La intervención coronaria percutánea primaria (ICPp) es el tratamiento recomendado para el infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST (IAMCEST). Los países han diseñado varios modelos de redes para optimizar el diagnóstico extrahospitalario de IAMCEST, facilitar el tratamiento más adecuado, y mejorar el pronóstico de los pacientes. El objetivo es evaluar la efectividad de la implementación de redes de atención al IAMCEST, incluido el diagnóstico extrahospitalario, en la mejora de la letalidad del IAMCEST y la mortalidad a largo plazo y su efecto en la proporción de pacientes que se presentan en insuficiencia cardiaca, el tiempo de isquemia y el tiempo hasta la ICPp.
MétodosRevisión sistemática y metanálisis. Búsquedas en las bases de datos PubMed, Scopus y Web of Science desde enero de 2000 a diciembre de 2023. De la selección de los estudios y la extracción de datos se ocuparon 3 revisores independientes.
ResultadosSe seleccionaron 32 artículos. La implementación de redes para el IAMCEST con diagnóstico extrahospitalario se asoció con reducciones del 35% en la letalidad (IC95%, –23% al –45%), el 27% en la mortalidad a largo plazo (IC95%, –22% al –32%) y en la proporción de pacientes en Killip III-IV al ingreso, el tiempo de isquemia y el tiempo hasta la ICPp: –17% (IC95%, –35% al +6%), –19% (IC95%, –6% al –31%) y –33% (IC95%, –16% al –47%), respectivamente. Las redes basadas en sistemas de transporte de emergencias y aquellas que involucraban a todo el sistema de salud, incluidos centros de atención primaria y hospitales sin capacidades de ICPp, mostraron una efectividad similar. Se observó una mayor efectividad en áreas urbanas frente a las rurales y en países de altos ingresos frente a ingresos medios y bajos.
ConclusionesLa implementación de redes para el IAMCEST basadas en el diagnóstico extrahospitalario es efectiva para reducir la letalidad por IAMCEST y la mortalidad a largo plazo, independientemente de las condiciones geográficas y socioeconómicas de la región. La participación del sistema de transporte de emergencias es el elemento clave de las redes exitosas.
Palabras clave
La cardiopatía isquémica es la principal causa mundial de morbilidad y mortalidad1 y el infarto de miocardio con elevación del segmento ST (IAMCEST) es una de sus principales manifestaciones clínicas2. Durante este siglo, la intervención coronaria percutánea primaria (ICPp) se ha convertido en el tratamiento estándar del IAMCEST, siempre que esta se inicie en los primeros 120min tras el diagnóstico3–5, ya que el tiempo transcurrido hasta la revascularización se relaciona directamente con la mortalidad6.
Se han establecido iniciativas como la Stent-for-Life y la alianza door-to-ballon (D2B) de la Sociedad Europea de Cardiología para asegurar el acceso rápido a la ICPp de los pacientes con IAMCEST7,8. Además, varios sistemas sanitarios regionales o nacionales han implementado redes de atención al IAMCEST para asegurar el acceso igualitario y universal a este tratamiento y minimizar demoras para mejorar los resultados clínicos9. Estas redes se basan en el diagnóstico extrahospitalario de pacientes en quienes se sospecha un IAMCEST, y se han implementado 2 estrategias principales: a) sistemas de transporte de emergencias equipados con transmisión del electrocardiograma (ECG) y acceso directo al laboratorio de cateterismo de los hospitales con unidad de ICPp (centro hub con ICPp), y b) redes sanitarias amplias y partes interesadas: centros de atención primaria, hospitales de referencia sin unidad de ICPp, sistemas de transporte de emergencias y hospitales de referencia con ICPp.
En varias revisiones se ha analizado y observado la eficacia de este tipo de redes de atención para reducir el tiempo de inicio de un tratamiento de reperfusión10–15 o reducir la mortalidad por IAMCEST, la mortalidad a largo plazo y otras complicaciones16–19. En la mayor parte de estas revisiones se han incluido los estudios de telemedicina que se utilizan en los sistemas de transporte de emergencias, pero no se ha evaluado apropiadamente el impacto de otras redes de atención al IAMCEST. Además, no se ha evaluado apropiadamente la eficacia de estas redes en las áreas rurales frente a las urbanas ni en países con ingresos altos frente a países con ingresos medios.
