La dapagliflozina reduce complicaciones en pacientes con insuficiencia cardiaca (IC) crónica, independientemente de la fracción de eyección del ventrículo izquierdo. Sin embargo, aún no se comprenden completamente sus efectos sobre los biomarcadores circulantes que reflejan diferentes vías fisiopatológicas.
MétodosDAPA-MODA fue un estudio prospectivo, multicéntrico y de un solo grupo que incluyó a pacientes con IC crónica estable que recibían tratamiento optimizado, excluyendo inhibidores del cotransportador de sodio y glucosa tipo 2. En un subestudio preestablecido (n=156, 63,5% varones; 70,5±10,6 años; 67,9% fracción de eyección del ventrículo izquierdo> 40%), se midieron 11 biomarcadores que representan 5 vías fisiopatológicas clave (estrés cardiaco, inflamación, activación neurohormonal, congestión y fibrosis) al inicio, al mes y a los 6 meses.
ResultadosLos marcadores de estrés miocárdico (NT-proBNP [95,5%], MR-proANP [34,8%]) y de lesión miocárdica (troponina T [73,5%]) estaban frecuentemente elevados, al igual que aquellos de activación inflamatoria (IL-6 [40%], PCR [35%], GDF-15 [56%]) y neuroendocrina (copeptina [43%]). Por el contrario, las elevaciones en marcadores de congestión (MR-proADM, CA-125) y fibrosis (ST2, PINP) fueron poco frecuentes. La dapagliflozina produjo reducciones significativas en los niveles de NT-proBNP y MR-proADM a los 6 meses. Las reducciones en MR-proANP, PCR, IL-6, copeptina y PINP se limitaron a pacientes con niveles basales elevados. Por el contrario, ST2 y CA-125 se mantuvieron sin cambios, y el GDF-15 aumentó ligeramente.
ConclusionesLa dapagliflozina modula favorablemente los diferentes mecanismos fisiopatológicos clave en la progresión de la IC crónica, actuando de forma preferente sobre biomarcadores con valores elevados que reflejan ejes biológicos alterados.
Palabras clave
Abreviaturas
En la actualidad, los inhibidores del cotransportador 2 de sodio y glucosa (SGLT2i) se recomiendan en las guías de práctica clínica para el tratamiento de la insuficiencia cardiaca (IC) en todo el rango de la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI)1. Una evidencia sólida respalda sus beneficios clínicos, entre los cuales se encuentran una reducción constante del riesgo de descompensación de la IC, hospitalizaciones y mortalidad cardiovascular2. Se cree que los efectos beneficiosos de los SGLT2i se deben a numerosos mecanismos cardiovasculares, que abarcan vías de protección tanto cardiacas como renales3.
Los biomarcadores circulantes desempeñan un papel fundamental en la comprensión de los efectos fisiopatológicos de los tratamientos cardiovasculares. Entre ellos, los propéptidos natriuréticos son los biomarcadores más ampliamente validados en la IC, dado que respaldan el diagnóstico, el seguimiento y la estratificación del riesgo al reflejar la elasticidad del miocardio4. Sin embargo, la fisiopatología de la IC implica interacciones complejas entre varios procesos de mala adaptación, como la inflamación, la fibrosis, la congestión y la desregulación neurohormonal sistémica. Aunque los SGLT2i han demostrado amplios beneficios clínicos, su efecto sobre los biomarcadores cardiacos continúa sin estar completamente definido. Los estudios existentes suelen evaluar un subconjunto limitado de biomarcadores, se centran en fenotipos específicos de la FEVI o presentan resultados contradictorios, sobre todo en lo que respecta a los propéptidos natriuréticos y los marcadores inflamatorios5–8. Además, hay una notable falta de datos que aborden los efectos de los SGLT2i en los péptidos natriuréticos auriculares, los marcadores de estrés neurohormonal y los biomarcadores de congestión y fibrosis.
El estudio DAPA-MODA incluyó a pacientes estables con IC crónica en todo el rango de la FEVI9. Esta investigación evaluó el impacto de iniciar el tratamiento con dapagliflozina sobre el remodelado cardiaco durante un período de 6 meses en pacientes que recibían un tratamiento médico optimizado dirigido por directrices (TMDD) sin exposición previa a SGLT2i. En el análisis principal, la dapagliflozina tuvo efectos favorables tanto en el remodelado auricular como en el ventricular. A continuación se presentan los resultados de un subestudio preespecificado que evalúa los efectos de la dapagliflozina sobre los biomarcadores circulantes que representan cinco vías fisiopatológicas clave implicadas en la progresión de la IC.
MÉTODOSDiseño del estudio y poblaciónEl ensayo DAPA-MODA (identificador de ClinicalTrials.gov: NCT04707352) es un estudio de intervención multicéntrico, de un solo grupo, en abierto y prospectivo, diseñado específicamente para evaluar el efecto de la dapagliflozina sobre los parámetros de remodelado cardiaco durante un periodo de 6 meses en pacientes estables con IC crónica, independientemente de la FEVI o del estado de diabetes. El diseño del estudio y los criterios de inclusión se han publicado con anterioridad9. En resumen, la población del estudio estaba formada por pacientes ambulatorios estables con un diagnóstico confirmado de IC crónica, que no habían presentado episodios de empeoramiento de la IC y que habían recibido dosis estables de TMDD contemporáneas, como los diuréticos orales, durante las 4 semanas anteriores a la inclusión. Para el presente subestudio de biomarcadores, el análisis incluyó a pacientes con muestras de sangre disponibles al inicio del estudio (n=156) y al menos una muestra de seguimiento a los 30 días (n=151) o a los 180 días (n=140). A los 180 días, 16 pacientes (10%) habían dejado de participar y, por tanto, no aportaron más muestras de sangre. Las razones para la interrupción incluyeron la retirada del consentimiento (n=4), la pérdida del seguimiento (n=7) y la muerte (n=5).
