Introducción
José M. de la Torre Hernández
Presidente del Comité Científico del Congreso. Vicepresidente de la SEC
Comités ejecutivo, organizador y científico
Comité de selección de comunicaciones
Listado completo de comunicaciones
Índice de autores
Introducción y objetivos: La creciente carga asistencial y el volumen de datos en ecocardiografía (ETT) demandan eficiencia en la extracción de variables. Este estudio evalúa, en la vida real, la eficacia de modelos de lenguaje extenso (LLM), específicamente los modelos GPT-4o y GPTo1, para automatizar la extracción de datos de informes ETT estandarizados y su potencial para optimizar la gestión de datos clínicos.
Métodos: Se realizó un estudio descriptivo transversal con 42 informes ETT. Se comparó la extracción manual por dos residentes con la automatizada mediante GPT-4o y GPTo1 para 61 variables clave. Se midieron el tiempo de extracción y la tasa de errores de sendos métodos. Los modelos generaron archivos.csv.
Resultados: En cuanto al tiempo de extracción de datos, el procedimiento manual precisó de 378,75 ± 70,30 segundos para cada informe, GPTo1 54,74 ± 5,72s y GPT4o 13,78 ± 2,52s (p < 0,001). GPT-4o fue el más rápido (p < 0,001). En términos absolutos, el uso de GPTo1 y GPTo4 supusieron un ahorro de tiempo de 3,80 y 4,33 horas, respectivamente. La tasa de error fue baja y similar en los 3 grupos, siendo 7/1559 (0,45%) en GPT4o frente a 5/1559 (0,32%) en GPTo1 y en el procedimiento manual (p = 0,79). Los errores incluyeron omisiones y valores incorrectos; GPT-4o presentó 2 (0,13%) instancias de datos «inventados» ante información ausente en el informe original.
Conclusiones: Los LLM demuestran que la automatización de la extracción de variables ecocardiográficas ya es factible y ventajosa. Frente al proceso manual, ofrecen una velocidad muy superior manteniendo una precisión equivalente, lo que libera al personal clínico de tareas repetitivas y permite concentrar la atención en la interpretación y toma de decisiones. Esta eficiencia impulsa la productividad, estandariza la calidad de los registros y agiliza la investigación cardiovascular, al tiempo que optimiza el uso de los recursos y puede mejorar el acceso de los pacientes. El desarrollo de agentes de IA entrenados específicamente en ecocardiografía refinará la fiabilidad y la clasificación de los datos.