El objetivo de este estudio es la revisión sistemática y el metanálisis para evaluar la eficacia de implementar la red de atención al IAMCEST a escala poblacional, concretamente para reducir la letalidad por IAMCEST, la mortalidad a largo plazo, la proporción de pacientes con signos de insuficiencia cardiaca a la llegada al hospital de referencia con ICPp y durante el ingreso, el tiempo de isquemia y el tiempo transcurrido antes de la ICPp. También se ha querido investigar las posibles discrepancias con respecto a la eficacia, y se tuvieron en cuenta 3 características de estas redes: telemedicina en el sistema de transporte de emergencias frente a redes sanitarias amplias; países con ingresos altos frente a países con ingresos medios o bajos, y entorno urbano frente a rural. La hipótesis del presente estudio es que la implementación de dichas redes de atención mejora el pronóstico a corto y largo plazo de los pacientes con IAMCEST independientemente de las características concretas de la red.
MÉTODOSDiseñoLa presente revisión sistemática y metanálisis se registró en la base de datos PROSPERO (CRD42024501607), siguió el Manual Cochrane de revisiones sistemáticas de intervenciones v5.1.020 y se publicó según la declaración PRISMA21.
Estrategia de búsquedaSe buscó en 3 bases de datos —PubMed, Web of Science y Scopus— con los siguientes términos y estrategia de búsqueda: (‘Acute myocardial infarction’ OR ‘Acute myocardial infarct’ OR ‘Acute coronary syndrome’ OR ‘STEMI’ OR ‘ST elevation myocardial infarction’ OR ‘ST elevation coronary syndrome’) AND (‘Network’ OR ‘Multi-institution systems’ OR ‘Activation’ OR ‘Management’ OR ‘Regional System’ OR ‘Regional health’ OR ‘Code STEMI’ OR ‘Infarction Code’ OR ‘Care program’ OR ‘Myocardial infarction code’) AND (‘Emergency teams’ OR ‘Prehospital’ OR ‘Emergency care’ OR ‘Emergency medical service’ OR ‘Emergency department’) AND (‘Angioplasty’ OR ‘Reperfusion’ OR ‘Percutaneous coronary intervention’ OR ‘Revascularization’ OR ‘Primary PCI’). El periodo de búsqueda se extendió del 1 de enero de 2000 al 31 de diciembre de 2023. Se identificaron los estudios duplicados.
Requisitos del estudioPara guiar la revisión sistemática, la pregunta de investigación se planteó utilizando la población, la intervención, el comparador, el resultado, el diseño del estudio y el formato del marco temporal (PICOST), tal como sigue: P (Population): pacientes adultos con IAMCEST y atención extrahospitalaria; I (Intervention): IAMCEST extrahospitalario atendido por redes de atención con diagnóstico prehospitalario, incluidos sistemas de transporte de emergencias equipados con transmisión del ECG y acceso directo a la sala de hemodinámica de los hospitales de referencia con unidad de ICPp, o aquellas con un contexto sanitario amplio que incluyen centros de atención primaria, hospitales referentes, sistemas de transporte de emergencias y hospitales con unidad de ICPp; C (Comparison or control): atención extrahospitalaria al IAMCEST sin una red de atención al IAMCEST de diagnóstico prehospitalario; O (Outcomes): principales resultados de letalidad (en el hospital o al cabo de 28 o 30 días) y la mortalidad al cabo de 1 año o a largo plazo. Los resultados secundarios incluyeron Killip III-IV al ingreso, shock cardiogénico durante la estancia hospitalaria, tiempo de isquemia, tiempo puerta-balón (D2B) y proporción de pacientes con un D2B <90min; S (Study design): estudios observacionales con diseño antes-después o que comparen a pacientes con IAMCEST atendidos por sistemas de transporte de emergencias equipados con transmisión del ECG con los no equipados y que comparen áreas con y sin una red de atención al IAMCEST; T (Time frame): todos los estudios publicados entre el 1 de enero de 2000 y el 31 de diciembre de 2023. Este tipo de redes se implementaron por primera vez a comienzos de este siglo y se recomendaron formalmente en las recomendaciones de 201222.