El estudio se llevó a cabo de conformidad con los principios de la Declaración de Helsinki y el protocolo recibió la aprobación del Comité de Ética en Investigación del Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca.
MuestreoTodos los participantes seleccionados recibieron 10mg de dapagliflozina una vez al día durante 180 días. Se obtuvieron muestras de sangre al inicio del estudio (entre 0 y 24horas antes de la primera dosis de dapagliflozina) y de nuevo a los 30 y 180 días. Las muestras se recogieron localmente durante las visitas programadas del estudio. Posteriormente, todas las muestras se transfirieron al Biobanco Central de la Región de Murcia (BIOBANC-MUR), que se encuentra inscrito en el Registro Nacional de Biobancos (B0000859), según los procedimientos operativos estándar establecidos y con la aprobación del Comité de Ética correspondiente. Los análisis de biomarcadores se realizaron de forma centralizada tras la finalización del estudio.
BiomarcadoresLos biomarcadores evaluados en este estudio fueron: propéptido natriurético cerebral aminoterminal (NT-proBNP), troponina T ultrasensible (TnTus), interleucina 6 (IL-6), factor de diferenciación del crecimiento 15 (GDF-15), propéptido aminoterminal del procolágeno tipo I (P1NP), antígeno carbohidrato 125 (CA-125), proteína C-reactiva (PCR), supresor soluble de tumorigenicidad 2 (ST2), región media de propéptido natriurético auricular (MR-proANP), región media de proadrenomedulina (MR-proADM) y copeptina. Los biomarcadores se clasificaron según su vía biológica predominante en cinco grupos predefinidos: estrés cardiaco (NT-proBNP y MR-proANP) y lesión (TnTus), inflamación (PCR, IL-6 y GDF-15), fibrosis y remodelado de la matriz extracelular (P1NP y ST2), congestión (MR-proADM y CA-125) y estrés neuroendocrino (copeptina).
Los valores de corte de cada biomarcador se definieron previamente basándose en los rangos de referencia descritos en la bibliografía como parte de un análisis preespecificado. Estos umbrales reflejan los límites superiores observados en poblaciones sanas y se utilizaron para clasificar a los pacientes al inicio del estudio como dentro o por encima del rango normal10–20. Los valores se detallan en la tabla S1.
NT-proBNP, TnTus, IL-6, GDF-15, P1NP y CA-125 se midieron en el analizador Cobas e801 (Roche, Suiza) utilizando los correspondientes inmunoensayos de electroquimioluminiscencia totalmente automatizados Elecsys (Roche) (proBNP II, TnTus, IL-6, GDF-15, P1NP total y CA-125 II). Todos estos ensayos utilizan un formato de inmunoensayo tipo sándwich y se basan en la tecnología de biotina-estreptavidina.
La PCR se midió utilizando el ensayo inmunoturbidimétrico CRP4 (Roche), basado en aglutinación inmunológica potenciada por partículas, en un analizador Cobas c702 (Roche). La ST2 se cuantificó utilizando el ensayo SEQUENT-IA ST2 (Critical Diagnostics, Estados Unidos), un inmunoensayo turbidimétrico basado en perlas de látex, adaptado para su uso en el analizador Cobas c702 (Roche).
MR-proANP, MR-proADM y copeptina se midieron utilizando los ensayos BRAHMS MR-proANP, MR-proADM y Copeptin proAVP en la plataforma BRAHMS Kryptor Compact Plus (Thermo Fisher Scientific, Estados Unidos). Estos ensayos utilizan la tecnología de emisión de criptato amplificada con resolución temporal (TRACE), que mide la fluorescencia retardada emitida por el complejo inmunológico.
Análisis estadísticosLas características iniciales se presentan en media±desviación estándar o mediana [intervalo intercuartílico] para las variables continuas, según corresponda, y en recuentos (porcentajes) para las variables cualitativas. La normalidad se evaluó mediante métodos gráficos (gráficos Q-Q, histogramas y diagramas de caja) y la prueba de Kolmogorov-Smirnov. Las variables continuas con distribuciones sesgadas se transformaron logarítmicamente para aproximarse a la normalidad. Todos los valores de los biomarcadores se transformaron logarítmicamente debido a su distribución no normal y los cambios a lo largo del tiempo se expresan en ratios de medias geométricas.
Los cambios longitudinales desde el inicio se evaluaron utilizando modelos lineales de efectos mixtos, con el tiempo especificado como un factor intrasujeto y la categoría de biomarcadores al inicio (normal frente a elevada) como un factor intersujeto. Los modelos se ajustaron para las concentraciones de biomarcadores al inicio del estudio y las siguientes covariables clínicas preespecificadas: edad, sexo, FEVI, estado de diabetes, tasa de filtrado glomerular estimado (TFGe) y clase funcional de la New York Heart Association (NYHA). Se utilizaron medias de mínimos cuadrados para estimar las diferencias dentro y entre los grupos, y se obtuvieron los intervalos de confianza del 95% (IC95%) utilizando el método delta.
