Introducción
José M. de la Torre Hernández
Presidente del Comité Científico del Congreso. Vicepresidente de la SEC
Comités ejecutivo, organizador y científico
Comité de selección de comunicaciones
Listado completo de comunicaciones
Índice de autores
Introducción y objetivos: El implante de válvula aórtica transcatéter (TAVI) se ha consolidado como una estrategia de tratamiento en pacientes con estenosis aórtica grave sintomática con menor riesgo de complicaciones en el procedimiento hospitalario. Una pregunta frecuente de los pacientes es la mejoría clínica esperable pos-TAVI, pues un objetivo principal es mejorar su calidad de vida. Queremos analizar esta mejoría pos-TAVI.
Métodos: Realizamos seguimiento clínico (404 ± 387 días) de 93 pts tras el alta pos-TAVI. En todos se evaluó la clase funcional NYHA (I-IV), cuestionario de calidad de vida MLHFQ (0-5) y puntuación funcional subjetiva del paciente (0-10) antes y después del procedimiento TAVI. Analizamos variables clínicas y ecocardiográficas predictoras de evolución clínica.
Resultados: El grado funcional NYHA tras TAVI fue: grado I 42 (45,2%), II 41 (44,1%), III 7 (7,5%) y IV 1 (1,1%). La mejoría de la clase funcional pos-TAVI fue significativa pasando de NYHA 2,60 a 1,64, p = 0,000 (+36,9%); cuestionario MLHFQ de 3,48 a 1,54, p = 0,000 (+55,7%) y puntuación subjetiva del paciente de 3,3 a 7,4, p = 0,000 (+124,2%). Analizamos predictores univariantes de grado funcional III-IV encontrando asociación significativa con el grado NYHA pre-TAVI 3,00 frente a 2,34 p = 0,020 y casi significativa con ictus previo 20,0 frente a 5,8% p = 0,07. En el ETT se encontró relación significativa con mayor dilatación de VI 5,51 frente a 4,87 mm p = 0,05; un área valvular menor 0,57 frente a 0,71 cm2 p = 0,01 pre-TAVI y con insuficiencia aórtica significativa 3-4 pos-TAVI 33 frente a 5,7% p = 0,05. No se encontró relación con edad, sexo, DM, HTA, dislipemia o enfermedad vascular periférica, FA, portador de prótesis mecánica o valve-in-valve, ERC, antecedentes de enfermedad coronaria, angioplastia coronaria o necrosis miocárdica previa, tipo de TAVI, BRI o implante de marcapasos tras TAVI. En el análisis multivariante el ictus (RR 4,54 p = 0,04), clase NYHA previa (RR 3,62 p = 0,032) e insuficiencia aórtica grado 3-4 pos-TAVI (RR 1,35 p = 0,05) fueron predictores independientes de clase funcional III-IV pos-TAVI.
Conclusiones: El 89,3% de pacientes tras TAVI presentan un grado funcional I-II NYHA y mejoría significativa en su calidad de vida. Los predictores de peor clase funcional (III-IV) son una peor clase funcional previa, ictus e insuficiencia aórtica grado 3-4 tras TAVI, lo que indica la importancia de factores cardiacos y extracardiacos.