Publique en esta revista
Información de la revista
Compartir
Compartir
Descargar PDF
Más opciones de artículo
Carta científica
DOI: 10.1016/j.recesp.2020.05.015
Acceso a texto completo
Disponible online el 27 de Junio de 2020
Embolia pulmonar aguda durante la cuarentena por COVID-19
COVID-19 quarantine and acute pulmonary embolism
Visitas
...
Luca Vanninia,
Autor para correspondencia
luca.vannini84@gmail.com

Autor para correspondencia:
, Juan Manuel Llanos Gómezb, Alejandro Quijada-Fumeroc, Ana Belén Fernández Pérezd, Julio S. Hernández Afonsoc
a Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública, Universidad Rey Juan Carlos, Madrid, España
b Servicio de Radiología, Hospital Nuestra Señora de Candelaria, Santa Cruz de Tenerife, España
c Servicio de Cardiología, Hospital Nuestra Señora de Candelaria, Santa Cruz de Tenerife, España
d Servicio de Anestesia, Hospital Nuestra Señora de Candelaria, Santa Cruz de Tenerife, España
Este artículo ha recibido
...
Visitas
(Actualización diaria de datos)
Información del artículo
Texto completo
Bibliografía
Descargar PDF
Estadísticas
Tablas (2)
Tabla 1. Características de los pacientes con embolia pulmonar aguda de los subgrupos del periodo de confinamiento (del 14 de marzo al 18 de abril de 2020) y del periodo sin confinamiento (del 14 de marzo al 18 de abril de 2019)
Tabla 2. Pacientes con embolia pulmonar aguda durante el periodo del confinamiento relacionado con la infección por COVID-19 (del 14 de marzo al 18 de abril de 2020) y durante el periodo sin confinamiento (del 14 de marzo al 18 de abril de 2019)
Mostrar másMostrar menos
Texto completo
Sr. Editor:

A medida que la epidemia de COVID-19 se extendía por el mundo, muchos países han impuesto medidas de confinamiento con restricciones de movilidad. En España, desde el 14 de marzo de 2020, la mayoría de las personas han estado confinadas en sus hogares con la prohibición absoluta de realizar actividad física al aire libre.

Si bien el número de pacientes hospitalarios con COVID-19 fue aumentando exponencialmente, hubo una reducción drástica de pacientes de urgencias no infectados por COVID-19, que fue de casi el 40% de los pacientes con infarto de miocardio con elevación del segmento ST en todo el mundo1.

Aunque el número de pacientes de urgencias no infectados por COVID-19 disminuyó, hubo un aumento del número de embolias pulmonares (EP) en pacientes no infectados por COVID-19. En esta situación, el papel de la tromboprofilaxis es incierto2.

Del 14 de marzo al 18 de abril de 2020, diagnosticamos en nuestro centro 17 EP agudas con angiografía por tomografía computarizada pulmonar. El número de casos de EP aumentó claramente en comparación con los de 2019 (promedio de 8 casos de EP por mes en 2019, con 9 casos del 14 de marzo al 18 de abril de 2019). Para analizar si hubo un efecto relacionado con la cuarentena en el aumento de las EP agudas, se compararon las características de los pacientes con EP aguda del subgrupo del confinamiento (es decir, del 14 de marzo al 18 de abril de 2020) con las de aquellos del periodo sin confinamiento (es decir, del 14 de marzo al 18 de abril de 2019) (tabla 1) en un estudio observacional de series de casos de un único centro.

Tabla 1.

