No existen datos clínicos sobre la eficacia de la intervención coronaria percutánea (ICP) guiada por imagen intravascular en comparación con la ICP guiada por angiografía en pacientes con infarto agudo de miocardio (IAM) y shock cardiogénico. El objetivo del presente estudio es evaluar el impacto de la ICP guiada por imagen intravascular en pacientes con IAM y shock cardiogénico.
MétodosDe un total de 28.732 pacientes del registro agrupado nacional de KAMIR-NIH (de noviembre de 2011 a diciembre de 2015) y KAMIR-V (de enero de 2016 a junio de 2020), se seleccionó en total a 1.833 pacientes (6,4%) con IAM y shock cardiogénico sometidos a ICP del vaso culpable. El objetivo primario del estudio fueron los eventos adversos cardiovasculares mayores (MACE) a 1 año, un compuesto de muerte cardiaca, infarto de miocardio, nueva revascularización y trombosis del stent definitiva o probable.
ResultadosDe la población del estudio, 375 pacientes (20,5%) se sometieron a ICP guiada por imagen intravascular y 1.458 (79,5%), a ICP guiada por angiografía. La ICP guiada por imagen intravascular mostró un riesgo de MACE a 1 año significativamente menor que con la ICP guiada por angiografía (el 19,5 frente al 28,2%; HR=0,59; IC95%, 0,45-0,77; p<0,001), principalmente por un menor riesgo de muerte cardiaca (el 13,7 frente al 24,0%; HR=0,53; IC95%, 0,39-0,72; p<0,001). Estos resultados se mantuvieron tras el emparejamiento por puntuación de propensión (HR=0,68; IC95%, 0,46-0,99), la ponderación de probabilidad inversa (HR=0,61; IC95%, 0,45-0,83) y el análisis bayesiano (OR=0,66; IC95%, 0,49-0,88).
ConclusionesEn los pacientes con IAM y shock cardiogénico, la ICP guiada por imagen intravascular se asoció con un riesgo de MACE a 1 año menor que con la ICP guiada por angiografía, sobre todo por el menor riesgo de muerte cardiaca.
Palabras clave
El shock cardiogénico es un síndrome clínico que se caracteriza por hipoperfusión sistémica de órganos específicos que contribuye principalmente a la disfunción cardiaca. El infarto agudo de miocardio (IAM) es la principal causa de shock cardiogénico, que se da en un 5-10% de todos los pacientes con IAM. A pesar de la revascularización inmediata por intervención coronaria percutánea (ICP) de la lesión culpable, la mortalidad a corto plazo continúa siendo alta, aproximadamente del 50% de los pacientes con IAM complicado por shock cardiogénico. Respecto a una posible estrategia de revascularización para este complejo subconjunto de pacientes, no hay ensayos con potencia adecuada que demuestren un beneficio de supervivencia, salvo el ensayo Shock1. Además, los ensayos anteriores no mostraron ningún beneficio significativo de la revascularización completa inmediata o la aplicación temprana de asistencia circulatoria mecánica2–4; estos resultados contradecían los de los datos del registro observacional5,6.
La imagen intravascular proporciona características detalladas de la lesión y resultados agudos del implante del stent. El uso de imágenes intravasculares permite la identificación de las características morfológicas de la lesión culpable, la preparación adecuada de la lesión, el tamaño adecuado del stent y la optimización del stent durante la ICP7. Numerosos ensayos aleatorizados han demostrado que la ICP guiada por imagen intravascular (ICP-IIV) reduce los eventos clínicos adversos, incluso la mortalidad, en comparación con la ICP guiada por angiografía (ICP-angio) en una amplia variedad de coronariopatías8–11. Sin embargo, estos ensayos excluyeron a los pacientes con IAM y shock cardiogénico. Solo los análisis del registro observacional respaldan el beneficio potencial de la ICP-IIV frente a la ICP-angio12,13.
Se desconoce si la ICP-IIV mejoraría el pronóstico de los pacientes con IAM y shock cardiogénico. Por tanto, el presente estudio se diseñó para analizar el impacto de la ICP-IIV en pacientes con IAM complicado por shock cardiogénico utilizando un registro nacional a gran escala, multicéntrico y específico de IAM y shock cardiogénico.
MÉTODOSProtocolos de estudio y poblaciónEl presente estudio es un análisis post hoc de datos individuales agrupados de 2 registros independientes específicos de IAM: el KAMIR-NIH (Korean Acute Myocardial Infarction-National Institutes of Health) y el KAMIR-V (Korean Acute Myocardial Infarction Registry-V). Uno y otro son registros nacionales, multicéntricos y prospectivos que seleccionaron a pacientes con IAM de cualquier hospital universitario especializado de Corea con capacidad para practicar ICP primaria. Entre noviembre de 2011 y diciembre de 2015, 20 centros cardiovasculares participaron en la selección del KAMIR-NIH, y entre enero de 2016 y junio de 2020, 43 centros cardiovasculares participaron en la selección del KAMIR-V. Los breves protocolos de estudio de cada registro se resumen en el material adicional y los protocolos detallados se han descrito anteriormente14,15. Los protocolos de los registros KAMIR-NIH y KAMIR-V fueron aprobados por los comités de ética de cada centro participante y se obtuvo el consentimiento informado por escrito de todos los pacientes. Los protocolos del registro se ajustaron a la Declaración de Helsinki.
De 28.732 pacientes (13.104 seleccionados en el KAMIR-NIH y 15.628 del KAMIR-V), se seleccionó a aquellos con IAM y shock cardiogénico. Se incluyeron tanto el IAM con elevación del segmento ST (IAMCEST) como el IAM sin elevación del segmento ST (IAMSEST). El IAMCEST se definió como una nueva elevación del segmento ST en al menos 2 derivaciones cercanas que midieran al menos 0,1mV o un nuevo bloqueo de rama izquierda en el electrocardiograma de 12 derivaciones, con un aumento simultáneo de al menos 1 marcador bioquímico cardiaco de necrosis5. El IAMSEST se definió como un IAM sin esos criterios de nueva elevación del segmento ST5.
El shock cardiogénico se definió como 1 de los siguientes: a) clase IV de Killip; b) estadios C-E de la Society for Cardiovascular Angiography and Interventions (SCAI); c) presión arterial sistólica <90mmHg durante más de 30min y evidencia clínica de hipoperfusión de órganos específicos (al menos una de las extremidades fría, disminución de la diuresis, acidosis láctica o alteración del estado mental)1. Se excluyó a los pacientes no sometidos a ICP del vaso culpable, lo que dejó un total de 1.833 pacientes con IAM y shock cardiogénico sometidos a ICP del vaso culpable para el presente análisis. A continuación, se clasificó a los pacientes según la estrategia de tratamiento: ICP-IIV o ICP-angio (figura 1).
Organigrama del estudio. Se presenta el flujo del estudio. Se incluyó a 2.001 pacientes con IAM y shock cardiogénico de los registros agrupados KAMIR-NIH y KAMIR-V. Se excluyó a 168 pacientes no tratados con ICP del vaso culpable, lo que dejó para el análisis una cifra de 1.833 pacientes con IAM y shock cardiogénico sometidos a ICP del vaso culpable. IAM: infarto agudo de miocardio; ICP: intervención coronaria percutánea; IM: infarto de miocardio; MACE: eventos adversos cardiovasculares mayores; SCAI: Society for Cardiovascular Angiography and Interventions; TS: trombosis del stent.