Se analizaron los términos de interacción entre el tiempo y 2 variables clínicamente relevantes (diabetes y FEVI) para determinar si las trayectorias de los biomarcadores diferían entre estos subgrupos. Las comparaciones entre grupos para las variables continuas se realizaron utilizando la prueba de la t de Student o la prueba de la U de Mann-Whitney, dependiendo de la distribución de los datos. Las variables cualitativas se compararon mediante la prueba de la χ2 o la prueba exacta de Fisher, según fuera apropiado.
En el caso de las comparaciones múltiples entre los tres puntos temporales (inicio del estudio, día 30 y día 180), se aplicó la corrección de Dunnett para controlar la tasa de error de tipo I. Todas las pruebas estadísticas fueron bilaterales, con un nivel de significación establecido en p <0,05. Todos los análisis se realizaron utilizando la versión 4.3 de R, con el paquete emmeans utilizado para estimar las medias marginales.
RESULTADOSConcentraciones inicialesSe incluyó a un total de 156 pacientes con IC crónica (63,5% hombres; media de edad: 70,5±10,6 años; 67,9% con FEVI> 40%). Las características clínicas de la población del estudio se presentan en el material adicional (tabla S2). Las concentraciones iniciales de biomarcadores, obtenidas inmediatamente antes de iniciar el tratamiento con dapagliflozina, se muestran en la tabla 1. Según los valores de referencia establecidos, la mayoría de los pacientes presentaban biomarcadores cardiacos elevados, con NT-proBNP elevado en el 95,5% y TnTus en el 73,5%, mientras que una proporción menor presentaba MR-proANP elevado (34,8%). Los marcadores inflamatorios relacionados con el eje IL-1 estaban elevados en menos de la mitad de los pacientes (IL-6 en el 40% y PCR en el 35%), mientras que el GDF-15 estaba elevado en el 56%. La mayoría de los pacientes presentaban niveles normales de biomarcadores de congestión, con MR-proADM elevado en el 20% y CA-125 en el 8%. En cuanto al estrés neuroendocrino, la copeptina se elevó en el 43% de los pacientes. Los biomarcadores de fibrosis y remodelado de la matriz estaban elevados con menor frecuencia (ST2 en el 8% y P1NP en el 14%).
Concentraciones iniciales de biomarcadores
| Biomarcadores | Todos (n=156) |
|---|---|
| Cardiacos | |
| NT-proBNP (pg/ml) | 1.409 [950-1940] |
| NT-proBNP elevado* | 149 (95,5) |
| MR-proANP (pmol/l) | 172 [114-229] |
| MR-proANP elevado* | 54 (34,8) |
| TnTus (pg/ml) | 19,2 [14,3-31,0] |
| TnTus elevada* | 114 (73,5) |
| Inflamatorios | |
| ST2 (ng/ml) | 24,3 [19,0-33,5] |
| ST2 elevado* | 13 (8,5) |
| PCR (mg/dl) | 0,27 [0,11-0,72] |
| PCR elevada* | 54 (34,6) |
| IL-6 (pg/ml) | 5,67 [3,51-11,0] |
| IL-6 elevada* | 63 (40,4) |
| GDF-15 (pg/ml) | 2.028 [1.289-3.521] |
| GDF-15 elevado* | 87 (56,5) |
| Fibrosis, remodelado de la matriz | |
| P1NP (ng/ml) | 51,1 [36,9-81,9] |
| P1NP elevado* | 22 (14,1) |
| Congestión | |
| MR-proADM (nmol/l) | 0,28 [0,19-0,46] |
| MR-proADM elevado* | 31 (20,1) |
| CA-125 (U/ml) | 13,3 [9,33-20,0] |
| CA-125 elevado* | 13 (8,3) |
| Estrés | |
| Copeptina (pmol/l) | 11,3 [6,41-19,2] |
| Copeptina elevada* | 66 (42,6) |
CA-125: antígeno carbohidrato 125; GDF-15: factor de diferenciación del crecimiento 15; IL-6: interleucina 6; MR-proADM: región media de proadrenomedulina; MR-proANP: región media de propéptido natriurético auricular; NT-proBNP: propéptido natriurético cerebral aminoterminal; P1NP: propéptido aminoterminal del procolágeno tipo I; PCR: proteína C-reactiva; ST2: supresor soluble de tumorigenicidad 2; TnTus: troponina T ultrasensible.
Los datos se expresan en n (%) o media±desviación estándar, o mediana [intervalo intercuartílico].
El umbral utilizado para clasificar los biomarcadores como elevados está disponible en la tabla S1.
Los cambios en las concentraciones de biomarcadores circulantes tras el inicio del tratamiento con dapagliflozina se resumen en la tabla 2 y los cambios relativos respecto al valor inicial se ilustran en la figura 1, figura 2, figura 3 y figura 4. Se observó una reducción importante de la concentración de NT-proBNP, impulsada principalmente por disminuciones en los pacientes con niveles iniciales elevados; este efecto ya era evidente el día 30 (figura 1). Aunque no se observaron cambios considerables en las concentraciones generales de MR-proANP (tabla 2), los pacientes con niveles iniciales elevados mostraron una reducción significativa (figura 1). En cambio, las concentraciones de TnTus se mantuvieron estables, sin cambios significativos durante el seguimiento.
