Introducción
José M. de la Torre Hernández
Presidente del Comité Científico del Congreso. Vicepresidente de la SEC
Comités ejecutivo, organizador y científico
Comité de selección de comunicaciones
Listado completo de comunicaciones
Índice de autores
Introducción y objetivos: El aneurisma ventricular izquierdo es una complicación estructural infrecuente, asociada a infartos transmurales extensos, especialmente en el territorio anteroapical y en ausencia de reperfusión precoz. Su presencia favorece la estasis intracavitaria y, junto a la disfunción miocárdica, predispone a trombosis mural, incrementando el riesgo embólico. Aunque la anticoagulación está indicada ante trombos documentados, existe gran variabilidad en la práctica clínica respecto al tipo de anticoagulante y duración del tratamiento. Objetivo: describir las características clínicas y evolutivas de una cohorte amplia de pacientes con aneurisma o trombo apical, evaluando la eficacia del tratamiento anticoagulante, el tipo de anticoagulante utilizado y su duración, así como las tasas de resolución del trombo documentadas por imagen.
Métodos: Estudio retrospectivo unicéntrico. Se incluyeron 117 pacientes diagnosticados por ecocardio, RMN o TAC entre 2013 y 2024. Se recogieron variables clínicas, etiología, función ventricular, hallazgos estructurales, tipo de anticoagulación, duración y evolución. La etiología fue isquémica en 97 casos (82,9%) y no isquémica en 20 (17,1%): taquimiocardiopatía, MCD genética/no genética, MCH, tako-tsubo y MINOCA.
Resultados: Edad media 75 años; 83% varones. Alta carga de factores de riesgo: HTA 71%, dislipemia 63%, DM 37%, tabaquismo 81%. Disfunción ventricular moderada o grave en el 66%. Aneurisma apical en 79 pacientes (68%), trombo apical en 52 (44%). Entre los isquémicos: aneurisma en 64 (66%), trombo en 45 (46,4%). En no isquémicos: 15 (75%) y 7 (35%). La DA fue responsable en el 61% de los casos isquémicos, 26% multivaso, 13% ACx o CD. Todos los pacientes con trombo recibieron anticoagulación: AVK 76%, apixabán 14%, otros ACOD 10%. Se logró resolución completa en 35 casos (67,3%). La duración osciló entre semanas y > 8 años, prolongándose ante aneurismas persistentes o comorbilidades (FA, prótesis).
Conclusiones: El trombo apical es frecuente en pacientes con AVI e infartos anteriores extensos. La anticoagulación consigue resolución en 2/3 de los casos. Aunque los AVK son mayoritarios, los ACOD, especialmente apixabán, ofrecen buenos resultados en perfiles seleccionados. La duración debe individualizarse y guiarse por imagen estructural evolutiva. Se requieren estudios prospectivos que permitan estandarizar el manejo según riesgo embólico y persistencia del sustrato.