Características de los pacientes con embolia pulmonar aguda de los subgrupos del periodo de confinamiento (del 14 de marzo al 18 de abril de 2020) y del periodo sin confinamiento (del 14 de marzo al 18 de abril de 2019)

  Grupo del confinamiento(n=17)  Grupo sin confinamienton=
Mujeres  52,9  66,7  0,500 
Edad (años)  68 [56-81]  83 [75-87]  0,012 
Edad ≥ 65 años, %  55,8  88,9  0,114 
Hipertensión, %  52,9  88,9  0,067 
Diabetes mellitus, %  17,6  55,6  0,046 
Hipercolesterolemia, %  29,4  100  0,001 
Fumador activo, %  23,5  33,3  0,592 
IMC  25 [23-29]  29 [28-30]  0,037 
Frecuencia cardiaca (lpm)  97 [85-114]  99 [75-125]  0,403 
Hemoptisis, %  11  0,161 
Dímero D  4.695 [2.310-18.649]  15.059 [6.800-19.000]  0,307 
Signos o síntomas de TVP, %  29,4  55,6  0,192 
TVP anterior, %  23,5  0,114 
Cirugía en las 4 semanas anteriores o inmovilización ≥ 4 días, %  11,8  22,2  0,161 
Neoplasia maligna activa, %  17,6  22,2  0,778 
Trastornos mentales, %  35,3  44,4  0,648 
Factores de riesgo de EP*  3 [0,6-3]  4 [3-4]  0,011 
Escala de riesgo de Ginebra (puntos)  6 [6-9]  11 [6-14]  0,089 
Escala de Wells (puntos)  4,5 [3-6]  7,5 [4,5-7,5]  0,159 
Escala de Padua (puntos)  3 [1-4]  2 [1-4]  0,216 
Escala de Padua para la TEV, con la inmovilidad como factor de riesgo en el grupo del confinamiento relacionado con la COVID-19 (puntos)  5 [4-7]  2 [1-4]  0,019 
Riesgo de EP según Ginebra      0,038 
Bajo (0-3 puntos), %  12   
Moderado (4-10 puntos), %  70  44   
Alto (> 10 puntos), %  18  56   
Riesgo de EP según Wells      0,051 
Bajo (0-1 puntos), %   
Moderado (2-6 puntos), %  82  44   
Alto (> 6 puntos), %  18  56   
Riesgo de TEV de la puntuación de Padua      0,102 
Bajo (0-3 puntos), %  76,5  44,4   
Alto (≥ 4 puntos), %  23,5  55,6   
Escala de Padua para la TEV, con la inmovilidad como factor de riesgo en el grupo del confinamiento relacionado con la COVID-19 (puntos)      0,272 
Bajo (0-3 puntos), %  23,5  44,4   
Alto (≥ 4 puntos), %  76,5  55,6   

EP: embolia pulmonar; IMC: índice de masa corporal; TEV: tromboembolia venosa; TVP: trombosis venosa profunda.

Salvo otra indicación, los valores expresan n (%) o mediana [intervalo intercuartílico].

*

Factores de riesgo de EP. Factores de riesgo importante: fractura de extremidad inferior, hospitalización por insuficiencia cardiaca o fibrilación/aleteo auricular (durante los 3 meses previos), artroplastia de cadera o rodilla, traumatismo mayor, infarto de miocardio (durante los 3 meses previos), TEV anterior, lesión medular. Factores de riesgo moderado: cirugía artroscópica de rodilla, enfermedades autoinmunitarias, transfusión de sangre, vías venosas centrales, catéteres y electrodos intravenosos, quimioterapia, insuficiencia cardiaca congestiva o insuficiencia respiratoria, factores eritropoyéticos, hormonoterapia de reposición, fertilización in vitro, tratamiento con anticonceptivos orales, posparto, infección (específicamente neumonía, infección urinaria y virus de la inmunodeficiencia humana), enfermedad inflamatoria intestinal, cáncer (riesgo más alto en enfermedad metastásica), ictus con parálisis, trombosis venosa superficial y trombofilia. Factores de riesgo menor: reposo en cama >3 días, diabetes mellitus, hipertensión, inmovilidad por sedestación, edad avanzada, cirugía laparoscópica, obesidad, embarazo y venas varicosas.

La comparación entre los datos categóricos se llevó a cabo mediante la prueba de la χ2 o la prueba de McNemar para la comparación de datos emparejados y la prueba de la U de Mann-Whitney para las variables ordinales y continuas. El análisis estadístico se realizó con la versión 21 de SPSS (SPSS Inc., Estados Unidos) y un valor de p <0,05 se consideró el umbral de la significación estadística.