Cambios en los parámetros de los biomarcadores desde el inicio hasta 30 días y 180 días
| Biomarcador (unidades) | Valor inicial frente al valor a los 30 días | Valor inicial frente al valor a los 180 días | ||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Cambio medio de mínimos cuadrados(IC95%) | % de cambio(IC95%) | p | Cambio medio de mínimos cuadrados(IC95%) | % de cambio(IC95%) | p | |
| NT-proBNP (pg/ml) | –36,9 (de –174 a 100) | –7,90 (de –16,2 a 1,10) | 0,883 | –121 (de –295 a 53,6) | –17,6 (de -26,5 a–7,60) | 0,001 |
| MR-proANP (pmol/l) | 12,4 (de –3,75 a 28,6) | 1,00 (de –5,40 a 7,80) | 0,762 | –0,86 (de –12,9 a 11,2) | -3,10 (de –9,30 a 3,60) | 0,351 |
| TnTus (pg/ml) | –0,12 (de –1,67 a 1,44) | –0,10 (de –5,20 a 5,20) | 0,960 | 0,75 (de –0,91 a 2,41) | 1,10 (de –4,30 a 6,90) | 0,687 |
| ST2 (ng/ml) | 1,10 (de –2,75 a 4,95) | 1,40 (de –4,50 a 7,70) | 0,653 | 1,74 (de –1,49 a 5,00) | 8,30 (de 1,90 a 15,1) | 0,011 |
| PCR (mg/dl) | 0,08 (de –0,19 a 0,36) | 9,00 (de –6,90 a 27,6) | 0,283 | 0,03 (de –0,16 a 0,23) | 5,00 (de –12,3 a 25,6) | 0,594 |
| IL-6 (pg/ml) | –0,95 (de –3,90 a 2,00) | 4,40 (de –6,60 a 16,8) | 0,446 | 5,85 (de –3,78 a 15,5) | 7,70 (de –5,90 a 23,2) | 0,280 |
| GDF-15 (pg/ml) | 313 (de 113 a 514) | 14,2 (de 7,90 a 20,8) | <0,001 | 534 (de 110 a 958) | 15,8 (de 8,50 a 23,5) | <0,001 |
| P1NP (ng/ml) | –1,79 (de –5,28 a 1,70) | –3,60 (de –7,80 a 0,70) | 0,102 | 4,96 (de –0,66 a 10,6) | 6,70 (de –0,10 a 14,0) | 0,055 |
| MR-proADM (nmol/l) | 0,03 (de –0,01 a 0,07) | 8,30 (de –3,10 a 21,1) | 0,159 | 0,01 (de –0,08 a 0,09) | –3,60 (de –48,6 a–22,9) | <0,001 |
| CA-125 (U/ml) | –1,25 (de –4,03 a 1,53) | -2,60 (de –6,80 a 1,90) | 0,248 | 1,83 (de –4,12 a 7,78) | 4,70 (de –3,40 a 13,6) | 0,262 |
| Copeptina (pmol/l) | 2,49 (de 1,30 a 3,69) | 20,7 (de 11,9 a 30,2) | <0,001 | –0,35 (de –1,93 a 1,23) | –5,00 (de –14,3 a 5,30) | 0,325 |
CA-125: antígeno carbohidrato 125; FEVI: fracción de eyección del ventrículo izquierdo; GDF-15: factor de diferenciación del crecimiento 15; IC95%: intervalo de confianza del 95%; IL-6: interleucina 6; MR-proADM: región media de proadrenomedulina; MR-proANP: región media de propéptido natriurético auricular; NT-proBNP: propéptido natriurético cerebral aminoterminal; P1NP: propéptido aminoterminal del procolágeno tipo I; PCR: proteína C-reactiva; ST2: supresor soluble de tumorigenicidad 2; TnTus: troponina T ultrasensible.
Cambios en los biomarcadores cardiacos NT-proBNP (A), MR-proANP (B) y TnTus (C) durante el periodo de seguimiento (inicial, 30 días y 180 días), que diferencian a los pacientes por encima o por debajo de los puntos de corte predefinidos. Los datos se presentan en medias marginales ajustadas (medias de mínimos cuadrados) estimadas a partir de modelos lineales de efectos mixtos, junto con intervalos de confianza del 95%. MR-proANP: región media de propéptido natriurético auricular; NT-proBNP: propéptido natriurético cerebral aminoterminal; TnTus: troponina T ultrasensible.
Cambios en los biomarcadores de inflamación PCR (A), IL-6 (B) y GDF-15 (C) durante el periodo de seguimiento (inicial, 30 días y 180 días), que diferencian a los pacientes por encima o por debajo de los puntos de corte predefinidos. Los datos se presentan en medias marginales ajustadas (medias de mínimos cuadrados) estimadas a partir de modelos lineales de efectos mixtos, junto con intervalos de confianza del 95%. GDF-15: factor de diferenciación del crecimiento 15; IL-6: interleucina 6; PCR: proteína C-reactiva.
Cambios en los biomarcadores de congestión MR-proADM (A) y CA-125 (B), y en el biomarcador del estrés neurohormonal copeptina (C) durante el periodo de seguimiento (inicial, 30 días y 180 días), que diferencian a los pacientes por encima o por debajo de los puntos de corte predefinidos. Los datos se presentan en medias marginales ajustadas (medias de mínimos cuadrados) estimadas a partir de modelos lineales de efectos mixtos, junto con intervalos de confianza del 95%. CA-125: antígeno carbohidrato 125; MR-proADM: región media de proadrenomedulina.
