Introducción
José M. de la Torre Hernández
Presidente del Comité Científico del Congreso. Vicepresidente de la SEC
Comités ejecutivo, organizador y científico
Comité de selección de comunicaciones
Listado completo de comunicaciones
Índice de autores
Introducción y objetivos: Las guías clínicas actuales recomiendan objetivos terapéuticos más estrictos, con niveles de c-LDL < 70 mg/dl para pacientes de alto riesgo cardiovascular y < 55 mg/dl para aquellos de muy alto riesgo. En el Servicio de Cardiología del Hospital Universitario de Toledo ingresan anualmente unos 1.500 pacientes con enfermedad coronaria aterosclerótica, que suelen recibir estatinas de alta intensidad al alta. Sin embargo, existe una elevada inercia terapéutica estimándose que un 60% mantienen c-LDL > 55 mg/dl, limitando el beneficio clínico esperado. La implementación de una Unidad de Lípidos Virtual permitiría reevaluar el tratamiento entre las 4-6 semanas posalta y optimizarlo según respuesta, mediante seguimiento telemático. El objetivo es establecer un circuito asistencial estandarizado que facilite la optimización precoz del tratamiento hipolipemiante y reduzca el riesgo residual. Objetivo principal: optimizar el control del perfil lipídico en pacientes de muy alto riesgo cardiovascular hospitalizados por enfermedad coronaria aterosclerótica. Objetivos secundarios: diseñar un protocolo telemático de seguimiento posalta; estandarizar la periodicidad y criterios analíticos tras el alta; evaluar el impacto asistencial a 6 meses; identificar oportunidades de mejora y desarrollar nuevas estrategias si se precisan.
Métodos: Tras el alta, se solicita una interconsulta preferente a la Unidad de Lípidos Virtual. Se realiza una analítica en Atención Primaria a las 4-6 semanas, incluyendo apolipoproteína B y lipoproteína(a). Se especifican objetivos de c-LDL y recomendaciones higiénico-dietéticas en el informe de alta. Se ajusta tratamiento según guías vigentes y se realiza seguimiento telemático. Si no se alcanzan objetivos, se repite analítica y se intensifica tratamiento (incluido inyectable si fuera necesario). Se evalúa el porcentaje de pacientes que alcanzan el objetivo lipídico tras la intervención.
Resultados: Tras la intervención virtual, el uso de estatinas de alta intensidad y ezetimiba aumentó del 38% al 71% (p < 0,001), y los pacientes con c-LDL en objetivo aumentaron del 34% al 49% (p < 0,001).

Representación gráfica de uso de estatuas/ezetimiba, además de porcentaje de control lipídico.
Conclusiones: La consulta virtual optimiza significativamente el tratamiento hipolipemiante y mejora el control del c-LDL en pacientes de muy alto riesgo, demostrando el valor asistencial de la telemedicina en este contexto.