Dos meses atrás presenté al lector una nutrida lista de anglicismos en el español médico actual1. Pero podría ampliarla sin ninguna dificultad; restringiendo la búsqueda a los anglicismos terminados en -ing, cualquier médico sabría citar de memoria buen número de vocablos de amplio uso en español, como banding, binding, blotting, breeding, clamping, clapping, cross-linking, cross-matching, doping, downstaging, dumping, flapping tremor, imprinting, kindling, labelling, lifting, mapping, monitoring, peeling, priming, sampling, screening, shedding, splicing, stenting, stretching, stripping o training. Y lo mismo cabe decir del lenguaje general: la ubicuidad de bodybuilding, booking, branding, briefing, bullying, camping, casting, catering, coaching, dumping, feeling, fracking, ghosting, holding, jogging, lettering, marketing, meeting, mobbing, multitasking, outsourcing, overbooking, petting, piercing, planing, ranking, recycling, running, shopping, spinning, streaming, surfing, timing, trekking y zapping es buena muestra de ello.
[Hago un inciso para comentar que tan intensa es esta invasión de anglicismos terminados en -ing, que en español disponemos ya incluso de seudoanglicismos; esto es, vocablos de aspecto externo angloide con la característica terminación en -ing, pero desconocidos en inglés. Es el caso de términos como smoking o esmoquin (que en inglés llaman dinner jacket o tuxedo), footing (que inglés llaman jogging), parking (que en inglés llaman car park o parking lot), pressing en su acepción futbolística (que en inglés llaman pressure), puenting (que en inglés llaman bungee jumping) o consulting como sustantivo (que en inglés llaman business consultancy). Que vienen a sumarse, por supuesto, a otros seudoanglicismos por el estilo que no incorporan esa terminación: en España llamamos autostop a lo que en inglés llaman hitch-hicking; speaker (radiofónico) a lo que en inglés llaman newscaster;finger (de aeropuerto) a lo que en inglés llaman jetway; blíster a lo que en inglés llaman blister pack; y recordman o recordwoman a lo que en inglés llaman record holder.]
Todo esto viene al caso porque el otro día oía hablar a un cardiólogo de straddling y justificar el empleo de un anglicismo por tratarse, decía, de un concepto para el que el español carece de un término equivalente. ¿Carece de él nuestra lengua o no hemos sabido dar con él? Y, más importante aún, ¿no hemos hallado un término equivalente después de mucho buscarlo y rebuscarlo, o ni tan siquiera nos hemos molestado en buscarlo y, por desidia, nos conformamos con tomarlo prestado del inglés? Porque no es lo mismo una actitud que otra: si nos damos por vencidos a las primeras de cambio y recurrimos al inglés para cualquier innovación terminológica, dejaremos a nuestros hijos y nietos una lengua cada vez más pobre; si, por el contrario, hacemos el pequeño esfuerzo de nombrar en español las nuevas realidades, les legaremos una lengua cada vez más rica.
En este caso concreto, además, ocurre que straddling tampoco es que sea el último grito en neologismos de la robótica o de la telemedicina. El verbo to straddle se documenta en inglés desde el siglo XVI y significa algo tan sencillo como «cabalgar (una montura)», «sentarse a horcajadas» o «montar a horcajadas»; esto es, con una pierna a cada lado, como llevamos montando a caballo desde al menos la Edad del Bronce.
Hojeando bibliografía cardiológica reciente, encuentro el inglés straddling básicamente en relación con dos términos:
Por un lado, la expresión mitral valve straddling en referencia a una anomalía congénita en la que las cuerdas tendinosas de la válvula mitral, en lugar de insertarse normalmente en el ventrículo izquierdo, lo hacen en ambos ventrículos, como a horcajadas: encabalgamiento de la válvula mitral podemos llamarlo sin problemas en español.
Por otro lado, veo usar straddling position en relación con una técnica intervencionista de reparación percutánea de la válvula tricúspide. El cardiólogo coloca un dispositivo vascular (clip) a horcajadas del catéter guía para facilitar las maniobras de orientación y colocación de la punta del clip en la válvula tricúspide sin dañar otras estructuras anatómicas vecinas: posición de acabalgamiento podemos llamarla igualmente sin problemas en español.
Obras de referencia recomendadas:
Diccionario de dudas y dificultades de traducción del inglés médico [4.a edición], 2022-2026; en la plataforma Cosnautas disponible en www.cosnautas.com/es/catalogo/librorojo.
«Laboratorio del lenguaje» de Diario Médico, 2006-2026, disponible en www.diariomedico.com/opinion/fernando-navarro.html.