Los pacientes con EP en el periodo de confinamiento eran más jóvenes (mediana de edad, 68 [intervalo intercuartílico, 56-81] frente a 83 [75-87] años; p=0,012), con menor prevalencia de diabetes mellitus (el 17,6 frente al 55,6%; p=0,046), hipercolesterolemia (el 29,4 frente al 100%; p=0,001) e índice de masa corporal inferior (mediana, 25 [23-29] frente a 29 [28-30]; p=0,037).

Existen numerosos factores de riesgo relacionados con las características del paciente y ambientales que predisponen a la tromboembolia venosa (TEV), resumidos en la tabla 1, como se describen en la guía de práctica clínica de la Sociedad Europea de Cardiología sobre la EP aguda3.

Los pacientes del periodo de confinamiento relacionado con la COVID-19 presentaron menor número de factores de riesgo de EP (mediana, 3 [0,6-3] frente a 4 [3-4]; p = 0,011) (tabla 1). Los pacientes del periodo de confinamiento relacionado con la COVID-19 presentaron un riesgo de EP considerablemente inferior cuando se analizó con las puntuaciones de riesgo de Wells y de Ginebra como variables categóricas (de riesgo bajo, moderado y alto).

Tenían factores de riesgo de TEV 16 pacientes, además de inmovilidad prolongada debido a la cuarentena; 11 pacientes tenían factores de riesgo de EP moderado o alto (tabla 2). Solo 1 paciente con leucemia linfocítica crónica dio positivo en una muestra nasofaríngea para la detección de COVID-19 mediante reacción en cadena de la polimerasa (PCR) en el momento del diagnóstico. Un paciente con ingreso hospitalario por neumonía grave relacionada con la COVID-19 y una muestra nasofaríngea negativa en el momento del alta hospitalaria sufrió EP aguda 1 semana después del alta.

Tabla 2.

Pacientes con embolia pulmonar aguda durante el periodo del confinamiento relacionado con la infección por COVID-19 (del 14 de marzo al 18 de abril de 2020) y durante el periodo sin confinamiento (del 14 de marzo al 18 de abril de 2019)