Cambios en los biomarcadores de fibrosis P1NP (A) y ST2 (B) durante el periodo de seguimiento (inicial, 30 días y 180 días), que diferencian a los pacientes por encima o por debajo de los puntos de corte predefinidos. Los datos se presentan en medias marginales ajustadas (medias de mínimos cuadrados) estimadas a partir de modelos lineales de efectos mixtos, junto con intervalos de confianza del 95%. P1NP: propéptido aminoterminal del procolágeno tipo I; ST2: supresor soluble de tumorigenicidad 2.
En cuanto a los biomarcadores inflamatorios (figura 2), PCR e IL-6 mostraron patrones similares. Aunque no se detectaron cambios significativos en general (tabla 2), los pacientes con niveles iniciales elevados experimentaron reducciones importantes a partir del día 30. En cambio, aquellos con valores iniciales en el rango normal mostraron aumentos modestos que se mantuvieron dentro de los límites normales. Sin embargo, el GDF-15 mostró un aumento general (tabla 2), atribuible en gran medida a los aumentos entre los pacientes con concentraciones iniciales normales (figura 2).
Efecto de la dapagliflozina en los biomarcadores neuroendocrinos y de congestiónEntre los biomarcadores de congestión, las concentraciones de MR-proADM disminuyeron durante el periodo de seguimiento (tabla 2), independientemente de los valores iniciales. A los 180 días, la mayoría de los pacientes (82,4%) habían alcanzado concentraciones en el rango normal (figura 3). El CA-125 se mantuvo estable durante todo el seguimiento, tanto en la cohorte general como cuando se estratificó por el estado inicial.
En cuanto al biomarcador de estrés neuroendocrino copeptina, el aumento aparente en el día 30 se explicó por un aumento transitorio en los pacientes con niveles iniciales normales. En cambio, los pacientes con concentraciones iniciales elevadas experimentaron una disminución considerable de los niveles de copeptina (figura 3).
Efecto de la dapagliflozina sobre los biomarcadores de fibrosisSe observó una reducción leve, pero significativa, del P1NP, nuevamente limitada a los pacientes con concentraciones iniciales elevadas, mientras que la ST2 mostró el patrón opuesto: un aumento inicial impulsado principalmente por los pacientes con valores basales dentro del rango normal (figura 4).
Análisis de interacciónLos análisis exploratorios de interacción entre el tiempo y el estado de la diabetes o la FEVI no revelaron efectos estadísticamente significativos en ningún biomarcador (p>0,1 para todos los análisis), lo que indica que las trayectorias de los biomarcadores fueron coherentes independientemente del fenotipo de la FEVI inicial o del estado diabético.
DISCUSIÓNEste estudio define el perfil fisiopatológico de una cohorte bien delimitada de pacientes con insuficiencia cardiaca crónica confirmada mediante 11 biomarcadores circulantes que reflejan 5 vías biológicas clave implicadas en la patogenia de la IC. También evalúa su respuesta al inicio del tratamiento con dapagliflozina. En esta población, los biomarcadores de estrés cardiaco, inflamación y activación neuroendocrina se revelaron como los principales indicadores de la existencia de la enfermedad. Además, el inicio del tratamiento con dapagliflozina se asoció con mejoras en varias vías fisiopatológicas, como las reducciones de los péptidos natriuréticos cardiacos (NT-proBNP y MR-proANP), los marcadores inflamatorios dentro del eje IL-1 (PCR e IL-6), MR-proADM, copeptina y P1NP. Cabe destacar que estos efectos fueron más pronunciados en los pacientes con niveles iniciales elevados (figura 5).
Figura central. Frecuencia de biomarcadores elevados pertenecientes a las cinco vías biopatológicas diferentes estudiadas en una población de 156 pacientes ambulatorios con insuficiencia cardiaca crónica estable del ensayo DAPA-MODA. El inicio del tratamiento con dapagliflozina se asoció con mejoras en varios sistemas fisiopatológicos, sobre todo en pacientes con niveles basales elevados, incluidos los péptidos natriuréticos (NT-proBNP y MR-proANP), el eje inflamatorio relacionado con la IL-1 (PCR e IL-6), la congestión (MR-proADM), el estrés neuroendocrino (copeptina) y la fibrosis (P1NP).
CA-125: antígeno carbohidrato 125; GDF-15: factor de diferenciación del crecimiento 15; IC: insuficiencia cardiaca; IL-6: interleucina 6; MR-proADM: región media de proadrenomedulina; MR-proANP: región media de propéptido natriurético auricular; NT-proBNP: propéptido natriurético cerebral aminoterminal; P1NP: propéptido aminoterminal del procolágeno tipo I; PCR: proteína C-reactiva; ST2: supresor soluble de tumorigenicidad 2; TnTus: troponina T ultrasensible.