Se trató a los pacientes según las guías vigentes y todas las intervenciones se realizaron mediante técnicas estándar. Se administró una dosis de carga de 300mg de ácido acetilsalicílico antes de la ICP, salvo que el paciente ya llevara al menos 7 días en tratamiento con ácido acetilsalicílico. Se administró una dosis de carga de 300 a 600mg de clopidogrel, 60mg de prasugrel o 180mg de ticagrelor antes de la ICP, a menos que el paciente ya llevara al menos 7 días en tratamiento con inhibidores del receptor P2Y12. La decisión respecto al uso de imagen intravascular durante la ICP se dejó a criterio del cardiólogo intervencionista. No hubo criterios de optimización obligatorios en el uso de dispositivos de imagen intravascular. Además, la elección de los stents, el uso del inhibidor de la glucoproteína IIb/IIIa, la aspiración de trombos, las estrategias de revascularización de vasos no culpables o la asistencia hemodinámica mecánica también se dejaron a criterio del cardiólogo intervencionista. Después de la intervención inicial, se aconsejó a todos los pacientes que tomaran ácido acetilsalicílico y un inhibidor del receptor P2Y12 al menos 12 meses, salvo contraindicación. La medicación al alta, incluidos los del sistema renina-angiotensina-aldosterona, los bloqueadores beta y las estatinas, se prescribió según las guías de práctica clínica.
Recopilación de datos y seguimientoLos datos sociodemográficos, los factores de riesgo cardiovascular y los síntomas se registraron mediante una entrevista detallada con los pacientes o sus tutores o una revisión de las historias clínicas electrónicas. Los datos de referencia, como la hemodinámica basal, la presentación clínica, los resultados electrocardiográficos, los datos analíticos y la valoración inicial a la cabecera del paciente, se recopilaron en el servicio de urgencias. Se recopilaron datos angiográficos y de las intervenciones detallados, así como información sobre complicaciones y medicamentos en el momento del alta durante la hospitalización inicial. Después del alta, los pacientes tuvieron un seguimiento a los 6 y 12 meses en una visita ambulatoria o mediante contacto telefónico o cada vez que ocurría cualquier evento clínico. Todos los datos los recopilaron coordinadores de investigación clínica independientes, mediante un formulario web de notificación de casos en el sistema de gestión de ensayos e investigación clínica iCReaT de internet. Un comité independiente de adjudicación de eventos adjudicó de manera independiente los eventos clínicos.
Objetivos del estudioEl objetivo principal fue la incidencia de eventos adversos cardiovasculares mayores (MACE), un compuesto de muerte cardiaca, infarto de miocardio, nueva revascularización y trombosis del stent (TS) definitiva o probable al año de seguimiento. Los objetivos secundarios fueron componentes individuales de los MACE, muerte hospitalaria, muerte cardiaca hospitalaria, muerte por cualquier causa, revascularización de vasos diana, revascularización de lesión diana e ictus (isquémico o hemorrágico) a 1 año. Las definiciones detalladas de los objetivos del estudio se describen en el material adicional. Este estudio analizó los eventos clínicos ocurridos durante el primer año de seguimiento. La tasa de seguimiento fue del 97,3% (se perdieron para el seguimiento 49 pacientes de un total de 1.833) y la mediana de duración del seguimiento, 365,0 [intervalo intercuartílico, 84,0-365,0] días.
Análisis estadísticoTodas las variables discretas y cualitativas se expresan en número y frecuencia relativa (porcentaje). Las variables continuas se expresan en media±desviación estándar o mediana [intervalo intercuartílico] según su distribución, determinada por la prueba de Kolmogorov-Smirnov. Las variables cualitativas se compararon mediante la prueba de la χ2 y las variables continuas, mediante la prueba de la t de Student o la prueba de la U de Mann-Whitney, según su distribución. La incidencia acumulada de eventos clínicos se presenta como una estimación de Kaplan-Meier y se comparó mediante log-rank test. Se realizó un análisis de la supervivencia con punto temporal de referencia para evaluar el efecto del tratamiento con ICP-IIV antes y después de 30 días de la intervención inicial. El análisis de tendencias de la proporción de ICP-IIV se midió mediante la prueba de Cochrane-Armitage.
Dado que hubo diferencias en las características basales, de las lesiones y de las intervenciones entre los grupos de ICP-IIV e ICP-angio, se hicieron varios análisis de sensibilidad para ajustar los factores de confusión. En primer lugar, para ajustar la distribución desigual de las características basales, de las lesiones y de las intervenciones según las estrategias de tratamiento, se realizó un agrupamiento 1:2 por puntuación de propensión utilizando una amplitud del calibrador de 0,2 entre los 2 grupos. Las covariables incluidas para el emparejamiento se enumeran en el material adicional. El equilibrio de las covariables tras el agrupamiento por puntuación de propensión se evaluó calculando las diferencias de medias estándares absolutas. Las diferencias medias estándares absolutas se situaron dentro del 10% entre todas las covariables emparejadas, lo que implica que se logró un equilibrio satisfactorio entre los grupos de comparación mediante el emparejamiento por puntuación de propensión (tablas 1 y 2 del material adicional).
En segundo lugar, se utilizó el modelo de regresión multivariante. Para comparar el riesgo de eventos clínicos hospitalarios según la estrategia de tratamiento, se utilizó una regresión logística multivariante para estimar la odds ratio (OR) ajustada y el intervalo de confianza del 95% (IC95%). Se utilizaron una regresión de riesgos proporcionales de Cox multivariante en la población original y una regresión de riesgos proporcionales de Cox multivariante estratificada en la población emparejada para calcular las hazard ratios (HR) ajustadas y el IC95% para comparar el riesgo de eventos clínicos durante el seguimiento. Las covariables ajustadas fueron edad cada 10 años, sexo, hipertensión, diabetes mellitus, infarto de miocardio previo, intervalo preangioplástico por aumento del cuartil, presión arterial sistólica por aumento de 10mmHg, frecuencia cardiaca por aumento de 10 lpm, creatinina ≥ 1,5 (mg/dl), presentación de IAMCEST, enfermedad multivaso, enfermedad del tronco coronario izquierdo sin protección como lesión culpable y revascularización completa. También se utilizó el modelo de regresión de riesgos proporcionales de Cox multivariante para identificar predictores independientes de MACE a 1 año.
En tercer lugar, también se llevó a cabo una regresión de riesgos proporcionales de Cox ponderados por probabilidad inversa para los factores de confusión medidos y un modelo bayesiano con datos de validación interna para los factores de confusión no medidos. Las diferencias medias estándares absolutas después del ajuste ponderado por probabilidad inversa estuvieron dentro del 10% entre todas las covariables ajustadas, lo que demuestra que se logró un equilibrio satisfactorio entre los grupos de comparación (figura 1 del material adicional). Las HR y los IC95% fiables se calcularon con regresión de Cox mediante análisis bayesiano para la evaluación del efecto de los factores de confusión no medidos. Los intervalos creíbles de las HR que no incluían el 1 se consideraron significativos. Además, se realizó un análisis de subgrupos del objetivo principal según los factores clínicos y de las intervenciones de interés entre los 2 grupos. La interacción entre el efecto del tratamiento y las covariables se evaluó mediante un modelo de regresión de riesgos proporcionales de Cox.
Todos los valores de probabilidad fueron bilaterales y los valores de p<0,05 se consideraron estadísticamente significativos. Los análisis estadísticos se realizaron con SPSS 20.0 para Windows (SPSS-PC, Estados Unidos) y R versión 4.3.0 (R Foundation for Statistical Computing, Austria).