Criterios de exclusión: se excluyeron los estudios que: a) analizaban códigos de activación hospitalaria; b) como grupo de comparación incluían a pacientes referidos internamente, que no fueron trasladados mediante ambulancia a un centro hub con ICPp y, en consecuencia, no recibieron atención prehospitalaria, no se les hizo un diagnóstico y no recibieron tratamiento, o c) tanto el grupo de intervención como el de comparación constaban de menos de 100 pacientes.
Revisaron y analizaron por parejas los artículos identificados 3 investigadores por separado. El proceso de selección en 3 fases implicó: a) evaluar el título; b) revisar el resumen, y c) analizar el texto completo de los artículos que al parecer satisfacían los criterios de inclusión del estudio. En los casos de desacuerdo, un tercer revisor revisaba el artículo y se alcanzaba el consenso. Además, se analizó cuidadosamente la bibliografía de cada artículo seleccionado para identificar cualquier artículo relevante que la estrategia de búsqueda no hubiera captado inicialmente.
Extracción de los datos y cálculosDe cada artículo seleccionado, se extrajeron datos tanto para la intervención (red de atención al IAMCEST) como para los grupos de control (sin red) sobre las siguientes variables de interés: autor, año de publicación, país, tipo de red de atención al IAMCEST (transporte de emergencias o red sanitaria amplia), área rural o urbana, país con ingresos altos o con ingresos entre medios y bajos, años estudiados, número de pacientes incluidos, letalidad (a los 28-30 días o en el hospital), mortalidad a largo plazo (≥ 1 año), tiempo de isquemia, tiempo D2B y proporción de pacientes con un tiempo D2B <90min. También se obtuvieron datos sobre el shock cardiogénico durante el ingreso hospitalario y la situación de Killip III-IV al ingreso.
En el caso de la letalidad no ajustada o la mortalidad a largo plazo, se calculó el cambio relativo entre los grupos de intervención (disponibilidad de una red de atención al IAMCEST) y de control (sin red), junto con el error estándar (EE) de este cambio. En los estudios que mostraban un efecto relativo ajustado multivariante, esta información se consideró el resultado principal. Si los estudios publicaban el efecto de la red de atención al IAMCEST en varios puntos de seguimiento, el periodo más largo se utilizó para el metanálisis.
También se extrajo la proporción de pacientes con shock cardiogénico hospitalario y la de aquellos con Killip III-IV al ingreso, y se calculó el cambio relativo entre el grupo de intervención y el de control, junto con el EE de este cambio.
En el caso del tiempo D2B, que no sigue una distribución normal, solo se incluyeron los estudios que publicaban la media [intervalo intercuartílico] y se excluyeron los que proporcionaban la media±desviación estándar. Se transformó la mediana logarítmicamente y el resultado se consideró como media, suponiendo una distribución normal. Se hicieron los siguientes cálculos:
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La desviación estándar (DE) de esta media se calculó como: DE=[Ln (cuartil 3) – Ln (mediana)] / 0,6745; donde 0,6745 es el percentil 75 de la distribución normal estandarizada.
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El EE de la media se calculó como EE=DEn, donde n representa el número de pacientes incluidos en el grupo de intervención o en el de control.
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La diferencia en el tiempo D2B entre los grupos de intervención y de control se calculó como: Δ tiempo D2B=Ln (mediana de intervención) – Ln (mediana de control).
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Por último, el EE de la diferencia se calculó como: EE del Δ en el tiempo D2B=EE intervention2+EE control2
Para evaluar el riesgo de sesgo en los estudios incluidos, se utilizó la herramienta ROBINS-I (Risk of Bias in Nonrandomized Studies)23. La ROBINS-1 se ha diseñado para evaluar estudios que estimen la eficacia comparativa (daño o beneficio) de intervenciones en las que la asignación a los grupos de comparación no fue aleatoria. Se evaluaron 7 tipos de sesgo: confusión, selección de participantes, clasificación de la intervención, medición del resultado, desviaciones de la intervención deseada, datos ausentes y selección del resultado publicado. Se clasificó el posible efecto de cada tipo de sesgo o dominio como bajo, moderado, grave, crítico o sin información.