Evaluamos los niveles de NT-proBNP y MR-proANP como indicadores del estrés cardiaco ventricular y auricular, respectivamente, y los niveles de TnTus como marcador de lesión miocárdica. Ambos péptidos natriuréticos, NT-proBNP y MR-proANP, mostraron una reducción importante durante el periodo de 180 días en pacientes con niveles iniciales elevados. Esta observación concuerda con la evidencia previa que demuestra que el tratamiento con SGLT2i ejerce un efecto beneficioso en la reducción de las concentraciones de NT-proBNP en pacientes con IC, independientemente de si la fracción de eyección está reducida o conservada6. Los péptidos natriuréticos auriculares se han estudiado menos. Sin embargo, en algunos estudios a pequeña escala se ha descrito una reducción considerable tras el tratamiento con SGLT2i5. No obstante, los niveles de TnTus se mantuvieron estables durante todo el periodo de estudio, en consonancia con los resultados del ensayo DAPA-HF, en que se informó de una tendencia no significativa hacia la atenuación del aumento de TnTus desde el inicio hasta los 12 meses en pacientes tratados con dapagliflozina en comparación con el placebo21. Es probable que SGLT2i pueda frenar el aumento progresivo de los niveles de TnTus en pacientes con IC, lo que podría reflejar una desaceleración en la progresión de la enfermedad.
También analizamos tres biomarcadores inflamatorios: IL-6, PCR y GDF-15. Entre los marcadores relacionados con el eje IL-1, tanto los niveles de IL-6 como de PCR disminuyeron durante los periodos de 30 y 180 días. Curiosamente, los pacientes con niveles iniciales elevados experimentaron una reducción significativa en ambos biomarcadores. En cambio, aquellos con niveles iniciales bajos mostraron un aumento estadísticamente significativo, aunque no lo suficiente como para superar el umbral establecido. La disminución de los niveles de IL-6 y PCR se ha descrito con anterioridad en pacientes con IC que reciben dapagliflozina8 y pone de manifiesto una reducción importante del estado inflamatorio. En cuanto a los niveles de GDF-15, observamos un aumento considerable en pacientes tanto por debajo como por encima del rango de referencia normal. De manera similar, los datos del programa EMPEROR y el subestudio EMPIRE-HF Biomarker mostraron que el tratamiento con empagliflozina se asoció con un aumento importante de los niveles de GDF-157,22. Dadas las mejoras concurrentes observadas en otros biomarcadores, parece poco probable que el aumento de los niveles de GDF-15 inducido por SGLT2i refleje un deterioro en la función cardiaca. Más bien, se ha sugerido que el GDF-15 puede actuar como un regulador metabólico beneficioso, con asociaciones descritas entre niveles elevados y pérdida de peso, mejora de la tolerancia a la glucosa y reducción de la ingesta de alimentos y el apetito23. Se necesitan más estudios para confirmar este aumento aparentemente contradictorio del GDF-15, así como los mecanismos subyacentes y las implicaciones clínicas en el contexto de la inhibición de SGLT2.
Se evaluaron el CA-125 y el MR-proADM como biomarcadores de congestión. Si bien no se observó ningún cambio significativo en los niveles de CA-125, el MR-proADM mostró una reducción importante en los pacientes con valores iniciales elevados y la mayoría alcanzó niveles normales el día 180. A diferencia de la IC aguda, en que los SGLT2i se han asociado con una reducción significativa de los niveles de CA125 durante el periodo inicial posterior al alta24, la ausencia de efecto sobre el CA125 en el presente estudio puede reflejar la estabilidad clínica de la cohorte, que se caracteriza por niveles iniciales bajos. Se han descrito resultados similares en poblaciones estables con IC25. La interpretación del CA125 puede verse influida por el hecho de que el 21% de los participantes tenían antecedentes de cáncer, aunque ninguno tenía una neoplasia maligna activa el año anterior ni una enfermedad que afectara a su esperanza de vida.
Por el contrario, la reducción de MR-proADM sugiere que este biomarcador puede reflejar cambios en la permeabilidad vascular en lugar de una disminución de la congestión residual. Este biomarcador no se ha estudiado exhaustivamente en pacientes con IC tratados con SGLT2i, pero estudios previos, como el ensayo EMPIRE-HF, no notificaron variaciones significativas en las concentraciones de MR-proADM26.
También se midieron los niveles de copeptina como biomarcador del estrés neurohormonal. Aunque parecía que los niveles aumentaban a los 30 días en la población general, se observó una reducción considerable a los 180 días en los pacientes con valores iniciales elevados. Este aumento inicial concuerda con los resultados del ensayo EMPIRE-HF y del ensayo DAPA-SHUTTLE a las 12 y 4 semanas, respectivamente, y puede reflejar una mayor liberación de vasopresina en respuesta al tratamiento temprano con SGLT2i26,27. Es probable que esta respuesta favorezca la conservación de agua renal y estabilice el volumen de orina, contrarrestando así el efecto diurético osmótico de la glucosuria durante la fase inicial del tratamiento27. Sin embargo, este efecto al parecer no perdura a largo plazo y nuestros resultados a los 180 días sugieren una disminución progresiva de la demanda de vasopresina, lo que indica una mejora del estado neurohormonal con el tiempo.