RESULTADOSCaracterísticas basalesLa tabla 1 presenta las características basales de las poblaciones original y agrupada por puntuación de propensión. En la población original, se realizó ICP-IIV a 375 pacientes (20,5%) e ICP-angio a 1.458 (79,5%). En la mayoría de los pacientes con ICP-IIV (91,5%) se utilizó ecografía intravascular y en el resto (8,5%), tomografía de coherencia óptica (OCT). La media de edad fue 66,7±12,5 años; 581 pacientes (31,7%) presentaban diabetes mellitus y 1.457 (79,5%), IAMCEST. La mediana del intervalo preangioplástico fue de 71 [52-122] min. Antes del emparejamiento, los pacientes sometidos a ICP-IIV eran más jóvenes, más probablemente varones, fumadores en activo, con más probables índice de masa corporal y presiones arteriales sistólica y diastólica más elevados y de haber sufrido antes un infarto de miocardio. Después del emparejamiento, las características basales fueron similares entre los 2 grupos (tabla 1 del material adicional). Aunque hubo diferencias en el patrón de los medicamentos en el momento del alta, como ácido acetilsalicílico, inhibidores del receptor P2Y12 y estatinas, estas diferencias se debieron principalmente a la mortalidad hospitalaria. Entre los pacientes dados de alta, no hubo diferencias significativas entre los 2 grupos respecto al perfil de los medicamentos al alta (tabla 1).
Comparación de las características basales según la estrategia de tratamiento
| Población original | Población emparejada | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Total | ICP guiada por imagen | ICP guiada por angiografía | p | Total | ICP guiada por imagen | ICP guiada por angiografía | p | |
| Características de los pacientes | 1.833 | 375 (20,5) | 1.458 (79,5) | 951 | 330 (34,7) | 621 (65,3) | ||
| Datos sociodemográficos | ||||||||
| Edad (años) | 66,7±12,5 | 64,0±12,2 | 67,4±12,4 | <0,001 | 64,1±12,5 | 64,2±12,1 | 64,1±12,7 | 0,950 |
| Varones | 1.367 (74,6) | 296 (78,9) | 1.071 (73,5) | 0,035 | 749 (78,8) | 260 (78,8) | 489 (78,7) | >0,999 |
| FEVI (%) | 48,4±12,6 | 49,2±12,7 | 48,1±12,6 | 0,188 | 49,4±12,3 | 49,3±12,4 | 49,5±12,3 | 0,808 |
| Índice de masa corporal | 23,7±3,3 | 24,0±3,6 | 23,6±3,3 | 0,041 | 23,9±3,4 | 24,0±3,6 | 23,9±3,3 | 0,695 |
| Factores de riesgo cardiovascular | ||||||||
| Hipertensión | 969 (52,9) | 199 (53,1) | 770 (52,8) | 0,976 | 483 (50,8) | 173 (52,4) | 310 (49,89) | 0,505 |
| Diabetes mellitus | 581 (31,7) | 106 (28,3) | 475 (32,6) | 0,124 | 262 (27,5) | 93 (28,2) | 169 (27,2) | 0,809 |
| Hiperlipemia | 203 (11,1) | 43 (11,5) | 160 (11,0) | 0,858 | 105 (11,0) | 40 (12,1) | 65 (10,5) | 0,505 |
| Fumador activo | 696 (39,7) | 161 (44,5) | 535 (38,5) | 0,045 | 433 (45,5) | 148 (44,8) | 285 (45,9) | 0,811 |
| Infarto de miocardio previo | 145 (7,9) | 40 (10,7) | 105 (7,2) | 0,035 | 85 (8,9) | 32 (9,7) | 53 (8,5) | 0,632 |
| Angina de pecho previa | 133 (7,3) | 20 (5,3) | 113 (7,8) | 0,134 | 56 (5,9) | 19 (5,8) | 37 (6,0) | >0,999 |
| Insuficiencia cardiaca previa | 36 (2,0) | 9 (2,4) | 27 (1,9) | 0,640 | 17 (1,8) | 6 (1,8) | 11 (1,8) | >0,999 |
| Ictus previo | 148 (8,1) | 21 (5,6) | 127 (8,7) | 0,066 | 56 (5,9) | 17 (5,2) | 39 (6,3) | 0,576 |
| Índice del proceso de asistencia | ||||||||
| Tiempo puerta-balón (min) | 71 [52-122] | 72 [50-147] | 70 [53-119] | 0,572 | 70 [51-144] | 72 [50-157] | 69 [51-134] | 0,495 |
| Tiempo síntomas-puerta (min) | 104 [46-262] | 90 [41-233] | 107 [47-272] | 0,085 | 95 [42-263] | 95 [44-254] | 95 [41-268] | 0,847 |
| Presentación clínica | 0,129 | 0,746 | ||||||
| IAMSEST | 376 (20,5) | 88 (23,5) | 288 (19,8) | 229 (24,1) | 82 (24,8) | 147 (23,7) | ||
| IAMCEST | 1.457 (79,5) | 287 (76,5) | 1.170 (80,2) | 722 (75,9) | 248 (75,2) | 474 (76,3) | ||
| Síntomas | ||||||||
| Dolor precordial | 0,590 | 0,918 | ||||||
| Típico | 1.356 (74,0) | 282 (75,2) | 1.074 (73,7) | 718 (75,5) | 248 (75,2) | 470 (75,7) | ||
| Atípico o indoloro | 477 (26,0) | 93 (24,8) | 384 (26,3) | 233 (24,5) | 82 (24,8) | 151 (24,3) | ||
| Disnea | 580 (31,6) | 122 (32,5) | 458 (31,4) | 0,723 | 298 (31,3) | 108 (32,7) | 190 (30,6) | 0,548 |
| Hemodinámica basal | ||||||||
| Presión arterial sistólica (mmHg) | 80 [70-91] | 83 [70-100] | 80 [70-90] | <0,001 | 80 [70-100] | 84 [70-100] | 80 [70-100] | 0,363 |
| Presión arterial diastólica (mmHg) | 50 [40-60] | 51 [41-65] | 50 [40-60] | 0,002 | 51 [40-65] | 50 [40-63] | 51 [40-66] | 0,775 |
| Frecuencia cardiaca (lpm) | 70 [50-90] | 70 [48-91] | 70 [50-90] | 0,869 | 71 [50-92] | 70 [48-92] | 71 [52-93] | 0,296 |
| ECG de 12 derivaciones basal | ||||||||
| Ritmo sinusal | 1.193 (65,5) | 240 (64,2) | 953 (65,9) | 0,570 | 637 (67,0) | 212 (64,2) | 425 (68,4) | 0,216 |
| BAV de 2.o o 3.er grado | 102 (5,6) | 28 (7,5) | 74 (5,1) | 0,099 | 71 (7,5) | 26 (7,9) | 45 (7,2) | 0,823 |
| Fibrilación auricular | 219 (12,0) | 47 (12,6) | 172 (11,9) | 0,790 | 108 (11,4) | 42 (12,7) | 66 (10,6) | 0,388 |
| Taquicardia QRS amplia | 45 (2,5) | 7 (1,9) | 38 (2,6) | 0,514 | 19 (2,0) | 7 (2,1) | 12 (1,9) | >0,999 |
| Ritmo de marcapasos | 10 (0,5) | 1 (0,3) | 9 (0,6) | 0,663 | 7 (0,7) | 1 (0,3) | 6 (1,0) | 0,459 |
| Bloqueo de la rama izquierda del haz de His | 41 (2,3) | 8 (2,1) | 33 (2,3) | >0,999 | 17 (1,8) | 8 (2,4) | 9 (1,4) | 0,410 |
