aparición de alteraciones del ECG en el 8 y el 10% de los
pacientes respectivamente. Las alteraciones del
ECG consistieron en depresión del ST o cambios de la onda T. No se observaron elevaciones del ST en
ningún caso. No se produjo ninguna disección coronaria, perforación, espasmo, embolización,
arritmia u otro acontecimiento adverso.
Reproducibilidad de la evaluación del stent
Se realizó un análisis de la OCT después de la implantación del stent en 27 pacientes (28 vasos). Se
observó una disección del borde en 14 vasos (50%).
En 25 casos (89%) se apreciaron signos de prolapso tisular, y en 26 (93%) hubo una disección en el stent. Se identificó una mala aposición de al menos un strut en 23 vasos (82%). La reproducibilidad entre
estudios (17 vasos) en cuanto a la visualización de
la disección del borde, el prolapso tisular, la disección en el stent y la mala aposición fue excelente
(k = 1; p < 0,001). En la tabla 3 se indican los valores de kappa para la reproducibilidad entre observadores en un observador.

Reproducibilidad de la caracterización
de la placa
En total, se identificaron 60 placas en las dos retiradas. En la figura 4 se resumen los resultados de la
clasificación. Hubo coincidencia entre las dos retiradas en cuanto a la clasificación de la placa en 57 de
las 60 placas (k = 0,92; p < 0,001) (fig. 5). La variabilidad entre observadores mostró coincidencia para dos observadores en la clasificación de 53 de
60 placas (k = 0,82; p < 0,001). La variabilidad en un
observador mostró coincidencia en la clasificación de
58 de las 60 placas (k = 0,95; p < 0,001).

Fig. 4. Reproducibilidad entre estudios, entre observadores y en un observador para la
caracterización de la placa.

Fig. 5. Reproducibilidad entre estudios para la caracterización de la placa. La figura
muestra las imágenes correspondientes de las mismas placas obtenidas en dos
retiradas diferentes en la arteria. A1 y A2: placa fibrosa. B1 y B2: placa
fibrocalcificada. C1 y C2: placa rica en lípidos (A y C, Lightlab Imaging, Inc.;
B, Wellman Center for Photomedicine, MGH).
DISCUSIÓN
Éste es el primer estudio en que se evalúa la reproducibilidad entre estudios, entre observadores y
en un observador de los sistemas de OCT-DF para
la evaluación del stent y la caracterización de la
placa in vivo.
La tecnología de OCT-DF de nueva generación
con una retirada de alta velocidad tiene una excelente reproducibilidad entre estudios in vivo, permite una clasificación reproducible de la placa y
una evaluación del traumatismo vascular periintervención asociado a la implantación del stent coronario, con baja variabilidad entre observadores, en
el observador y entre estudios.
El presente estudio confirma también que los
nuevos sistemas de OCT permiten visualizar segmentos coronarios más largos (media, 54,4 ±
12,5 mm) en menos tiempo (media, 3,5 ± 1,4 s) y
con menor volumen de infusión que lo descrito anteriormente para la OCT-DT10. Esto concuerda con
lo indicado por un estudio recientemente publicado
de Takarada et al19, en el que se comparó la
OCT-DT con la OCT-DF en pacientes tratados con stents.
La OCT ha evolucionado rápidamente hasta
llegar a ser un instrumento de obtención de imágenes intracoronarias atractivo para los cardiólogos
intervencionistas, puesto que ofrece la posibilidad
de abordar cuestiones de trascendencia clínica para
mejorar la implantación habitual de los stents y, en
consecuencia, los resultados a largo plazo. Su elevada resolución in vivo permite realizar una evaluación exacta de la interacción mecánica entre el stent y la pared vascular, incluida la aposición de los struts y las disecciones periintervención3,18. En la actual era de los stents liberadores de fármacos, no se
conocen bien las razones de los fallos, incluidas las
reestenosis y la trombosis tardía del stent. En este
escenario clínico concreto, una evaluación detallada
de la microestructura vascular podría ser útil para
prevenir los episodios que pueden poner en peligro
la vida, como la trombosis del stent, puesto que ésta
se ha relacionado con la cicatrización incompleta, el
fallo mecánico del stent y la cobertura incompleta
de lesiones ricas en lípidos o con núcleo necrótico3,4,20-23. La técnica de obtención de imágenes, relativamente compleja, dificultó el uso de los dispositivos de OCT de dominio temporal de primera
generación en pacientes tratados con una ICP. En el presente estudio, hemos evaluado los nuevos sistemas de OCT-DF, que simplifican la técnica de
obtención de imágenes y pueden contribuir a la difusión de la aplicación clínica de esta tecnología de
diagnóstico por la imagen.