Año  Sexo  Edad  IMC  Fumador  HTA  Hipercolesterolemia  Diabetes  Enfermedad mental  Factores de riesgo de EP  COVID-19  Dímero D  Disfunción del VD  TVPeco-Doppler  Signos y síntomas de TVP  Muerte 
2019  Mujer  73  34  Sí  Sí  No  No  No  – Cáncer de pulmón activo– Sobrepeso  Sí  Sí  Sí 
2019  Mujer  87  29  No  Sí  Sí  Sí  Ansiedad  – Movilidad reducida– Sobrepeso  17.051  No  Sí  Sí  No 
2019  Varón  44  28  No  Sí  Sí  Sí  No  – Artritis reumatoide en tratamiento– Sobrepeso  7.485  No  Sí  Sí  No 
2019  Mujer  86  29  No  Sí  Sí  No  No  – Sobrepeso– Edad avanzada  15.059  No  Sí  Sí  No 
2019  Varón  87  30  Exfumador  Sí  Sí  No  No  – Fractura vertebral– Obesidad  1.474  No  No  Sí 
2019  Mujer  84  31  Sí  Sí  Sí  Sí  No  – Fractura de cadera– Obesidad  Sí    No 
2019  Mujer  75  32  Sí  Sí  Sí  Sí  Parkinson, ansiedad  – Obesidad  6.800  No  No  No  No 
2019  Varón  76  30  No  No  Sí  Sí  Trastorno bipolar  – Cáncer colorrectal no activo  19.000  Sí  Sí  No  No 
2019  Mujer  83  25  No  Sí  Sí  No  Trastorno psicótico, demencia  – Cáncer colorrectal activo  71.649  No  Sí  No 
2020  Varón  56  32  No  Sí  Sí  No  Ansiedad  – TVP en tratamiento con HBPM– Obesidad  No  1.117  No  Sí  Sí  No 
2020  Mujer  69  24  Sí  No  No  No  No  – EP anterior con TVP  No  2.800  No  Sí  Sí  No 
2020  Mujer  43  23  No  No  No  No  No  – Anticonceptivos orales  No  4.695  No  No  No  No 
2020  Mujer  34  25  No  No  No  No  Trastornos psicóticos  – Brote psicótico– Encamada– Obesidad  No  63.409  Sí  No  No  No 
2020  Varón  56  33  No  No  No  No  No  – TVP anterior– Obesidad  No  2.639  No  Sí  Sí  No 
2020  Varón  62  17  Sí  No  No  No  No  – Orquiepididimitis– Encamado  No  Sí  No  No  No 
2020  Varón  83  21  Exfumador  No  No  No  No  – Edad avanzada  No  18.649  Sí  No  No 
2020  Mujer  56  23  Sí  No  Sí  No  Trastornos psicóticos  No  No  27.361  No  Sí  No  No 
2020  Varón  81  28  No    No  Sí  No  – Leucemia linfocítica crónica  Positivo  6.057  No  No  No 
2020  Mujer  70  29  No  Sí  No  No  Depresión  – Obesidad  No  3.685  No  No  No  No 
2020  Mujer  68  30  No  Sí  No  Sí  No  – Cáncer de mama activo– Obesidad  No  2.006  No  No  No 
2020  Varón  67  28  No  Sí  No  No  No  – EP anterior con TVP  No  15.252  Sí  No  No  No 
2020  Varón  85  29  No  Sí  No  No  No  – Edad avanzada– Obesidad  No  2.310  Sí  No  No  Sí 
2020  Mujer  70  17  No  Sí  Sí  No  No  – Disfunción ventricular con insuficiencia cardiaca  No  800  Sí  No  No  No 
2020  Mujer  83  23  No  Sí  Sí  Sí  Demencia  – Infección por COVID-19; dada de alta con PCR negativa– Edad avanzada  Infectada por COVID-19, dada de alta por 1 semana antes  13.340  No  No  No 
2020  Mujer  71  32  No  No  Sí  No  Enfermedad de Parkinson, demencia  – Enfermedad de Parkinson con demencia– Obesidad  No  Sí  No  No 
2020  Varón  65  25  Sí  Sí  No  No  No  Cáncer de páncreas activo en tratamiento con HBPM  No  137.741  No  No  No 

EP: embolia pulmonar; HBPM: heparina de bajo peso molecular; IMC: índice de masa corporal; PCR: reacción en cadena de la polimerasa; TVP: trombosis venosa profunda; VD: ventrículo derecho.

Cuando se les preguntó sobre la actividad diaria anterior, la mayoría de los pacientes confirmaron que antes tenían un estilo de vida activo que se siguió de un estilo de vida sedentario durante la cuarentena con inmovilidad prolongada.

Seis pacientes tenían trastornos mentales que pudieron empeorar la inmovilidad durante la cuarentena y predisponerlos a la EP4, pero no se hallaron diferencias importantes entre los grupos correspondientes al periodo de confinamiento relacionado con la COVID-19 y el periodo no relacionado con la COVID-19 en la prevalencia de trastornos mentales (el 35,3 frente al 44,4%; p=0,648).

En un intento de esclarecer si la inmovilidad secundaria al confinamiento estricto podría ser uno de los factores desencadenantes de la EP, se utilizó la escala de puntuación de Padua, que divide a los pacientes entre aquellos con riesgo alto (≥ 4 puntos) y aquellos otros con riesgo bajo (< 4 puntos) de TEV. Se consideró la cuarentena del confinamiento estricto como un factor de riesgo de «movilidad reducida»; la inmovilidad en esta escala se penaliza con 3 puntos. No hubo diferencias importantes en la puntuación basal de predicción de TEV de la escala de Padua (mediana, 3 [1-4] frente a 2 [1-4] puntos; p=0,216). El grupo de confinamiento relacionado con la infección por la COVID-19 obtuvo una puntuación considerablemente más alta en el subanálisis que incluía la inmovilidad como factor de riesgo durante el confinamiento (mediana de la escala de Padua: 5 [4-7] frente a 2 [1-4] puntos; p=0,019). Se halló un aumento considerable en pacientes con alto riesgo en el subgrupo del confinamiento al considerar este como inmovilidad (escala de Padua sin inmovilidad, el 23,5% de los pacientes con riesgo alto; escala de Padua con inmovilidad, el 76,5% de los pacientes con riesgo alto; p=0,004). Cuando se comparó la escala de Padua como una variable de riesgo categórica, no se encontraron diferencias importantes entre el grupo del periodo de confinamiento y el anterior.