| Bloqueo de la rama derecha del haz de His | 136 (7,5) | 21 (5,6) | 115 (8,0) | 0,155 | 71 (7,5) | 18 (5,5) | 53 (8,5) | 0,112 |
| Análisis de sangre basal | ||||||||
| Hemoglobina (g/l) | 13,1±2,3 | 13,3±2,1 | 13,0±2,3 | 0,012 | 13,4±2,2 | 13,4±2,1 | 13,4±2,3 | 0,981 |
| Plaquetas (103/μl) | 228,6±75,6 | 228,8±76,7 | 228,5±75,4 | 0,942 | 232,8±76,6 | 231,0±77,5 | 233,7±76,1 | 0,602 |
| Creatinina (mg/dl) | 1,4±1,2 | 1,5±1,8 | 1,4±1,0 | 0,253 | 1,3±1,3 | 1,5±1,8 | 1,3±0,9 | 0,057 |
| CK-MB máxima (ng/ml) | 178,6±218,0 | 180,5±187,3 | 178,1±225,2 | 0,853 | 182,2±202,8 | 183,8±192,2 | 181,3±208,4 | 0,854 |
| NT-proBNP (pg/ml) | 4.490,5±8.493,9 | 3.301,131±7.420,7 | 4.804,9±8.735,6 | 0,050 | 2.789,1±6.587,1 | 2.555,6±6.324,5 | 2.909,4±6.723,8 | 0,550 |
| Medicamentos al alta | ||||||||
| Ácido acetilsalicílico | 1.784 (97,3) | 374 (99,7) | 1.410 (96,7) | 0,002 | 926 (97,4) | 329 (99,7) | 597 (96,1) | 0,002 |
| Inhibidor del receptor P2Y12 | 1.786 (97,4) | 375 (100,0) | 1.411 (96,8) | 0,001 | 930 (97,8) | 330 (100,0) | 600 (96,6) | 0,002 |
| Clopidogrel | 985 (53,7) | 174 (46,4) | 811 (55,6) | 477 (50,2) | 159 (48,2) | 318 (51,2) | ||
| Ticagrelor | 651 (35,5) | 169 (45,1) | 482 (33,1) | 369 (38,8) | 145 (43,9) | 224 (36,1) | ||
| Prasugrel | 150 (8,2) | 32 (8,5) | 118 (8,1) | 84 (8,8) | 26 (7,9) | 58 (9,3) | ||
| Bloqueador beta | 1.121 (61,2) | 249 (66,4) | 872 (59,8) | 0,023 | 607 (63,8) | 216 (65,5) | 391 (63,0) | 0,490 |
| Bloqueo del SRAA | 1.042 (56,8) | 204 (54,4) | 838 (57,5) | 0,311 | 549 (57,7) | 178 (53,9) | 371 (59,7) | 0,098 |
| Estatinas | 1.394 (76,1) | 315 (84,0) | 1079 (74,0) | <0,001 | 751 (79,0) | 275 (83,3) | 476 (76,7) | 0,020 |
| Medicamentos al alta (excluyendo mortalidad hospitalaria) | ||||||||
| Ácido acetilsalicílico | 1.462 (99,8) | 332 (100,0) | 1.130 (99,7) | 0,804 | 781 (99,7) | 289 (100,0) | 492 (99,6) | 0,727 |
| Inhibidor del receptor P2Y12 | 1.461 (99,7) | 332 (100,0) | 1.129 (99,6) | 0,627 | 781 (99,7) | 289 (100,0) | 492 (99,6) | 0,727 |
| Clopidogrel | 729 (52,5) | 149 (44,9) | 620 (54,7) | 380 (48,5) | 135 (48,2) | 245 (49,6) | ||
| Ticagrelor | 651 (35,5) | 153 (46,1) | 400 (35,3) | 322 (41,1) | 130 (45,0) | 192 (38,9) | ||
| Prasugrel | 150 (8,2) | 30 (9,0) | 109 (9,6) | 79 (10,1) | 24 (8,3) | 55 (11,1) | ||
| Bloqueador beta | 1.110 (75,8) | 247 (74,4) | 863 (76,2) | 0,555 | 601 (76,8) | 214 (74,0) | 387 (78,3) | 0,199 |
| Bloqueo del SRAA | 1.033 (70,5) | 203 (61,1) | 830 (73,3) | <0,001 | 544 (69,5) | 177 (61,2) | 367 (74,3) | <0,001 |
| Estatinas | 1.353 (92,4) | 313 (94,3) | 1.040 (91,8) | 0,167 | 731 (93,4) | 273 (94,5) | 458 (92,7) | 0,423 |
BAV: bloqueo auriculoventricular; CK-MB; fracción MB de la creatincinasa; FEVI: fracción de eyección del ventrículo izquierdo; IAMCEST: infarto de miocardio con elevación del segmento ST; IAMSEST: infarto de miocardio sin elevación del segmento ST; NT-proBNP: fracción aminoterminal del propéptido natriurético cerebral; SRAA: sistema renina-angiotensina-aldosterona.
Los valores expresan n (%), media ± desviación estándar o mediana [intervalo intercuartílico].
La tabla 2 muestra las características de las lesiones y de las intervenciones en las poblaciones original y emparejada. Respecto a las características de la lesión, el 58,5% de la población total presentaba enfermedad multivaso, el 6,3% de los vasos culpables se encontraban en el tronco coronario izquierdo y el 88,1% de las lesiones culpables eran del tipo B2/C del American College of Cardiology (ACC)/American Heart Association (AHA). Entre los 1.072 pacientes con enfermedad vascular no culpable, se logró la revascularización completa en 511 (47,7%).
Comparación de las características de las lesiones y de las intervenciones según la estrategia de tratamiento
| Población original | Población emparejada | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Total | ICP guiada por imagen | ICP guiada por angiografía | p | Total | ICP guiada por imagen | ICP guiada por angiografía | p | |
| Características de las lesiones | 1.833 | 375 (20,5) | 1.458 (79,5) | 951 | 330 (34,7) | 621 (65,3) | ||
| Hallazgos angiográficos | ||||||||
| Alcance de la enfermedad | 0,024 | 0,636 | ||||||
| Enfermedad de 1 vaso | 760 (41,5) | 132 (35,3) | 628 (43,1) | 356 (37,4) | 118 (35,8) | 238 (38,3) | ||
| Enfermedad de 2 vasos | 630 (34,4) | 141 (37,7) | 489 (33,5) | 342 (36,0) | 125 (37,9) | 217 (34,9) | ||
| Enfermedad de 3 vasos | 442 (24,1) | 101 (27,0) | 341 (23,4) | 253 (26,6) | 87 (26,4) | 166 (26,7) | ||
| Enfermedad de múltiples vasos | 1.072 (58,5) | 242 (64,7) | 830 (56,9) | 0,008 | 595 (62,6) | 212 (64,2) | 383 (61,7) | 0,479 |
| Enfermedad del tronco coronario izquierdo | 181 (9,9) | 56 (15,0) | 125 (8,6) | <0,001 | 115 (12,1) | 44 (13,3) | 71 (11,4) | 0,453 |
| Ubicación del vaso culpable | 0,046 | 0,741 | ||||||
| TC | 116 (6,3) | 32 (8,5) | 84 (5,8) | 70 (7,4) | 26 (7,9) | 44 (7,1) | ||
| ADAI | 608 (33,2) | 135 (36,0) | 473 (32,5) | 343 (36,1) | 122 (37,0) | 221 (35,6) | ||
| CXI | 219 (12,0) | 35 (9,3) | 184 (12,6) | 106 (11,1) | 32 (9,7) | 74 (11,9) | ||
| ACD | 889 (48,5) | 173 (46,1) | 716 (49,1) | 432 (45,4) | 150 (45,5) | 282 (45,4) | ||
