Introducción
José M. de la Torre Hernández
Presidente del Comité Científico del Congreso. Vicepresidente de la SEC
Comités ejecutivo, organizador y científico
Comité de selección de comunicaciones
Listado completo de comunicaciones
Índice de autores
Introducción y objetivos: La dislipemia es uno de los principales factores de riesgo modificables en la enfermedad cardiovascular aterosclerótica, y su control es clave en la prevención secundaria, especialmente en pacientes jóvenes con larga expectativa de vida. Aunque las guías recomiendan objetivos lipídicos estrictos tras un síndrome coronario agudo (SCA), su grado de consecución en la práctica clínica sigue siendo limitado. Además, la intensidad y el tipo de tratamiento hipolipemiante empleado son determinantes clave en la probabilidad de alcanzar estos objetivos. Este estudio evalúa, tras cinco años de seguimiento, el control lipídico y el uso de fármacos hipolipemiantes en una cohorte de pacientes jóvenes que sobrevivieron a un SCA.
Métodos: Estudio unicéntrico, observacional y prospectivo que incluyó a 138 pacientes dados de alta tras un SCA en 2020, con edad menor de 70 años al evento. Se recopilaron datos sociodemográficos, clínicos y analíticos, incluyendo perfil lipídico y tratamiento hipolipemiante durante el seguimiento. Se analizaron los niveles medios de colesterol LDL, no-HDL y triglicéridos (TG), y el porcentaje de pacientes que alcanzaron los objetivos recomendados (LDL < 55 mg/dl, no-HDL < 85 mg/dl, TG < 150 mg/dl). Además, se describió el tipo y la combinación de hipolipemiantes al final del seguimiento.
Resultados: Tras finalizar el seguimiento, el 51,45% alcanzó niveles de LDL < 55 mg/dl, el 64,15% alcanzó un no-HDL < 85 mg/dl y el 65,22% presentó TG < 150 mg/dl. Sin embargo, solo el 29,63% logró cumplir los tres objetivos simultáneamente. En cuanto al tratamiento hipolipemiante, el 80,54% se encontraba con estatinas de alta potencia y el 71,14% tomaba ezetimiba. Otros fármacos utilizados fueron inhibidores de PCSK9 (4,03%), ácido bempedoico (1,43%), fibratos (2,68%) e icosapento de etilo (0,67%).
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Perfil lipídico de los pacientes al ingreso y a los 5 años del SCA |
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Media basal |
DE basal |
Media 5 años |
DE 5 años |
p |
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Colesterol total |
179,29 |
42,36 |
132,34 |
32,83 |
< 0,001 |
|
HDL |
36,45 |
8,73 |
44,55 |
12,31 |
< 0,001 |
|
LDL |
107,77 |
37,21 |
60,97 |
25,27 |
< 0,001 |
|
Triglicéridos |
168,63 |
96,81 |
147,55 |
109,75 |
< 0,001 |
|
Triglicéridos/HDL |
4,88 |
3,21 |
3,89 |
4,20 |
< 0,001 |
|
Colesterol no HDL |
142,61 |
39,55 |
74,18 |
40,95 |
< 0,001 |
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Partículas remanentes |
35,11 |
20,63 |
22,49 |
16,44 |
< 0,001 |
|
Lipoproteína (a) |
46,5 |
38,95 |
44,95 |
48,94 |
0,58 |
|
Apolipoproteina B |
101,37 |
32,36 |
71,93 |
22,05 |
< 0,001 |
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DE: desviación estándar; P: media al ingreso frente a media en el seguimiento. |
Conclusiones: A los cinco años de seguimiento, una proporción relevante de pacientes jóvenes con SCA previo no alcanzó los objetivos lipídicos recomendados por las guías. Aunque el uso de estatinas de alta potencia fue elevado y más de dos tercios de los pacientes recibían tratamiento combinado con ezetimiba, el empleo de terapias más intensivas, como los inhibidores de PCSK9 o nuevas moléculas hipolipemiantes, fue limitado. Estos hallazgos sugieren la necesidad de una optimización de la estrategia terapéutica para mejorar el control lipídico y, en consecuencia, reducir el riesgo cardiovascular a largo plazo.