Introducción
José M. de la Torre Hernández
Presidente del Comité Científico del Congreso. Vicepresidente de la SEC
Comités ejecutivo, organizador y científico
Comité de selección de comunicaciones
Listado completo de comunicaciones
Índice de autores
Introducción y objetivos: Los programas de rehabilitación cardiaca (RHB) han demostrado aumentar la calidad de vida y supervivencia de pacientes con diversas enfermedades cardiacas. Su beneficio está limitado tanto por su disponibilidad como por la adherencia a los mismos. Nuestro objetivo fue analizar las características diferenciales de los pacientes que abandonan un programa de RHB.
Métodos: Se analiza el registro de seis años consecutivos de una unidad de RHB de un hospital de segundo nivel. El registro se hace de forma prospectiva, e incluye para este estudio edad, sexo, indicación de la RHB y factores de riesgo antes de entrar al programa.
Resultados: Se incluyeron 631 pacientes, 530 (84%) varones, con edad media de 57,7 años (rango 28-81). De ellos, 353 (56%) tenían dislipemia, 140 (22%) diabetes tipo II, 486 (77%) eran fumadores activos o exfumadores, y 328 (52%) tenían hipertensión arterial (HTA), 202 tenían obesidad (32%) y 259 sobrepeso (41%). El 44% se clasificaron como sedentarios. 38 pacientes (6%) abandonaron el programa. Los pacientes que abandonaron en programa eran más jóvenes (54 frente a 58 años, p = 0,04), tenían niveles de colesterol LDL mayores al iniciar el programa (88 frente a 76 mg/dl, p = 0,013) y eran más frecuentemente sedentarios (9% de abandonos en sedentarios frente a 3,5% en activos, p = 0,03, 67% de los que abandonan). No se encontraron diferencias por sexo, diabetes, índice de masa corporal e indicación de la RHB.
Conclusiones: En la unidad de RHB y el periodo analizado se observa una tasa de abandono del programa del 6%. Los pacientes que abandonaron eran más jóvenes y con peor control de colesterol LDL antes de ingresar en el programa. La probabilidad de que las personas de vida sedentaria abandonasen el programa casi triplica la de las personas con vida activa. La existencia previa de hábitos no saludables podría asociarse a una menor adherencia a los programas, y debe ser tenida en cuenta para potenciar la atención en estos pacientes, cuyo riesgo es mayor.