| B2/C de la ACC/AHA de la lesión culpable | 1.582 (88,1) | 337 (90,8) | 1.245 (87,4) | 0,081 | 864 (90,9) | 302 (91,5) | 562 (90,5) | 0,690 |
| Características de las intervenciones | ||||||||
| Pacientes hospitalizados con enfermedad vascular no culpable | n=1.072 | n=242 | n=830 | n=595 | n=212 | n=383 | ||
| Revascularización completa | 511/1.072 (47,7) | 117/242 (48,3) | 394/830 (47,5) | 0,867 | 288/595 (48,4) | 104/212 (49,1) | 184/383 (48,0) | 0,880 |
| ICP inmediata del vaso no culpable | 347/1.072 (32,5) | 90/242 (37,2) | 257/830 (31,1) | 0,088 | 219/595 (36,8) | 81/212 (38,2) | 138/383 (36,0) | 0,661 |
| ICP por etapas del vaso no culpable | 172/1072 (16,1) | 30/242 (12,4) | 142/830 (17,1) | 0,096 | 94/595 (15,8) | 27/212 (12,7) | 67/383 (17,5) | 0,160 |
| Acceso transradial | 375 (20,5) | 100 (26,7) | 275 (18,9) | 0,001 | 247 (26,0) | 90 (27,3) | 157 (25,3) | 0,556 |
| Uso de inhibidor de la GPIIb/IIIa | 351 (19,1) | 107 (28,5) | 244 (16,7) | <0,001 | 250 (26,3) | 94 (28,5) | 156 (25,1) | 0,296 |
| Aspiración del trombo | 463 (25,3) | 99 (26,4) | 364 (25,0) | 0,615 | 240 (25,2) | 88 (26,7) | 152 (24,5) | 0,508 |
| Grado TIMI <3 preantes de la ICP | 1.539 (84,5) | 292 (78,3) | 1.247 (86,1) | <0,001 | 763 (80,2) | 260 (78,8) | 503 (81,0) | 0,466 |
| Uso de SFA | 1.649 (90,5) | 351 (93,9) | 1.298 (89,6) | 0,016 | 902 (95,2) | 314 (95,4) | 588 (95,1) | 0,966 |
| Grado TIMI 3 tras la ICP | 1.703 (93,0) | 356 (94,9) | 1.347 (92,5) | 0,118 | 886 (93,2) | 311 (94,2) | 575 (92,6) | 0,410 |
| Éxito de la intervención | 1.780 (97,2) | 367 (97,9) | 1.413 (97,0) | 0,455 | 925 (97,3) | 322 (97,6) | 603 (97,1) | 0,827 |
| Número total de stents | 1,4±0,9 | 1,6±1,0 | 1,3±0,8 | <0,001 | 1,5±0,9 | 1,6±1,0 | 1,4±0,8 | <0,001 |
| Características del dispositivo utilizado en el vaso culpable | ||||||||
| Número de stents | 1,1±0,5 | 1,3±0,6 | 1,1±0,5 | <0,001 | 1,2±0,5 | 1,3±0,6 | 1,1±0,4 | <0,001 |
| Diámetro medio del stent (mm) | 3,19±0,46 | 3,30±0,52 | 3,16±0,44 | <0,001 | 3,22±0,46 | 3,30±0,52 | 3,18±0,42 | 0,001 |
| Diámetro máximo del stent (mm) | 3,22±0,47 | 3,36±0,53 | 3,18±0,44 | <0,001 | 3,26±0,47 | 3,36±0,52 | 3,21±0,43 | <0,001 |
| Longitud total de los stents (mm) | 30,8±15,1 | 34,1±18,4 | 30,0±14,0 | <0,001 | 31,3±15,6 | 34,2±17,8 | 29,8±14,0 | <0,001 |
| Complicaciones durante la hospitalización | ||||||||
| Reanimación cardiopulmonar | 629 (34,3) | 113 (30,1) | 516 (35,4) | 0,064 | 310 (32,6) | 99 (30,0) | 211 (34,0) | 0,241 |
| Desfibrilación | 370 (20,2) | 72 (19,2) | 298 (20,4) | 0,645 | 185 (19,5) | 64 (19,4) | 121 (19,5) | >0,999 |
| Uso de BCIA | 249 (13,6) | 43 (11,5) | 206 (14,1) | 0,209 | 127 (13,4) | 37 (11,2) | 90 (14,5) | 0,188 |
| Uso de ACPP | 154 (8,4) | 24 (6,4) | 130 (8,9) | 0,144 | 67 (7,0) | 20 (6,1) | 47 (7,6) | 0,464 |
| MCPT | 315 (17,2) | 54 (14,4) | 261 (17,9) | 0,127 | 146 (15,4) | 47 (14,2) | 99 (15,9) | 0,550 |
| MCPP | 6 (0,3) | 3 (0,8) | 3 (0,2) | 0,197 | 3 (0,3) | 3 (0,9) | 0 | 0,076 |
| Hemorragia grave | 84 (4,6) | 8 (2,1) | 76 (5,2) | 0,016 | 17 (1,8) | 6 (1,8) | 11 (1,8) | >0,999 |
| Hemorragia leve | 87 (4,7) | 20 (5,3) | 67 (4,6) | 0,643 | 39 (4,1) | 19 (5,8) | 20 (3,2) | 0,088 |
| Ictus | 20 (1,1) | 4 (1,1) | 16 (1,1) | >0,999 | 11 (1,2) | 4 (1,2) | 7 (1,1) | >0,999 |
| Insuficiencia multiorgánica | 60 (3,3) | 13 (3,5) | 47 (3,2) | 0,942 | 32 (3,4) | 12 (3,6) | 20 (3,2) | 0,881 |
| Sepsis | 31 (1,9) | 5 (1,3) | 29 (2,0) | 0,532 | 14 (1,5) | 4 (1,2) | 10 (1,6) | 0,840 |
| Lesión renal aguda | 83 (4,5) | 20 (5,3) | 63 (4,3) | 0,483 | 39 (4,1) | 16 (4,8) | 23 (3,7) | 0,499 |
| CABG | 2 (0,1) | 1 (0,3) | 1 (0,1) | 0,873 | 1 (0,1) | 1 (0,3) | 0 | 0,748 |
ACC: American College of Cardiology; ACD: arteria coronaria derecha; ACPP: asistencia cardiopulmonar percutánea; ADAI: arteria descendente anterior izquierda; AHA: American Heart Association; BCIA: balón de contrapulsación intraaórtica; CABG: cirugía de revascularización coronaria; CXI: arteria circunfleja izquierda; GPIIb/IIIa: glucoproteína IIb/IIIa; ICP: intervención coronaria percutánea; MCPP: marcapasos permanente; MCPT: marcapasos temporal; SFA: stent farmacoactivo; TC: tronco coronario; TIMI: Thrombolysis in Myocardial Infarction.
Los valores expresan n (%) o media ± desviación estándar.
En cuanto a las características de las intervenciones, los stents farmacoactivos se utilizaron principalmente para la ICP de la lesión culpable (90,5%). Durante la hospitalización, 629 pacientes (34,3%) recibieron reanimación cardiopulmonar y 249 (13,6%) y 154 (8,4%) requirieron balón de contrapulsación intraaórtica y asistencia cardiopulmonar percutánea respectivamente. Aunque el grupo de ICP-IIV en la población original mostró resultados angiográficos más graves y mayor uso de acceso transradial, inhibidores de la glucoproteína IIb/IIIa y stents farmacoactivos que en los pacientes sometidos a ICP-angio, estas diferencias se volvieron comparables entre los 2 grupos después del emparejamiento (tabla 2 del material adicional). Tanto en la población original como en la emparejada por puntuación de propensión, el grupo de ICP-IIV tuvo un mayor número de stents, con mayor longitud total y mayor diámetro medio que el grupo de ICP-angio.