Los datos presentados en este artículo corresponden a los primeros casos de utilización en
nuestro centro de los sistemas de OCT-DF y reflejan también la curva de aprendizaje de los operadores. La optimización de la técnica de adquisición
puede reducir el número de casos de retirada incompleta de la sangre. Un reciente estudio ha indicado que la OCT-DF permite una visualización
clara del 99,4% de los segmentos examinados para
la obtención de imágenes (en comparación con el
80,8% observado con la OCT-DT)19.
Reproducibilidad de la evaluación del stent
La OCT ha resultado útil para la evaluación de
los efectos agudos de la implantación del stent en la
pared vascular18. En el presente estudio, una proporción elevada de los pacientes presentó signos de
prolapso tisular entre los struts del stent o disecciones en el stent, y en la mitad de los casos se pudo apreciar también disecciones del borde. De manera
aún más pronunciada, se observó una mala aposición de al menos uno de los struts en la mayoría de
los casos. La reproducibilidad entre observadores y
en un observador de la OCT-DT para la evaluación
del stent tras la implantación fue examinada por
Kubo et al24. Esos autores observaron una concordancia en el observador aceptable para la aposición
inadecuada del stent (k = 0,9), la protrusión tisular
(k = 0,92), la disección del borde del stent (k = 0,96)
y la rotura de placa residual (k = 0,92). Se observó
una concordancia entre observadores comparativamente inferior para la aposición inadecuada del stent (k = 0,75), la protrusión tisular (k = 0,86), la
disección del borde del stent (k = 0,89) y la rotura
de placa residual (k = 0,86). En nuestros datos, la
reproducibilidad entre estudios para la identificación de la disección del borde, el prolapso tisular, la
disección en el stent y la mala aposición fue excelente. La reproducibilidad entre observadores y en
un observador mostró un cierto grado de variabilidad, sobre todo en cuanto a la evaluación de la
mala aposición. En el presente estudio, la mala aposición se evaluó mediante examen visual. Este análisis cualitativo puede verse afectado por el artefacto de la sombra producida por los struts.
Además, con los stents liberadores de fármacos es
preciso tener en cuenta la presencia del polímero al
evaluar la mala aposición, y debe aplicarse una corrección para el grosor del strut de cada tipo específico de stent. El uso de un método cuantitativo para
definir la mala aposición podría ser útil para mejorar la reproducibilidad entre observadores y en un
observador25,26.
La evaluación de la mala aposición del stent tiene
trascendencia clínica, puesto que hay datos de ecografía intravascular que indican una posible relación entre este fenómeno y la trombosis del stent27. Estudios previos han señalado un aumento de la
mala aposición en las áreas de solapamiento y en
los diseños en celdas cerradas25. Esto podría ser un
posible vínculo con la fractura del stent y la reestenosis.
En un estudio previo de OCT de nuestro grupo18 se observó que, tras la implantación del stent, se
apreciaba un prolapso tisular en el 97,5% de los
casos, una disección en el stent en el 86,3% y una
disección del borde en el 25%. Además, el 63,8% de
los pacientes presentaron al menos un strut con
mala aposición. Este estudio puso de manifiesto
también que estas observaciones no se asociaban a
episodios clínicos durante la hospitalización. Sin
embargo, no se conocen las implicaciones que esto
tiene a largo plazo, y se debería investigarlo en futuros estudios. La OCT de segunda generación ha
hecho que esta información sea mucho más asequible, gracias a la simplificación del procedimiento de captación de las imágenes. Esto facilita en gran
manera los estudios destinados a valorar la trascendencia clínica de estas observaciones en poblaciones
amplias de pacientes, sobre todo con métodos de
evaluación cuantitativos para la mala aposición.