Por último, se analizaron el P1NP y el ST2 como biomarcadores del remodelado de la matriz extracelular y la fibrosis. Los niveles de P1NP mostraron una reducción notable en los pacientes con valores iniciales elevados. Aunque este biomarcador no se ha estudiado exhaustivamente en pacientes con insuficiencia cardiaca crónica (ICC), en el ensayo EMPEROR no se observó ningún efecto considerable del tratamiento con SGLT2i en los niveles de P1NP28. Se sabe que el P1NP refleja la síntesis de colágeno y el remodelado de la matriz extracelular. Se trata de procesos fundamentales en la fibrosis cardiaca y el endurecimiento miocárdico tras una lesión, que contribuyen a la patogenia y la progresión de la ICC. Los resultados de este estudio pueden indicar una mejora significativa en este sentido. En cambio, no se observaron cambios importantes en los niveles de ST2, salvo un ligero aumento en los pacientes con valores iniciales dentro del rango de referencia normal. Esto puede reflejar una activación fibrótica sostenida mediada por la vía de señalización de IL-33/ST229,30, que al parecer no responde a la inhibición de SGLT2. Este hallazgo contrasta con los resultados de un pequeño estudio anterior en que la dapagliflozina redujo considerablemente los niveles de ST2 en pacientes con IC y diabetes tipo 28.
Varios estudios previos han evaluado estas vías fisiopatológicas tanto en la IC aguda descompensada como en la IC crónica. El ensayo EMPIRE-HF investigó el efecto de la empagliflozina durante un periodo de 12 semanas en una selección de biomarcadores similares en pacientes con IC estable con fracción de eyección reducida que recibían tratamiento médico óptimo, entre los cuales se encontraban NT-proBNP, MR-proANP, MR-proADM y copeptina, entre otros26. En cambio, este estudio incluyó a pacientes con IC independientemente de la FEVI, lo que refleja el beneficio clínico confirmado de los SGLT2i en todo el espectro de fenotipos de la FEVI. En esta población de pacientes clínicamente estables que recibieron un tratamiento óptimo para la IC, la dapagliflozina ejerció efectos sobre múltiples vías fisiopatológicas, aunque su impacto se concentró en un subconjunto de biomarcadores específicos. Estos resultados proporcionan un respaldo farmacodinámico a los beneficios clínicos observados con la inhibición de SGLT2 y sugieren qué biomarcadores pueden ser más útiles para controlar la respuesta al tratamiento a este tratamiento basado en la evidencia.
Este estudio se basa en los conocimientos obtenidos en investigaciones previas con múltiples biomarcadores, como el ensayo EMPIRE-HF, y contribuye al creciente conjunto de datos sobre los efectos del tratamiento con SGLT2i en distintas vías fisiopatológicas de la IC. Es importante destacar que un análisis simple basado únicamente en las concentraciones absolutas de biomarcadores puede conducir a conclusiones erróneas o inválidas. La clasificación en niveles altos y bajos de biomarcadores se preespecificó y definió antes de llevar a cabo los análisis estadísticos, basándose en los valores normales de referencia establecidos para cada biomarcador, y el efecto terapéutico de la dapagliflozina solo se hizo evidente al considerar la sobreactivación inicial de las vías pertinentes. El efecto más pronunciado se observó en los péptidos natriuréticos cardiacos, pero también se detectaron cambios significativos en los biomarcadores relacionados con la inflamación, la congestión, el estrés neurohormonal y el remodelado de la matriz extracelular.
En general, todas estas conclusiones ponen de relieve una observación clave: parece que el efecto del tratamiento sobre los biomarcadores circulantes depende de sus niveles iniciales. Los pacientes con valores iniciales elevados presentaron una respuesta más pronunciada en los biomarcadores que aquellos con valores dentro del rango normal, los cuales mostraron cambios mínimos o nulos. Este patrón sugiere una respuesta biológica diferencial, que podría reflejar un proceso de normalización en lugar de un efecto farmacológico uniforme. Estos resultados respaldan la relevancia del perfil de los biomarcadores iniciales para comprender mejor las respuestas individuales al tratamiento.
LimitacionesLa principal limitación de este estudio es su diseño abierto sin un grupo de control, lo que limita la capacidad de establecer vínculos causales definitivos entre la dapagliflozina y los cambios en los biomarcadores. En el momento del estudio, no era viable implementar un grupo de control interno. Se reconoce que, en esas circunstancias, en futuras investigaciones se deberían incluir análisis ajustados que incorporen cohortes externas. Para paliar esta limitación, todos los participantes se encontraban clínicamente estables, lo que permitió atribuir los efectos al tratamiento con mayor confianza. Los análisis de biomarcadores se realizaron con investigadores que desconocían la identidad de los pacientes y el momento del muestreo, lo que aumentó la fiabilidad. Las conclusiones se limitan a pacientes con IC crónica ambulatoria estable y pueden no ser aplicables a situaciones agudas. Además, la baja tasa de eventos impide la interpretación pronóstica. Estas limitaciones ponen de relieve la necesidad de interpretar los resultados con cautela.
CONCLUSIONESEn una población de pacientes con IC crónica estable del ensayo DAPA-MODA, el inicio del tratamiento con dapagliflozina se asoció con mejoras en varios sistemas fisiopatológicos, como los péptidos natriuréticos (NT-proBNP y MR-proANP), el eje inflamatorio relacionado con IL-1 (PCR e IL-6), la congestión (MR-proADM), el estrés neuroendocrino (copeptina) y la fibrosis (P1NP). Estos efectos se observaron sobre todo en pacientes con niveles iniciales elevados.
FINANCIACIÓNEste estudio fue patrocinado por la Sociedad Española de Cardiología y ha recibido financiación mediante una subvención incondicional para investigación de Astra Zeneca.
