Introducción
José M. de la Torre Hernández
Presidente del Comité Científico del Congreso. Vicepresidente de la SEC
Comités ejecutivo, organizador y científico
Comité de selección de comunicaciones
Listado completo de comunicaciones
Índice de autores
Introducción y objetivos: Teniendo en cuenta la evidencia científica, los niveles objetivo de colesterol LDL (cLDL) se han ido reduciendo progresivamente, lo que ha puesto de manifiesto la necesidad de terapias combinadas. El ácido bempedoico (AB) añade un nuevo mecanismo de acción a las terapias ya disponibles. Objetivos: valorar la eficacia y posibles efectos adversos (EA) de AB en la práctica clínica diaria.
Métodos: Se incluyeron de forma prospectiva todos los pacientes a los que se inició AB por enfermedad aterosclerótica establecida (EAE) o por alto riesgo cardiovascular (CV) en consultas de Cardiología. Fueron criterios de exclusión para el análisis de datos: Falta de seguimiento con analítica tras inicio de tratamiento a los 12 meses y mala adherencia.
Resultados: Se incluyeron 43 pacientes elegibles para análisis de datos. El 81,4% eran varones de 65,6 ± 8,6 años. En el 86% (36 pacientes) AB se pautó en prevención secundaria. Hubo 7 intolerantes a estatinas (IAE), el resto recibían atorvastatina 80 mg o rosuvastatina al menos 20 mg y, el 80% tomaba además ezetimiba. 1 paciente tenía historia de gota y 3 de hiperuricemia asintomática (HA). Globalmente, el cLDL promedio pre-AB fue de 95,6 ± 15,4 mg/dl y el post 59,1 ± 18,3 lo que supone una reducción del 38%; sin embargo, se incluyeron 5 pacientes a los que se había iniciado simultáneamente AB y ezetimiba (AB+E), comparando AB solo frente a AB+E, la reducción de cLDL fue del 25% y del 49% respectivamente. Las reducciones más potentes se observaron en IAE: 36% (cLDL pre: 130,3 ± 19; cLDL post 82,8 ± 21,5) frente a 24% (cLDL pre: 72,3 ± 9,4; cLDL post 54,9 ± 14,5). En el grupo con EAE las reducciones observadas fueron del 25% (cLDL pre: 73,4 ± 11,5; cLDL post 54,7 ± 14,3). De los 36 pacientes con EAE, 17 (47%) consigue llegar a objetivos tras añadir AB. No hubo EA significativos. 3 pacientes refirieron algias musculares. Se observó un discreto incremento de GOT/GPT (GOT pre 26,8 ± 12,7; GOT post 30,15 ± 12,5. GPT pre 28,6 ± 9,4; GPT post 31,5 ± 11,2) y ácido úrico (AU) (AU pre 5,1 ± 1,2; AU post 5,6 ± 1,3), no relevante, tampoco en los casos con historia de gota/HA.
Conclusiones: Añadir AB en monoterapia consigue reducciones adicionales de cLDL alrededor del 25% en la población estudiada. Esa reducción es más potente en no tratados con estatinas y en los que se inicia AB+E. Completar el tratamiento hipolipemiante con AB consigue llegar a objetivos en el 47% de los pacientes con EAE. No hubo efectos secundarios relevantes.