Resultados clínicos según la estrategia de tratamientoLa tabla 3 y la tabla 4 presentan una comparación de los resultados clínicos entre los grupos de ICP-IIV e ICP-angio. La incidencia acumulada de MACE a 1 año fue significativamente menor en el grupo de ICP-IIV que en el de ICP-angio tanto en la población original (el 19,5 frente al 28,2%; HR ajustada = 0,59; IC95%, 0,45-0,77; p<0,001) como en la población emparejada (el 18,6 frente al 26,4%; HR ajustada=0,68; IC95%, 0,46-0,99; p=0,042), principalmente por un menor riesgo de muerte cardiaca en ambas poblaciones (figura 2 y 3). De manera similar, en comparación con el grupo de ICP-angio, el de ICP-IIV mostró un riesgo significativamente menor de muerte hospitalaria o muerte cardiaca hospitalaria, con una duración equivalente de las estancias hospitalarias antes y después del emparejamiento (tabla 3). El beneficio pronóstico de la ICP-IIV se observó principalmente durante los 30 días posteriores a la intervención inicial (figura 2 del material adicional).
Comparación de la mortalidad hospitalaria según la estrategia de tratamiento
| Población original | Población emparejada | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| ICP guiada por imagen(n=375) | ICP guiada por angiografía(n=1.458) | OR ajustada* (IC95%) | p | ICP guiada por imagen(n=375) | ICP guiada por angiografía(n=1.458) | OR ajustada* (IC95%) | p | |
| Muerte durante la hospitalización | 43 (11,5%) | 325 (22,3%) | 0,46 (0,31-0,68) | <0,001 | 41 (12,4%) | 127 (20,5%) | 0,51 (0,33-0,79) | 0,003 |
| Muerte cardiaca hospitalaria | 41 (10,9%) | 295 (20,2%) | 0,50 (0,34-0,74) | 0,001 | 39 (11,8%) | 114 (18,4%) | 0,58 (0,37-0,89) | 0,014 |
| Días de hospitalización | 6 [4-9] | 6 [3-10] | 0,854 | 6 [4-9] | 5 [3-9] | 0,382 | ||
IC95%: intervalo de confianza del 95%; OR: odds ratio.
Los valores expresan n (%) o mediana [intervalo intercuartílico].
Las covariables ajustadas fueron edad por 10 años, sexo, hipertensión, diabetes mellitus, infarto de miocardio previo, tiempo puerta-balón por aumento de cuartil, presión arterial sistólica por cada aumento de 10mmHg, frecuencia cardiaca por cada aumento de 10 lpm, creatinina ≥1,5mg/dl, presentación de IAMCEST, enfermedad multivaso, enfermedad del tronco coronario izquierdo sin protección como lesión culpable y revascularización completa.
Comparación de los resultados clínicos a 1 año según la estrategia de tratamiento
| Población original | Población emparejada | |||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| ICP guiada por imagen(n=375) | ICP guiada por angiografía(n=1.458) | HR multivariantea (IC95%) | p | ICP guiada por imagen(n=375) | ICP guiada por angiografía(n=1.458) | HR multivariantea (IC95%) | p | |
| MACEb | 68 (19,5) | 399 (28,2) | 0,59 (0,45-0,77) | <0,001 | 61 (18,6) | 161 (26,4) | 0,68 (0,46-0,99) | 0,042 |
| Muerte por cualquier causa | 57 (15,3) | 396 (27,5) | 0,52 (0,39-0,70) | <0,001 | 54 (16,4) | 148 (23,9) | 0,55 (0,35-0,84) | 0,006 |
| Muerte cardiaca | 51 (13,7) | 344 (24,0) | 0,53 (0,39-0,72) | <0,001 | 48 (14,6) | 130 (21,1) | 0,56 (0,35-0,89) | 0,014 |
| Cualquier infarto de miocardio | 4 (1,2) | 11 (1,0) | 1,10 (0,29-4,15) | 0,890 | 4 (1,3) | 4 (0,8) | 0,51 (0,03-7,71) | 0,625 |
| Cualquier revascularización de vaso | 18 (5,7) | 55 (5,5) | 0,89 (0,52-1,54) | 0,681 | 14 (5,0) | 31 (6,6) | 1,21 (0,45-3,25) | 0,700 |
| Revascularización de vaso diana | 7 (2,3) | 18 (1,9) | 1,01 (0,40-2,59) | 0,980 | 5 (1,8) | 10 (2,2) | 1,34 (0,34-5,30) | 0,679 |
| Revascularización de lesión diana | 5 (1,7) | 12 (1,2) | 1,14 (0,38-3,39) | 0,816 | 4 (1,4) | 6 (1,4) | 1,08 (0,15-7,99) | 0,938 |
| TS definitiva o probable | 0 (0,0) | 3 (0,3) | ND | ND | 0 (0,0) | 2 (0,4) | ND | ND |
| Ictus | 3 (1,0) | 12 (1,2) | 0,72 (0,16-3,35) | 0,677 | 3 (1,1) | 3 (0,6) | 1,95 (0,29-12,93) | 0,491 |
HR: hazard ratio; IC95%: intervalo de confianza del 95%; MACE: eventos adversos cardiovasculares mayores; ND: no disponible; TS: trombosis del stent.
Salvo otra indicación, los valores expresan n (%).
Las covariables ajustadas fueron edad por 10 años, sexo, hipertensión, diabetes mellitus, infarto de miocardio previo, tiempo puerta-balón por aumento de cuartil, presión arterial sistólica por cada aumento de 10mmHg, frecuencia cardiaca por cada aumento de 10 lpm, creatinina ≥1,5mg/dl, presentación de IAMCEST, enfermedad multivaso, enfermedad del tronco coronario izquierdo sin protección como lesión culpable y revascularización completa.
Comparación de MACE entre ICP guiada por imagen intravascular e ICP guiada por angiografía. Se presentan curvas de Kaplan-Meier de la incidencia acumulada de MACE a 1 año entre el grupo de ICP guiada por imagen intravascular y el grupo de ICP guiada por angiografía en (A) la población original y (B) la población emparejada. HR: hazard ratio; IAMCEST: infarto de miocardio con elevación del segmento ST; IC95%: intervalo de confianza del 95%; ICP: intervención coronaria percutánea; MACE: eventos adversos cardiovasculares mayores.
Comparación de eventos clínicos individuales entre ICP guiada por imagen e ICP guiada por angiografía en la población emparejada. Se presentan curvas de Kaplan-Meier de la incidencia acumulada a 1 año de (A) muerte por cualquier causa, (B) muerte cardiaca, (C) cualquier infarto de miocardio, (D) cualquier revascularización de vasos entre el grupo de ICP guiada por imagen intravascular y el grupo de ICP guiada por angiografía en la población emparejada. HR: hazard ratio; IAMCEST: infarto de miocardio con elevación del segmento ST; IC95%: intervalo de confianza del 95%; ICP: intervención coronaria percutánea; MACE: eventos adversos cardiovasculares mayores.
Los análisis de sensibilidad con ajustes ponderados por probabilidad inversa y bayesianos demostraron un riesgo significativamente menor de MACE, muerte por cualquier causa y muerte cardiaca a 1 año en el grupo de ICP-IIV que en el de ICP-angio (tabla 3 del material adicional). Además, varios análisis de subgrupos según las características clínicas y de las intervenciones mostraron un similar menor riesgo de MACE en el grupo de ICP-IIV que en el de ICP-angio sin interacción significativa (figura 4). Además, el análisis multivariante respaldó la significativa asociación inversa de la ICP-IIV con el riesgo de MACE a 1 año (HR=0,59; IC95%, 0,45-0,78; p<0,001) (tabla 5).