CONSIDERACIONES ÉTICASEl protocolo del estudio fue aprobado por los comités de ética institucionales (ESR/20/20594) y fue imprescindible que todos los participantes firmaran el consentimiento informado antes de inscribirse. La investigación se llevó a cabo de conformidad con los principios descritos en la Declaración de Helsinki y se han seguido las directrices SAGER relativas a posibles sesgos de sexo/género.
DECLARACIÓN SOBRE EL USO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIALNo se ha utilizado inteligencia artificial en la elaboración de este artículo.
CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORESCada autor ha contribuido de manera significativa al trabajo presentado de la siguiente manera: V. Martínez-Pina ha contribuido a la recopilación e interpretación de los datos, así como a la redacción y revisión del texto final. A. Riquelme-Pérez ha contribuido al análisis estadístico y la interpretación de los datos, así como a la redacción y revisión del texto final. A. Bayés Genís, J. Núñez, I. Cebreiros, H. Morillas, M. Cobo-Marcos, J.M. García-Pinilla, J.F. Rodríguez-Palomares, D. Dobarro, M.A. Restrepo-Córdoba, J.R. González-Juanatey y J.L. Zamorano han revisado crítica y exhaustivamente el artículo en cuanto a su contenido intelectual. J.A. Noguera-Velasco y D.A. Pascual-Figal han contribuido a la concepción y diseño del trabajo, el análisis y la interpretación de los datos, y han revisado crítica y exhaustivamente el texto en cuanto a su contenido intelectual. Todos los autores aprobaron la versión final de este artículo.
CONFLICTO DE INTERESESD.A. Pascual-Figal ha recibido honorarios por asesoría y conferencias de AstraZeneca, Novartis, Roche Diagnostics, Pfizer, Vifor, Rovi y Bayer. A. Bayés-Genís ha participado en comités asesores o ha impartido conferencias para Abbott, AstraZeneca, Bayer, Boehringer Ingelheim, Novartis, Roche Diagnostics y Vifor. H. Morillas ha recibido honorarios por conferencias de AstraZeneca. J. Núñez ha recibido honorarios por asesoría y conferencias de AstraZeneca, Alleviant, Amgen, Bayer, Boehringer Ingelheim, CSL Vifor, Daiichi Sankyo, GSK, Lilly, Pfizer, Novartis, Novo Nordisk y Rovi. M. Cobo declara haber recibido honorarios por asesoría y conferencias de AstraZeneca, Vifor Pharma, Novartis, Rovi, Boehringer Ingelheim, Novo Nordisk y Bayer. El resto de autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.
- -
Actualmente, los SGLT2i se recomiendan en las guías de práctica clínica para el tratamiento de la IC, independientemente de la FEVI.
- -
Los efectos beneficiosos de los SGLT2i se producen a través de múltiples mecanismos cardiovasculares, entre los cuales se incluyen la protección cardiaca y renal.
- -
Sin embargo, los datos sobre el impacto de los SGLT2i en los biomarcadores continúan siendo incompletos, ya que algunos estudios solo evalúan algunos de ellos y otros presentan resultados contradictorios, especialmente en lo que respecta a los péptidos natriuréticos cerebrales y los marcadores inflamatorios.
- -
En una población definida con IC crónica estable, que incluía tanto FEVI reducida como preservada, predominaban las alteraciones en los biomarcadores cardiacos de estrés y daño, así como en los marcadores de estrés neuroendocrino e inflamatorios, con una mínima participación de los marcadores de congestión y fibrosis.
- -
El inicio del tratamiento con dapagliflozina se asoció con mejoras en los biomarcadores elevados que reflejan vías alteradas, entre los cuales se incluyen los péptidos natriuréticos (NT-proBNP y MR-proANP), el eje inflamatorio IL-1 (PCR e IL-6), la congestión (MR-proADM), el estrés neuroendocrino (copeptina) y la fibrosis (P1NP).
- -
Este estudio pone de relieve los amplios efectos biológicos de la dapagliflozina en la reversión y ralentización de la progresión de la IC crónica, y muestra su influencia en múltiples sistemas fisiopatológicos, pero con un efecto diferencial sobre los biomarcadores alterados.
Agradecemos la contribución de los pacientes y la colaboración de la Red de Biobancos de la Región de Murcia, BIOBANC-MUR, con el número de registro B.0000859.
Domingo A. Pascual-Figal, Alejandro Riquelme-Pérez, César Caro, Álvaro Hernández Vicente, Andrés Ramón Martínez, M. Teresa Pérez Martínez, José A. Noguera Velasco, Iria Cebreiros-López, Daniel Saura, M. José Oliva Sandoval, Josefa González Carrillo, María Dolores Espinosa García, Antoni Bayés-Genís, Mar Domingo, Albert Teis, Herminio Morillas, Alfonso Valle Muñoz, Emilio Galcerá Jornet, Julia Seller Moya, Enrique Santas, Julio Núñez, Rafael de la Espriella, Marta Cobo-Marcos, Belén García Magalló, José M. García-Pinilla, Concepción Cruzado Álvarez, Clara Jiménez Rubio, Ainhoa Robles Mezcua, José F. Rodríguez-Palomares, Javier Limeres Freire, Ana B. Méndez, David Dobarro, María Melendo-Viu, M. Alejandra Restrepo-Córdoba, Josebe Goirigolzarri-Artaza, Marcos Ferrández-Escarabajal, David García Vega, José Seijas Amigo, José R. González-Juanatey, Martina Amiguet Comins.
