Introducción
José M. de la Torre Hernández
Presidente del Comité Científico del Congreso. Vicepresidente de la SEC
Comités ejecutivo, organizador y científico
Comité de selección de comunicaciones
Listado completo de comunicaciones
Índice de autores
Introducción y objetivos: El control precoz del colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad (LDLc) tras un síndrome coronario agudo (SCA) ha demostrado mejorar el pronóstico a medio y largo plazo. Sin embargo, en muchos casos para conseguir valores < 55 mg/dl y reducciones > 50% hace necesario la utilización de inhibidores de PCSK9 (iPCSK9) cuyo inicio se retrasa a revisiones posteriores o se imposibilita por tener valores de LDLc < 100 mg/dl. Nuestro objetivo fue identificar los pacientes prioritarios para recibir iPCSK9 por tener bajas probabilidades de tener LDLc < 55 mg/dl tras el ingreso, además de los que ya presentan cardiopatía isquémica previa.
Métodos: Análisis retrospectivo de todos los pacientes dados de alta tras un SCA, entre diciembre de 2010 y marzo de 2022, que tenían una primera determinación de LDLc en los primeros 3 meses tras el alta. Analizamos la correlación entre el LDLc en SCA y tras el alta, mediante regresión lineal, para identificar el valor de LDLc en el SCA a partir del cual las posibilidades de tener LDLc tras el alta < 55 mg/dl es < 20% y estos se denominaron pacientes elegibles. También consideramos elegibles a los pacientes con SCA previo, tratados con estatinas y LDLc > 100 mg/dl por cumplir las condiciones de financiación y ser de muy alto riesgo. Ningún paciente recibió iPCSK9 al alta.
Resultados: Incluimos 3123 pacientes, con edad media 67,8 (12,6) años, 24,6% mujeres y LDLc medio en el momento del SCA 94,3 (36,5) mg/dl. El 35,1% recibían tratamiento con estatinas antes del ingreso. El 94,3% de los pacientes recibieron estatinas al alta, siendo el 87,5% de alta potencia; ezetimiba solo se recomendó en el 9,4%. La mediana de tiempo hasta la primera analítica tras el alta fue 95 días (rango intercuartílico 80-140); el 30,7% de los pacientes presentaron LDLc < 55 mg/dl en la primera determinación y estos pacientes habían recibido más frecuentemente estatinas de alta potencia (90,0 frente a 86,4; p = 0,01) y ezetimiba (15,5 frente a 6,7%; p < 0,001). Se observó una correlación entre los valores de LDLc en SCA y en la primera determinación (r = 0,41 IC95% 0,37-0,55) aunque, como se muestra en la figura A, las posibilidades de tener LDLc tras el alta < 55 mg/dl fue diferente en los pacientes que estaban tratados con estatinas o no antes del ingreso por SCA. El punto de corte de LDLc en el ingreso a partir del cual la posibilidad de tener LDLc < 55 mg/dl en la primera determinación tras el alta fue de 140 mg/dl en los pacientes que no tenían tratamiento con previo con estatinas y 95 mg/dl en los que sí. Con estos resultados el porcentaje de pacientes elegibles fue 22,5% (n = 702). Como se muestra en la figura B, la distribución del LDLc tras el alta fue claramente diferente en los pacientes elegibles frente al resto (87,6 ± 1,3 frente a 60,4 ± 25,4 mg/dl; p < 0,01).

Conclusiones: Los pacientes con LDLc > 140 mg/dl en el SCA, o > 95 mg/dl si estaban en tratamiento con estatinas, tienen menos del 20% de posibilidades de alcanzar LDLc < 55 mg/dl si solo de reciben estatinas o ezitimibe; añadido a los pacientes con cardiopatía isquémica previa, el 20% de los pacientes dados de alta tras un SCA podrían considerarse prioritarios para el tratamiento con iPCSK9 desde el momento del alta.