Introducción
José M. de la Torre Hernández
Presidente del Comité Científico del Congreso. Vicepresidente de la SEC
Comités ejecutivo, organizador y científico
Comité de selección de comunicaciones
Listado completo de comunicaciones
Índice de autores
Introducción y objetivos: SCORE2 es la escala recomendada para estratificar el riesgo cardiovascular a 10 años en prevención primaria, clasificando a los individuos en bajo, moderado o alto riesgo según factores clásicos (edad, sexo, tabaquismo, presión arterial sistólica y el colesterol no HDL). Sin embargo, otros factores, como la lipoproteína(a) [Lp(a)], también modulan el riesgo pero ni se incluyen en el SCORE2 ni se determinan de forma rutinaria. Concentraciones de Lp(a) > 50 mg/dl se asocian a mayor riesgo cardiovascular. El objetivo de este estudio fue analizar cuántas personas sin enfermedad cardiovascular, con riesgo basal SCORE2 bajo o moderado, son reclasificadas a alto riesgo tras determinar la Lp(a).
Métodos: Estudio observacional transversal en un único departamento de salud. Se identificó a 138 pacientes consecutivos sin enfermedad cardiovascular previa y riesgo SCORE2 bajo/moderado con edad entre 40 y 70 años. Excluimos pacientes embarazadas o con neoplasias activas. Se midió Lp(a) sérica mediante inmunoturbidimetría (Abbott Alinity C). Se definió Lp(a) elevada como > 50 mg/dl y se analizó la reclasificación por en base a este umbral.
Resultados: Analizamos 138 sujetos, con edad media 54 (8,1) años y 62,4% mujeres. La mediana de Lp(a) fue 15,5 (rango intercuartílico 6,7-44,5) con lo que el 22,1% presentó Lp(a) > 50 mg/dl y un 2% > 180 mg/dl. Las personas con Lp(a) > 50 mg/dl presentaron la misma edad media (53,7 ± 7,6 frente a 54,3 ± 8,3; p = 0,72), prevalencia de mujeres (71,0 frente a 60,6%; p = 0,29) y los mismos niveles de colesterol total (205,5 ± 31,3 frente a 202,5 ± 35,8 mg(dl; p = 0,67), colesterol LDL (126 ± 27,1 frente a 124,0 ± 31,1 mg/dl; p = 0,75), colesterol HDL (61,5 ± 14,0 frente a 58,3 ± 15,4 mg/dl; p = 0,30), triglicéridos (90,3 ± 42,7 frente a 103,4 ± 63,1 mg/dl; p = 0,28) y colesterol no-HDL (144,1 ± 27,2 frente a 145,0 ± 35,5 mg/dl; p = 0,90). Tras incorporar los valores de Lp(a) a la evaluación, el 22,1% de los individuos inicialmente de riesgo bajo/moderado pasó a categorizarse como de alto riesgo cardiovascular (Figura).

Conclusiones: La medición de Lp(a) permitió identificar a sujetos con riesgo cardiovascular subestimado por SCORE2. Aproximadamente una cuarta parte de los pacientes de riesgo basal bajo/moderado presentaban Lp(a) elevada y se reclasificaron a riesgo alto. Estos hallazgos respaldan la relevancia de incorporar la Lp(a) en la estratificación del riesgo cardiovascular para optimizar la prevención.