Introducción
José M. de la Torre Hernández
Presidente del Comité Científico del Congreso. Vicepresidente de la SEC
Comités ejecutivo, organizador y científico
Comité de selección de comunicaciones
Listado completo de comunicaciones
Índice de autores
Introducción y objetivos: El abandono del consumo de tabaco es la medida preventiva más efectiva en pacientes tras un infarto agudo de miocardio (IAM). Pretendemos analizar la eficacia de una intervención para deshabituación tabáquica en un Programa de Rehabilitación Cardiaca (PRC) pos-IAM.
Métodos: Incluimos prospectivamente a 209 pacientes con IAM entre 2022 y 2024 que fueron incluidos en nuestro PRC. Analizamos los objetivos de prevención secundaria antes y tras la Fase 2 del PRC, como el colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL) < 55 mg/dl y la calidad de vida en el cuestionario 36-Item Short Form Survey Instrument (SF-36). Realizamos una intervención para deshabituación tabáquica en todos los fumadores mediante consejo breve, entrevista motivacional e intervención farmacológica en pacientes con persistencia del consumo o importantes síntomas de abstinencia. Comparamos los resultados entre fumadores y no fumadores, y entre aquellos fumadores que abandonaron el consumo o no tras el PRC.
Resultados: 101 (48,3%) pacientes fumaban antes del IAM (17,85 ± 10,5 cigarrillos/día y 37,73 ± 24,34 años-paquete). Estos pacientes eran más jóvenes (57,99 ± 7,86 frente a 66,92 ± 11,6 años, p < 0,001) y, tras la Fase 2 del PRC, presentaron mayor peso (IMC < 30 en 72,3 frente a 85,2%, p = 0,02), peor control lipídico (LDL < 55 mg/dl en 80,2 frente a 88,9%, p = 0,04), más limitaciones emocionales, menor bienestar emocional y más síntomas de ansiedad. Las tasas de prescripción y adherencia fueron del 34,7% y 57,1% para terapia sustitutiva de nicotina (TSN) de acción rápida, 34,7% y 48,6% para la TSN de acción prolongada, 28,7% y 79,3% para el bupropion, y 17,8% y 94,4% para la citisina. Tras 7,78 [6,31-10,1] meses de fase 2, 91 (90,1%) fumadores mantuvieron abstinencia tabáquica. Los fumadores persistentes presentaron una tendencia hacia una mayor exposición acumulada (51,01 ± 28,8 frente a 36,26 ± 23,52 años-paquete, p = 0,07), recibieron con mayor frecuencia TSN y bupropion y mostraron un peor control lipídico (LDL < 55 mg/dl en 50 frente a 83,5%, p = 0,01).

Deshabituación tabáquica en rehabilitación cardiaca.
Conclusiones: Una intervención específica para deshabituación tabáquica durante la fase 2 de un PRC consigue excelentes tasas de abstinencia tabáquica más de 6 meses tras el IAM. Los fumadores previos presentan peor control de peso y de lípidos y mayor afectación emocional. Además, la mitad de los fumadores persistentes no alcanzó el objetivo de LDL, aumentando aún más su riesgo cardiovascular.