Análisis estadísticoPara el análisis estadístico, se calcularon los coeficientes de regresión en general, los intervalos de confianza del 95% (IC95%) y los valores de p en la prueba bilateral utilizando modelos de efectos aleatorios o fijos. Se calculó el I2 para comprobar la heterogeneidad entre estudios. Cuando el estadístico I2 era ≥ 50%, se consideró que la heterogeneidad era entre moderada y alta, y se seleccionaron los resultados del modelo de efectos aleatorios. Cuando el estadístico I2 era <50%, se consideró que la heterogeneidad era baja y se seleccionaron los resultados del modelo de efectos fijos.
Las variables cualitativas (letalidad, mortalidad a largo plazo y proporción de pacientes con Killip IV durante la estancia en el hospital, Killip III-IV al ingreso y tiempo D2B <90min) se analizaron con los coeficientes beta y los EE de las odds ratio o las hazard ratio/riesgos relativos de los modelos multivariantes, si los había. En las proporciones no ajustadas, se calcularon las proporciones, los coeficientes beta correspondientes y los EE.
En el caso del tiempo D2B, se utilizó el cambio estimado y su EE, tal como ya se ha explicado. Los resultados del metanálisis se muestran como tasas de riesgo y se interpretan como el porcentaje de cambio en esta variable.
Los análisis de los principales resultados se estratificaron según las 3 características definidas en los objetivos del estudio: sistemas de transporte de emergencias equipados con transmisión del ECG frente a redes de sanitarias amplias; redes rurales frente a urbanas, y redes de países con ingresos altos frente a países con ingresos medios y bajos.
Los estudios con muestras muy grandes se excluyeron de algunos análisis de sensibilidad para evaluar su posible efecto en los resultados. Se seleccionaron los estudios con resultados multivariantes ajustados y no ajustados, y se compararon entre sí.
Para evaluar el sesgo de publicación, se utilizaron gráficos de embudo, y se calculó el índice estadístico de Egger. Todos los análisis se realizaron con el programa R 4.1.1 y se utilizó el paquete Meta R.
RESULTADOSResultados de la búsqueda bibliográficaEn la búsqueda bibliográfica inicial se identificaron 4.625 artículos únicos de posible interés. Tras revisar los títulos y los resúmenes, se excluyeron 4.478 artículos, y quedaron 147 para revisar el texto completo. Durante esta revisión, se identificaron otros 17 artículos de referencias citadas. De estos 164 artículos, al final fueron 32 los estudios incluidos en el metanálisis (figura 1).
En la tabla 1 del material adicional se listan los 32 estudios incluidos en este metanálisis. Entre estos, 5 se llevaron a cabo en Estados Unidos e Italia; 4 en España y Australia; 2 en Reino Unido y Brasil; en Países Bajos, Alemania, Dinamarca, Singapur, Indonesia, Hungría, Polonia, India y Egipto, 1 en cada país, y 1 estudio internacional se hizo en Brasil y Colombia.
A todos los pacientes incluidos en los estudios se les había diagnosticado un IAMCEST. El número total de participantes en el estudio fue de 112.758: 36.130 en el grupo de control y 76.628 en el de intervención. El periodo de inclusión en estos estudios se situó entre enero de 2001 y diciembre de 2023.
Objetivos primarios: letalidad y mortalidad a largo plazoLa información de los 26 estudios permitió conocer la eficacia de implementar una red de atención al IAMCEST para reducir la letalidad (hospitalaria o a los 28-30 días). Se observó una gran heterogeneidad entre los resultados de los estudios (I2=74%) y el modelo de efectos aleatorios indicaba que la implementación de este tipo de red de atención consigue una reducción significativa del 35% de la letalidad por IAMCEST (IC95%, 23-45%) (figura 1 del material adicional). En un análisis de sensibilidad, la exclusión del estudio de Quinn et al., cuya muestra era muy grande, no modificó de manera considerable los principales resultados del metanálisis (reducción de la letalidad en un 37%). El gráfico de embudo indica un posible sesgo de publicación (p de Egger=0,0004), lo que significa que los estudios más pequeños que reportaban ausencia de reducción de la letalidad podrían estar infrarrepresentados en la literatura médica (figura 2 del material adicional).