Reproducibilidad de la caracterización
de la placa
El presente estudio muestra también una excelente reproducibilidad entre estudios en lo que se
refiere a la caracterización de la placa. De las
60 placas, 57 se clasificaron de manera coincidente
en las dos retiradas. Sólo hubo 3 casos de clasificación errónea entre las placas fibrosas y ricas en lípidos. La variabilidad entre observadores y en un
observador en cuanto a la caracterización de la
placa concuerda con lo descrito con los datos in
vitro de la OCT-DT (k = 0,88 y k = 0,91
respectivamente)5. In vivo, Jang et al28 han descrito
una aceptable concordancia en el observador para
la placa rica en lípidos (k = 0,86) y la calcificación
(k = 0,88), con mayor variabilidad entre observadores (placa rica en lípidos, k = 0,47; calcificación, k = 0,57). A diferencia de los datos presentados anteriormente, que han resaltado el riesgo de clasificación errónea entre los depósitos de lípidos y los de
calcio29, en nuestra serie la discrepancia más frecuente entre los observadores fue en la clasificación
de las placas fibrosas y las ricas en lípidos. Esto podría estar relacionado con la presencia de artefactos
derivados de la posición del catéter o de su eficiencia óptica durante la rotación. Estos artefactos
pueden crear regiones de falsa baja reflectividad,
que pueden interpretarse erróneamente como placas
ricas en lípidos. Los métodos de caracterización
cuantitativa de la placa que se están desarrollando
podrían ser útiles para superar las limitaciones de la
evaluación visual dependiente del observador30. Se
ha descrito la obtención de reconstrucciones tridimensionales de las arterias coronarias humanas tratadas con stents, con caracterización de la placa y
detección de macrófagos, utilizando imágenes de
dominio de frecuencia óptica14. Ello brinda nuevas
oportunidades para la evaluación in vivo de la aterosclerosis coronaria y el efecto de la implantación
de stents coronarios.
La evaluación de las características de la placa en
el laboratorio de cateterismo puede ser útil como
guía para la ICP (p. ej., para identificar la menor
distensibilidad de las lesiones intensamente calcificadas) y puede tener utilidad para la detección de
placas con elevado riesgo de rotura. En comparación con la histología, la OCT ha mostrado altas
sensibilidad y especificidad en la detección de algunas de las características asociadas a las lesiones
propensas a la rotura, como el núcleo necrótico, la presencia de macrófagos y la cubierta fibrosa
fina5,6,8,31-34.
Limitaciones
El estudio presentado es de carácter observacional y tiene un tamaño muestral pequeño. Para
evaluar la reproducibilidad entre estudios, se repitió
la retirada dos veces en condiciones idénticas. Reconocemos que el cambio en las condiciones de adquisición podría afectar a la reproducibilidad entre
estudios. A pesar de que intentamos incluir una amplia variedad de placas ateroscleróticas con diferentes morfología y composición, la preselección de
las placas podría haber influido en la reproducibilidad. Reconocemos que algunas de las observaciones clasificadas como prolapso tisular pueden
corresponder de hecho a trombos, puesto que la
distinción entre estas dos entidades puede resultar
difícil después de la implantación del stent.
CONCLUSIONES
La tecnología de OCT de segunda generación
(OCT-DF) con una alta velocidad de obtención de
datos muestra buena reproducibilidad entre estudios, entre observadores y en el observador para la
caracterización de la placa y la evaluación de la implantación del stent en pacientes a los que se practica una ICP.
AGRADECIMIENTOS
Quisiéramos agradecer a Robert Beurskens su inestimable asistencia técnica con los sistemas de obtención de
imagen.
ABREVIATURAS
DF: dominio de Fourier.
DT: dominio de tiempo.
ICP: intervención coronaria percutánea.
OCT: tomografía de coherencia óptica.
VÉASE
EDITORIAL
EN
PÁGS. 885-7
Este estudio fue financiado en parte por Ligthlab Imaging, Inc., y el
Wellman Center of Photomedicine.
Full English text available from:
www.revespcardiol.org
Correspondencia: Dr. E. Regar.
Thoraxcenter, Bd 585.
's-Gravendijkwal 230. 3015-CE Rotterdam. Países Bajos.
Correo electrónico: e.regar@erasmusmc.nl
Recibido el 11 de diciembre de 2009.
Aceptado para su publicación el 19 de febrero de 2010.
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