Comparación del riesgo de MACE a 1 año entre ICP guiada por imagen frente a guiada por angiografía según subgrupos. La incidencia acumulada y la HR con su IC95% de MACE a 1 año se presentan entre los grupos de ICP guiada por imagen intravascular e ICP guiada por angiografía según varios subgrupos. El valor de p de la interacción representa la probabilidad de interacción entre la variable y el efecto relativo del tratamiento. HR: hazard ratio; IAMCEST: infarto de miocardio con elevación del segmento ST; IAMSEST: infarto de miocardio sin elevación del segmento ST; IC95%: intervalo de confianza del 95%; ICP: intervención coronaria percutánea; MACE: eventos adversos cardiovasculares mayores; TCI: tronco coronario izquierdo.
Predictores independientes de MACE a 1 año
| Variable | Análisis univariante | Análisis multivariante | ||
|---|---|---|---|---|
| HR (IC95%) | p | HR (IC95%) | p | |
| ICP guiada por imagen | 0,61 (0,47-0,79) | <0,001 | 0,59 (0,45-0,78) | <0,001 |
| Edad (por aumento de 10 años) | 1,36 (1,26-1,47) | <0,001 | 1,18 (1,10-1,29) | <0,001 |
| Varones | 0,61 (0,50-0,73) | <0,001 | 0,63 (0,50-0,78) | <0,001 |
| Hipertensión | 1,26 (1,04-1,51) | 0,016 | 1,04 (0,85-1,27) | 0,713 |
| Diabetes mellitus | 1,18 (0,97-1,42) | 0,095 | 0,86 (0,69-1,06) | 0,146 |
| Infarto de miocardio previo | 1,05 (0,75-1,46) | 0,773 | 0,90 (0,64-1,28) | 0,556 |
| Tiempo puerta-balón (por cada aumento de cuartil) | 1,14 (1,05-1,24) | 0,001 | 1,13 (1,02-1,25) | 0,015 |
| Presión arterial sistólica (por cada aumento de 10 mmHg) | 0,98 (0,95 -1,01) | 0,144 | 0,96 (0,93-0,99) | 0,007 |
| Frecuencia cardiaca (por cada aumento de 10 lpm) | 1,07 (1,04-1,10) | <0,001 | 1,08 (1,04-1,11) | <0,001 |
| Creatinina (suero ≥1,5, mg/dl) | 2,35 (1,94-2,83) | <0,001 | 2,01 (1,63-2,48) | <0,001 |
| Presentación de IAMCEST | 0,93 (0,75-1,16) | 0,504 | 1,40 (1,09-1,88) | 0,009 |
| Enfermedad multivaso | 1,86 (1,52-2,27) | <0,001 | 1,06 (0,80-1,40) | 0,701 |
| Ubicación de la lesión culpable (tronco coronario izquierdo) | 3,26 (2,51-4,23) | <0,001 | 3,45 (2,58-4,63) | <0,001 |
| Revascularización completa | 0,49 (0,41-0,59) | <0,001 | 0,55 (0,43 -0,71) | <0,001 |
| Grado TIMI <3 antes de ICP | 1,04 (0,81-1,34) | 0,765 | 1,06 (0,81-1,38) | 0,667 |
HR: hazard ratio; IAMCEST: infarto agudo de miocardio con elevación del segmento ST; IC95%: intervalo de confianza del 95%; ICP: intervención coronaria percutánea; MACE: eventos adversos cardiovasculares mayores; TIMI: Thrombolysis in Myocardial Infarction; TS: trombosis del stent.
En el periodo de selección entre 2011 y 2020, el uso de ICP-IIV fue inferior al 25% y se mantuvo similar (p para la tendencia=0,098). Sin embargo, la incidencia acumulada de MACE por año fue sistemáticamente menor en el grupo de ICP-IIV que en el de ICP-angio en los pacientes con IAM y shock cardiogénico (figura 5). Además, cuando los centros participantes se clasificaron en terciles de frecuencia de uso de imagen intravascular, el grupo con la frecuencia de uso más baja mostró mayor riesgo de MACE que el resto (tabla 4 del material adicional).
Tendencias de la ICP guiada por imagen y el riesgo de MACE a 1 año según la estrategia de tratamiento. Los gráficos de barras muestran la incidencia acumulada de MACE por año entre los grupos de ICP guiada por imagen intravascular e ICP guiada por angiografía. Las barras naranjas indican la incidencia acumulada de MACE por año en el grupo de ICP guiada por imagen intravascular y las barras grises, la incidencia acumulada de MACE por año en el grupo de ICP guiada por angiografía. La línea azul representa la proporción de ICP guiada por imagen intravascular entre los participantes seleccionados por año durante el periodo de estudio. HR: hazard ratio; IAMCEST: infarto de miocardio con elevación del segmento ST; IC95%: intervalo de confianza del 95%; ICP: intervención coronaria percutánea; MACE: eventos adversos cardiovasculares mayores.
En el estudio actual, se compararon los resultados clínicos a 1 año entre la ICP-IIV y la ICP-angio en pacientes con IAM y shock cardiogénico de un registro de IAM prospectivo, multicéntrico, a escala nacional y con datos agrupados. Las principales conclusiones son las siguientes (figura 6). En primer lugar, la ICP-IIV se asoció con un riesgo mucho menor de mortalidad hospitalaria y MACE a 1 año que la ICP-angio, principalmente por un menor riesgo de muerte cardiaca durante el ingreso inicial, así como durante el periodo de seguimiento. Se observaron resultados coherentes en varios análisis de sensibilidad que utilizaron el emparejamiento por índice de propensión, un análisis ponderado por probabilidad inversa y un modelo bayesiano. En segundo lugar, la ICP-IIV mostró una significativa asociación inversa con el riesgo de MACE a 1 año y varios análisis de subgrupos según las características clínicas y de las intervenciones mostraron similar menor riesgo de MACE en el grupo de ICP-IIV que en el de ICP-angio sin interacción significativa. En tercer lugar, a pesar del menor riesgo de MACE a 1 año por año en la ICP-IIV, las tasas de adopción de la imagen intravascular se mantuvieron por debajo del 25% durante el periodo de selección.
Figura central. Impacto pronóstico de la ICP guiada por imagen intravascular en comparación con la ICP guiada por angiografía en pacientes con infarto agudo de miocardio y shock cardiogénico. El presente estudio evaluó los resultados clínicos de la ICP guiada por imagen intravascular en comparación con la ICP guiada por angiografía en pacientes con IAM y shock cardiogénico, utilizando un registro a gran escala, nacional, multicéntrico y específico de IAM y shock cardiogénico. La ICP guiada por imagen intravascular se asoció con un riesgo de MACE a 1 año significativamente menor que la ICP guiada por angiografía, principalmente por el menor riesgo de muerte cardiaca. Se observaron resultados coherentes después de varios análisis de sensibilidad del ajuste de las diferencias iniciales, los factores de confusión medidos y los factores de confusión no medidos. HR: hazard ratio; IAM: infarto agudo de miocardio; IC95%: intervalo de confianza del 95%; ICP: intervención coronaria percutánea; MACE: eventos adversos cardiovasculares mayores; PP: puntuación de propensión; PPI: ponderación de la probabilidad inversa.