En el análisis de la eficacia de la implementación de una red de atención al IAMCEST para reducir la mortalidad a largo plazo se incluyeron datos de 12 estudios. Se observó poca heterogeneidad entre los resultados de los estudios (I2=31%); el modelo de efectos fijos indica que la implementación de este tipo de red de atención consigue una reducción significativa del 27% de la mortalidad a largo plazo por IAMCEST (IC95%, 22-32%) (figura 3 del material adicional). El gráfico de embudo indica un sesgo de publicación considerable en este objetivo (p de Egger=0,008) (figura 4 del material adicional).
Para el análisis de sensibilidad, se seleccionaron estudios con resultados multivariantes no ajustados y ajustados (9 para la letalidad y 6 para la mortalidad a largo plazo). Cuando se ajustó por el efecto de las covariables, el efecto de una red de atención al IAMCEST en la letalidad disminuyó de un 34 a un 21% (el 38% del efecto se relacionó con las covariables) y en la mortalidad a largo plazo del 44 al 31% (el 30% del efecto relacionado con las covariables).
Objetivos secundarios: shock cardiogénico durante el ingreso, Killip III-IV al ingreso, tiempo de isquemia, tiempo D2B, tiempo D2B<90min.
Solo en 2 estudios se proporcionaron datos sobre la presencia de shock cardiogénico durante el ingreso; así pues, no se hizo ningún metanálisis. En 6 estudios se analizó el efecto de la red de atención en caso de Killip III-IV al ingreso. La heterogeneidad de los resultados del estudio fue moderada (I2=52%) y los resultados indican una reducción no significativa de este objetivo (−17%; IC95%, −35% a+6%) (figura 5A del material adicional). El gráfico de embudo no indica sesgo de publicación (figura 6A del material adicional).
En el análisis del tiempo de isquemia se incluyeron los datos de 3 estudios. Se observó gran heterogeneidad de los resultados del estudio (I2=80%); la implementación de este tipo de red de atención redujo el tiempo de isquemia en un 19% (IC95%, 6-31%) (figura 5B del material adicional).
En el análisis del tiempo D2B, se incluyeron datos de 10 estudios. Entre los resultados del estudio se observa gran heterogeneidad (I2=98%). Los resultados indican que la implementación de este tipo de red de atención reduce el tiempo D2B en un 33% (IC95%, 16-47%) (figura 5C del material adicional). El gráfico de embudo muestra gran variabilidad de los resultados, lo que limita la interpretación del estadístico de Egger (p=0,435) (figura 6B del material adicional).
En el análisis de la proporción de pacientes con tiempo D2B<90min se incluyeron datos de 6 estudios. Entre los resultados del estudio se observa gran heterogeneidad (I2=96%). Los resultados indican que la implementación de este tipo de red de atención aumenta esta proporción en un 41% (IC95%, 9-82%) (figura 5D del material adicional). En la figura 6C del material adicional se muestra el gráfico de embudo.
Análisis de subgrupoTambién se hizo el análisis de los 2 objetivos primarios según las 3 características de interés: servicios de transporte de emergencias frente a redes sanitarias amplias, entorno rural frente a urbano y países con ingresos altos frente a países con ingresos bajos y medios.
En los estudios que evaluaban las redes de atención al IAMCEST en función de si los sistemas de transporte de emergencias estaban equipados con transmisión del ECG y acceso directo a la ICPp, se observó una reducción parecida de la letalidad y la mortalidad a largo plazo (el 31 y el 39%) respecto a aquellos que evaluaban las redes sanitarias amplias (el 38 y el 39%) (figuras 7 y 8 del material adicional).
La reducción de la letalidad observada en los estudios realizados en entornos rurales fue inferior a la de los entornos urbanos (el 11 y el 40%) (figura 9 del material adicional). Asimismo la reducción de la mortalidad a largo plazo fue inferior en el entorno rural que en el urbano (el 31 y el 42%) (figura 10 del material adicional).
En el análisis de países con ingresos altos frente a países con ingresos medios o bajos, se observó en los países con ingresos altos una mayor reducción de la letalidad como consecuencia de la implementación de una red de atención al IAMCEST (el 39 frente al 27%), aunque esta diferencia no fue estadísticamente significativa (figura 11 del material adicional). No se pudo comparar las diferencias en la mortalidad a largo plazo porque no se identificaron estudios a largo plazo sobre este objetivo en países con ingresos medios o bajos.