Se planteó la hipótesis de que una cuarentena estricta de los pacientes con importantes factores de riesgo podría predisponerlos a EP aguda. La inmovilidad causa sextuplica el riesgo de trombosis venosa profunda (o EP en pacientes con episodios previos en comparación con pacientes sin trombosis venosa profunda o sin antecedentes de EP)5.

El número creciente de casos de EP aguda relacionados con la COVID-19 descritos hace poco indica que esta infección podría ser otro factor de riesgo de EP aguda durante la cuarentena. En nuestra serie, la baja prevalencia de infección por COVID-19 en las pruebas de PCR mediante frotis nasofaríngeo no indica relación causal alguna. No se puede excluir ningún efecto, ya sea inmovilidad por cuarentena o infección por COVID-19 no diagnosticada, y requeriría un amplio estudio con pruebas serológicas de COVID-19 con altas sensibilidad y especificidad.

En el servicio de urgencias, un dímero D elevado junto con disnea en pacientes en cuarentena por COVID-19 puede ser engañoso. Los médicos deben prestar atención a una posible EP en el contexto de una infección por COVID-19.

En los países que imponen un estricto confinamiento, todos los pacientes con factores de riesgo de TEV deberían recibir asesoramiento sobre profilaxis mecánica y para mantenerse activos en el hogar. Podría recomendarse profilaxis farmacológica a los pacientes con alto riesgo, especialmente con antecedentes de TEV y neoplasia maligna activa, que debe sopesarse frente al riesgo de hemorragia.

Bibliografía
[1]
O. Rodríguez-Leor, B. Cid-Álvarez, S. Ojeda, et al.
Impacto de la pandemia de COVID-19 sobre la actividad asistencial en cardiología intervencionista en España.
REC Interv Cardiol., 2 (2020), pp. 82-89
[2]
COVID-19 and Thrombotic or Thromboembolic Disease: Implications for Prevention, Antithrombotic Therapy, and Follow-up | JACC: Journal of the American College of Cardiology. Available at: http://www.onlinejacc.org/content/early/2020/04/15/j.jacc.2020.04.031?_ga=2.84405337.1380747230.1587329638-1120860459.1559245908. Accessed 19 Apr 2020.
[3]
S.V. Konstantinides, G. Meyer, C. Becattini, ESC Scientific Document Group.2019 ESC Guidelines for the diagnosis and management of acute pulmonary embolism developed in collaboration with the European Respiratory Society (ERS), et al.
Eur Heart J., 41 (2020), pp. 543-603
[4]
L. Parkin, A. Balkwill, S. Sweetland, et al.
Antidepressants, Depression, and Venous Thromboembolism Risk: Large Prospective Study of UK Women.
[5]
M.-M. Samama.
An Epidemiologic Study of Risk Factors for Deep Vein Thrombosis in Medical Outpatients: The Sirius Study.
Arch Intern Med., 160 (2000), pp. 3415-3420
Idiomas
Revista Española de Cardiología

Suscríbase a la newsletter

Opciones de artículo
Herramientas
es en

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?

Are you a health professional able to prescribe or dispense drugs?

es en
Política de cookies Cookies policy
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí. To improve our services and products, we use "cookies" (own or third parties authorized) to show advertising related to client preferences through the analyses of navigation customer behavior. Continuing navigation will be considered as acceptance of this use. You can change the settings or obtain more information by clicking here.