Introducción
José M. de la Torre Hernández
Presidente del Comité Científico del Congreso. Vicepresidente de la SEC
Comités ejecutivo, organizador y científico
Comité de selección de comunicaciones
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Índice de autores
Introducción y objetivos: La tromboembolia pulmonar (TEP) es una causa importante de morbilidad y mortalidad cardiovascular. Identificar tempranamente a los pacientes con mayor riesgo de deterioro hemodinámico es clave para guiar el tratamiento. El índice de shock (IS), calculado como la relación entre la frecuencia cardiaca y la presión arterial sistólica, es una herramienta sencilla, que se ha propuesto como un marcador pronóstico en pacientes con TEP. Este estudio se centra en evaluar la utilidad del IS como marcador pronóstico, y su asociación con otras variables de gravedad.
Métodos: Estudio observacional retrospectivo en el que se incluyeron 114 pacientes con diagnóstico de TEP de riesgo intermedio-alto y riesgo alto ingresados en nuestra Unidad Coronaria entre enero de 2019 y marzo de 2025. Se dividieron en dos grupos según su IS al ingreso: IS < 0,9 (n = 63) e IS #1 0,9 (n = 51). Se compararon variables clínicas, de tratamiento y de seguimiento en ambos grupos. El análisis estadístico incluyó pruebas de χ2 para variables categóricas y prueba de Mann-Whitney U para variables continuas. Se consideró significativa una p < 0,05.
Resultados: El grupo con IS #1 0,9 presentó una mayor frecuencia de uso de fibrinólisis sistémica (37,3 frente a 6,3%, p = 0,0001), intubación orotraqueal (23,5 frente a 1,6%, p = 0,0008), uso de fármacos vasoactivos (35,3 frente a 9,5%, p = 0,002), mayor tasa de parada cardiorrespiratoria (15,7 frente a 1,6%, p = 0,005), mayor puntuación en la escala PESI (2,14 frente a 1,05, p = 0,000), mayor valor de troponina al ingreso (2674 frente a 537, p = 0,0006), y mayor valor de ácido láctico al ingreso (4,33 frente a 1,71, p = 0,001). También se estudió el valor de NT-proBNP y pH al ingreso, la presencia de síncope como primer síntoma del cuadro clínico y la mortalidad, siendo su resultado no estadísticamente significativo.
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Análisis univariante para la identificación de factores de riesgo según el valor de IS |
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IS < 0,9 (n = 63) |
IS #1 0,9 (n = 51) |
p |
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Fibrinolisis |
4 (6,3%) |
19 (37,3%) |
0,0001 |
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IOT |
1 (3,2%) |
12 (23,5%) |
0,0008 |
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Aminas |
6 (9,5%) |
18 (35,3%) |
0,0018 |
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PCR |
1 (1,6%) |
8 (15,7%) |
0,0052 |
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Escala PESI |
1,05 |
2,14 |
0,0004 |
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Troponina (TnI) |
537,3 |
2674,4 |
0,0006 |
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NT-proBNP (pg/ml) |
3207,6 |
5324,7 |
0,840 |
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Lactato al ingreso |
1,71 |
4,33 |
0,001 |
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pH al ingreso |
7,41 |
7,37 |
0,072 |
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Síncope |
19 (30,1%) |
16 (31,4%) |
0,92 |
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Muerte |
2 (3,2%) |
6 (11,8%) |
0,620 |
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IS: índice de shock; IOT: intubación orotraqueal; PCR: parada cardiorrespiratoria; PESI: pulmonary embolism severity index. |

Gráfico con variables pronósticas según el IS.
Conclusiones: Un IS elevado (> 0,9) se asocia con mayor gravedad clínica y peores desenlaces, lo que apoya su utilidad como herramienta pronóstica inicial en el manejo del TEP. El índice de shock parece ser un muy buen reflejo del compromiso clínico agudo, alineado con otras medidas de gravedad como la clasificación de SCAI o la escala de PESI simplificada. Además, es un marcador simple, accesible y útil para identificar pacientes con TEP que presentan mayor gravedad clínica. Dada su simplicidad y disponibilidad inmediata, podría ser una herramienta útil para la estratificación temprana del riesgo.