Análisis del riesgo de sesgoEn las figuras 12 y 13 del material adicional se muestran las evaluaciones de la ROBINS-I relacionadas con los objetivos primarios. La evaluación reveló que el sesgo debido a confusión es el principal riesgo, que oscila entre moderado y crítico. Esto se debe al diseño previo y posterior de algunos estudios, a las diferencias entre los grupos de intervención y de control y a que la mayoría de los estudios presentaron resultados no ajustados. Tal como ya se ha explicado, se evaluó el posible impacto de este sesgo en los resultados.
En varios estudios también se constató un sesgo como resultado de la selección de los participantes, sobre todo porque solo se incluyó a los pacientes sometidos a ICPp. Este sesgo podría subestimar la eficacia de las redes de atención al IAMCEST, ya que su implementación ha llevado a una mayor proporción de ICPp entre los pacientes con IAMCEST.
Los sesgos relacionados con la clasificación de la intervención, la medición de resultados, las desviaciones de la intervención deseada, los datos ausentes o la selección del resultado publicado se consideraron bajos o moderados.
DISCUSIÓNEn esta revisión sistemática y metanálisis exhaustivos, se presentan pruebas de la eficacia de las redes sanitarias para reducir la letalidad y la mortalidad a largo plazo del IAMCEST. En el caso de las redes de atención basadas en sistemas de transporte de emergencias equipado con transmisión del ECG y acceso directo a ICPp, así como en el de las redes basadas en estrategias sanitarias más amplias que incluyen a otros intervinientes en el sistema sanitario (atención primaria, hospitales de referencia), la reducción de estos objetivos primarios ha sido similar. Sin embargo, la eficacia de las redes de atención al IAMCEST es mayor en las áreas urbanas que en las rurales y tiende a ser mayor en los países con ingresos altos que en aquellos con ingresos medios o bajos. Además, se observa que este tipo de redes reduce los tiempos de isquemia y D2B y aumenta la proporción de pacientes con un tiempo D2B <90min. No se observó ningún efecto evidente del estado Killip III-IV al ingreso, y no se pudo analizar el efecto en que se produjera shock cardiogénico durante el ingreso por la escasa disponibilidad de estudios sobre este tema.
En ensayos clínicos aleatorizados se ha demostrado claramente la superioridad de la ICPp sobre la fibrinolisis con respecto a la mortalidad a corto y largo plazo4. Según la guía clínica vigente, la ICPp es la estrategia de reperfusión preferida para los pacientes con IAMCEST2. Para asegurar un acceso equitativo y generalizado a este tratamiento que salva vidas, las sociedades científicas y los sistemas sanitarios locales, regionales y nacionales fomentan e implementan de manera activa redes de atención para facilitar el acceso a la ICPp de todos los pacientes con IAMCEST. En Europa se presentó la iniciativa Stent-for-Life en 2008 para promover la colaboración entre las partes involucradas y asegurar un acceso equitativo a la ICPp para la mayoría de los pacientes con IAMCEST24.
Esta iniciativa puede implementarse en varios niveles dentro del sistema sanitario, desde centros con unidad de ICPp exclusivamente hasta redes regionales basadas en estrategias poblacionales que también incorporan centros sin unidad de ICPp, servicios de transporte de emergencias y médicos de familia y cardiólogos25. En esta revisión sistemática, se evaluó la eficacia de las redes de atención al IAMCEST de diagnóstico extrahospitalario que incluyen transporte de emergencias con transmisión de ECG a centros con unidad de ICPp, así como redes que incluyen a médicos de familia y otros especialistas que trabajan en hospitales de referencia. La razón para evaluar este tipo de redes es que proporcionan atención sanitaria equitativa y universal independientemente de su localización geográfica o el estatus económico, desde el inicio de los síntomas hasta el acceso oportuno a la ICPp26.
Los resultados indican que las redes regionales de atención al IAMCEST son efectivas, con una reducción significativa del 35% de la letalidad por IAMCEST. Este resultado coincide con metanálisis previos que informan de una reducción de la letalidad de entre el 38 y el 43% asociada con intervenciones de telemedicina, en particular la transmisión del ECG16–19. Esta reducción podría deberse a varios factores. En primer lugar, la mayor proporción de pacientes tratados con ICPp, lo cual se ha demostrado que reduce la letalidad del IAMCEST en un 22% comparado con la trombolisis4,27. En segundo lugar, la estandarización de los protocolos del transporte de emergencias y la reducción de las demoras relacionadas, que constituyen los principales factores que contribuyen (50%) a la demora general del sistema en la atención a los pacientes con IAMCEST28. En tercer lugar, se observa una tendencia a un menor riesgo en los pacientes que acuden al hospital con Killip III-IV, lo que indica que los pacientes llegan al hospital con un mejor estado hemodinámico. Este resultado se basa únicamente en 6 estudios cuya heterogeneidad es moderada. También podría argumentarse que las redes de atención al IAMCEST podrían aumentar la proporción de pacientes que llegan al hospital en Killip III-IV que sin la red de atención podrían haber fallecido antes de llegar al hospital. En cuarto lugar, se informa de una reducción del 19% en el tiempo de isquemia y del 33% en el tiempo D2B. En metanálisis previos también se ha informado de reducciones del tiempo D2B; en 1 se informa de una reducción media de 28 (IC95%, 20-35)min17 y en otro de una reducción del 40% (IC95%, 33-48%)15, en ambos con una heterogeneidad alta (I2=94% e I2=97%). Por último, la red de atención al IAMCEST puede mejorar la atención general de los pacientes con IAMCEST independientemente del tratamiento de reperfusión empleado17.
Además, el análisis indica que las redes de atención al IAMCEST reducen la mortalidad a largo plazo por IAMCEST en un 27%. Este resultado coincide con los metanálisis previos de Marcolino17 y Lazarus et al.19, que publicaron reducciones relacionadas con las intervenciones de telemedicina del 39 y el 48% de la mortalidad a largo plazo. La mejora de la mortalidad a largo plazo podría relacionarse con varios factores: la reducción de la letalidad por IAMCEST, la mejora de la permeabilidad de la arteria infartada, que reduce la isquemia y la necrosis, las arritmias ventriculares y las complicaciones mecánicas, y la mejora de la fracción de eyección, así como la implementación de estrategias efectivas de prevención secundaria. Además, las redes de atención al IAMCEST conservan la función cardiaca y reducen el riesgo de que se produzca insuficiencia cardiaca crónica durante el seguimiento29.
Los resultados también indican que la eficacia de las redes de atención al IAMCEST basadas en la incorporación de telemedicina en el sistema de transporte de emergencias es similar a la de redes de atención al IAMCEST basadas en estrategias poblacionales más amplias. Por consiguiente, es importante priorizar este tipo de intervención en regiones que todavía carecen de ambos tipos de redes de atención al IAMCEST.
En el presente análisis estratificado por contexto socioeconómico se observa que las redes de atención implementadas en áreas rurales y en países con ingresos medios o bajos es efectiva para mejorar el pronóstico de los pacientes con IAMCEST, pero la magnitud de la eficacia es menor que en las áreas urbanas y los países con ingresos altos. Esta diferencia en la eficacia podría atribuirse a las mayores distancia y tiempo necesario para llegar al hospital de referencia con ICPp en las zonas rurales, ya que la eficacia de la ICPp depende del tiempo transcurrido entre el inicio de los síntomas y el procedimiento. Podría atribuirse también a una menor competencia tecnológica en los países con ingresos medios o bajos.
LimitacionesEsta revisión tiene algunas limitaciones que se debe tener en cuenta. Primero, la estrategia de búsqueda empleada quizá no haya sido completamente sensible, lo que significaría que se han omitido estudios relevantes. No obstante, se llevó a cabo una revisión exhaustiva de las referencias citadas en los artículos identificados para mitigar esta limitación e identificar otros estudios relevantes. Segundo, los estudios incluidos son observacionales, la mayor parte con un diseño antes-después de la intervención. El diseño del estudio observacional es susceptible de sesgos de confusión que pueden influir en los resultados observados. Además, en la mayoría de los estudios los resultados publicados carecen de un ajuste apropiado por las variables de confusión, lo cual puede limitar la solidez de las observaciones. Se ha estimado que la falta de ajuste por posibles factores de confusión podría sobrestimar el efecto de las redes de atención al IAMCEST en un 38% en la letalidad y un 30% en la mortalidad a largo plazo. Tercero, se observa una gran heterogeneidad en la mayoría de los resultados evaluados en este estudio, lo que podría relacionarse con variaciones en las condiciones geográficas o con discrepancias en las competencias de la asistencia sanitaria en los estudios incluidos. También indica que los resultados deberían interpretarse con prudencia. Cuarto, en los análisis de letalidad y mortalidad a largo plazo se ha identificado sesgo de publicación. Además, no puede descartarse este tipo de sesgo en los análisis de los objetivos secundarios; la alta heterogeneidad y el reducido número de estudios (≤ 10) limitan la interpretación visual del gráfico de embudo y los resultados del estadístico de Egger. Se intentó limitar este sesgo excluyendo los estudios con una muestra pequeña. Quinto, no se pudo analizar el efecto de las redes de atención al IAMCEST en la letalidad extrahospitalaria. Sexto, también debería interpretarse con prudencia la comparación entre las redes de atención rurales y urbanas en la letalidad y la mortalidad a largo plazo, ya que solo 4 y 2 estudios, respectivamente, satisficieron los criterios de inclusión en el metanálisis del entorno rural. Por último, no se pudo analizar las diferencias por sexo o por sistema sanitario público o privado porque los resultados de los estudios no estaban estratificados por estas variables.
CONCLUSIONESLos resultados de esta revisión sistemática y metanálisis respaldan la implementación de redes regionales de atención al IAMCEST como estrategia efectiva para mejorar el pronóstico a corto y largo plazo de los pacientes con IAMCEST en diversos contextos de sistema sanitario. La participación del transporte sanitario de emergencias es el elemento clave para que estas redes de atención sean un éxito. No obstante, hay que considerar que, según el sistema GRADE, los estudios observacionales proporcionan un nivel de evidencia bajo.
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La ICPp es el tratamiento de revascularización recomendado para el IAMCEST.
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Se han establecido redes de atención al IAMCEST para asegurar a los pacientes con IAMCEST un acceso rápido a la ICPp.
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La implementación de redes de atención al IAMCEST de diagnóstico extrahospitalario es efectiva para reducir la letalidad por IAMCEST un 35% (IC95%, 23-45%) y la mortalidad a largo plazo un 27% (IC95%, 22-32%).
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La participación del transporte sanitario de emergencias es el elemento clave del éxito de estas redes.
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Se constata la eficacia de estas redes de atención en las zonas rurales, pero sobre todo en las áreas urbanas, y en países con ingresos altos y medios o bajos.
Sin financiación externa.
CONSIDERACIONES ÉTICASLos autores asumen toda la responsabilidad por el contenido de este estudio, tal como se especifica en el Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas. El presente artículo es un metanálisis de datos agrupados y no requiere aprobación ética. El estudio no requirió la inclusión de pacientes o el acceso a información desagregada sobre personas. Por consiguiente, no se requirió el consentimiento informado.
DECLARACIÓN SOBRE EL USO DE INTELIGENCIA ARTIFICIALNo se utilizaron programas de inteligencia artificial para la preparación de este artículo.
CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORESJ. Cartanya-Bonvehi, A. Pericas-Vila y R. Elosua hicieron contribuciones sustanciales a la idea o el diseño de la investigación. J. Cartanya-Bonvehi, A. Pericas-Vila y R. Elosua se encargaron de la obtención de los datos. J. Cartanya-Bonvehi, A. Pericas-Vila, I. Subirana y R. Elosua contribuyeron al análisis. J. Cartanya-Bonvehi, A. Pericas-Vila, I. Subirana, C. García-García, H. Tizón-Marcos y R. Elosua interpretaron los resultados. J. Cartanya-Bonvehi y R. Elosua escribieron la versión preliminar del artículo. A. Pericas-Vila, I. Subirana, C. García-García y H. Tizón-Marcos revisaron de manera crítica el contenido intelectualmente significativo. J. Cartanya-Bonvehi, A. Pericas-Vila, I. Subirana, C. García-García, H. Tizón-Marcos y R. Elosua aprobaron la versión final para su publicación. J. Cartanya-Bonvehi, A. Pericas-Vila, I. Subirana, C. García-García, H. Tizón-Marcos y R. Elosua acordaron responsabilizarse de todos los aspectos de la investigación y aseguran que cualquier cuestión relacionada con la precisión o integridad de cualquier parte del artículo se ha investigado y resuelto de modo apropiado.
CONFLICTO DE INTERESESNinguno.