La revascularización oportuna es una de las opciones de tratamiento más importantes para los pacientes con IAM en el intento de reducir su mortalidad. Sin embargo, el IAM complicado por shock cardiogénico ha sido una de las principales causas de muerte durante las hospitalizaciones iniciales a pesar de la revascularización inmediata de lesiones culpables16. Como método de revascularización adyuvante, el uso de la imagen intravascular durante la ICP de pacientes con IAM se ha asociado con una mortalidad reducida en comparación con la ICP guiada solo por angiografía en estudios observacionales previos12,13. Además, ensayos aleatorizados recientes demostraron que la ICP-IIV mostró una mejor dilatación del stent17 o un menor riesgo de eventos clínicos después de la ICP que la ICP-angio en pacientes con enfermedad coronaria compleja8–11. Sin embargo, ninguno de los ensayos aleatorizados previos estaba dedicado a la población con IAM y se excluyó a los pacientes con IAM y shock cardiogénico. Aunque la reperfusión temprana del miocardio infartado mediante ICP inmediata demostró una reducción de la mortalidad a corto plazo1,2, es bien sabido que los pacientes con IAM y shock cardiogénico presentan una enfermedad coronaria más extensa y compleja2. Con todo, en el IAM y el shock cardiogénico es difícil evaluar con precisión el tamaño del vaso de referencia, la zona de posicionamiento y el tamaño del stent adecuados y la dilatación suficiente del stent, debido a la pesada carga de trombos combinada con la vasoconstricción provocada por la activación simpática, la disfunción endotelial y el uso de vasopresores sistémicos16. En este sentido, la ICP-angio podría dar lugar a un tamaño insuficiente o excesivo de los stents, una cobertura insuficiente de las lesiones, un error geográfico, una dilatación/aposición subóptima del stent o a una disección del borde que puede aumentar el riesgo de trombosis del stent, infarto de miocardio y nueva revascularización. En cambio, la imagen intravascular sería una herramienta útil que ofrece información sobre las características de las lesiones y podría utilizarse para seleccionar el tamaño adecuado del stent, determinar la zona de posicionamiento de este y optimizar el segmento con stent7.
En el estudio actual, la ICP-IIV en pacientes con IAM y shock cardiogénico dio lugar a un mayor número de stents con mayor longitud total del stent y mayor diámetro. Estos resultados indican que el uso de la imagen intravascular puede favorecer el dimensionamiento meticuloso del dispositivo, la cobertura completa de la lesión y la optimización del stent durante la ICP del vaso culpable, lo que podría maximizar el potencial de recuperación en el periodo crítico inicial de estos pacientes tan complejos y vulnerables. De hecho, los pacientes tratados con ICP-IIV tenían un riesgo de muerte hospitalaria considerablemente menor, principalmente por una menor incidencia de muerte cardiaca, que aquellos con ICP-angio. Además, se observó sistemáticamente un menor riesgo de mortalidad en la ICP-IIV que en la ICP-angio al año de seguimiento. Además, la incidencia de trombosis del stent manifiesta o probable también tendió a ser menor en el grupo de ICP-IIV. Aunque un periodo de seguimiento corto y el pequeño número de eventos podrían llevar consigo una incidencia similar de infarto de miocardio y nueva revascularización en los 2 grupos, se debe tener en cuenta que estos eventos clínicos podrían presentarse en pacientes con IAM y shock cardiogénico que sobrevivieron como muerte súbita inexplicable o parada cardiaca presenciada. Asimismo, la población de estudio actual era más joven y tenía menor incidencia de disfunción ventricular izquierda, enfermedad multivaso y uso de asistencia circulatoria mecánica, pero mayor proporción de ICP de vasos no culpables y flujo TIMI 3 después de la intervención comparada con la de ensayos aleatorizados previos en pacientes con IAM y shock cardiogénico1–4. Estas diferencias podrían implicar que la población de estudio actual se encontraba en una fase menos grave del shock cardiogénico, lo que sería un posible motivo de la baja incidencia acumulada de MACE.
A pesar de ello, el estudio actual incluyó un número mucho mayor de pacientes de registros específicos de IAM con todo tipo de participantes seleccionados entre 2011 y 2020, lo que refleja la práctica contemporánea. Además, se observó un beneficio pronóstico coherente de la ICP-IIV en diferentes análisis de sensibilidad, incluido el modelo bayesiano, para minimizar el efecto de los factores de confusión no medidos. Es más, el beneficio pronóstico de la ICP-IIV se observó de manera similar en los subgrupos según las características clínicas y de las intervenciones sin interacción significativa y la ICP-IIV fue un predictor independiente de MACE a 1 año en el análisis multivariante. Con todo, se debe tener en cuenta que los resultados actuales no pueden representar a pacientes tratados con ICP guiada por OCT, ya que se trató a la mayoría de los pacientes con ICP guiada por ecografía intravascular. Actualmente, hay pocos datos que respalden el beneficio pronóstico de la ICP guiada por OCT, sobre todo en pacientes con IAM. Dado que el ensayo ILUMIEN IV no demostró resultados clínicos superiores después de la ICP guiada por OCT frente a la ICP-angio y excluyó a los pacientes con IAMCEST agudo o shock cardiogénico17, se requieren más ensayos para aclarar el valor clínico de la ICP guiada por OCT en estas poblaciones con alto riesgo.
Además, debe tenerse en cuenta que las cifras de adopción de la ICP-IIV implicaron a menos del 25% de la población estudiada en los periodos de estudio, lo cual no se ha descrito en ensayos aleatorizados previos1–4. Es interesante que las cifras de adopción de la ICP-IIV en pacientes con IAM y shock cardiogénico sean similares a las de ICP en la población general (el 27,5 frente al 28,6%)18 o en pacientes con IAM sin shock cardiogénico en Corea (el 20,6 frente al 21,0%)12,13. La falta de ensayos aleatorizados específicos que confirmen el beneficio pronóstico de la ICP-IIV en pacientes con IAM y shock cardiogénico, el tiempo de la intervención, los costes médicos adicionales que requiere el uso de dispositivos de imagen intravascular y la reticencia de los cirujanos a utilizar dispositivos adicionales en pacientes hemodinámicamente inestables durante la intervención podrían ser razones potenciales de las bajas cifras de adopción a pesar de su posible beneficio para la supervivencia.
Teniendo en cuenta la alta mortalidad y las pocas opciones terapéuticas disponibles que podrían reducir la mortalidad de estos pacientes en alto riesgo, los resultados del estudio actual sugieren que el uso de la ICP-IIV podría sopesarse para optimizar la ICP si las circunstancias clínicas lo permiten. Se deberán tener en cuenta ensayos futuros para aclarar el beneficio pronóstico de la ICP-IIV en pacientes con IAM y shock cardiogénico.
LimitacionesEste estudio tiene algunas limitaciones. En primer lugar, al tratarse de un estudio observacional no aleatorizado, puede mostrar el sesgo de selección inherente a este tipo de diseño de estudio. Aunque diferentes análisis de sensibilidad arrojaron resultados coherentes y el modelo bayesiano indicó un impacto mínimo de los factores de confusión no medidos, solo los ensayos aleatorizados podrían proporcionar evidencia sólida que respaldara el uso de dispositivos de imagen intravascular en estos pacientes de alto riesgo. En segundo lugar, ninguno de los registros era uno específico de shock cardiogénico y no recopilaba sistemáticamente datos detallados sobre el estado hemodinámico, incluidos el cateterismo y el tratamiento cardiaco derecho. En tercer lugar, la mayoría de los dispositivos de imagen intravascular utilizados en el presente estudio fueron ecografía intravascular. Aunque un ensayo reciente mostró un efecto pronóstico equivalente entre la ecografía intravascular y la ICP guiada por OCT10,19, el estudio actual no puede representar la relevancia clínica de la ICP guiada por OCT en pacientes con IAM y shock cardiogénico. En cuarto lugar, no se recopilaron datos detallados de las intervenciones, como el tiempo total de la intervención, el volumen de los medios de contraste utilizados, el uso de predilatación y posdilatación con balones no distensibles y la aparición de nefropatía inducida por contraste. Asimismo, el momento y la información detallada de las imágenes intravasculares, incluidas las características de la lesión, el mecanismo de fallo de la lesión y los resultados de intervenciones agudas en el segmento con stent no se recopilaron sistemáticamente. En quinto lugar, dado que el uso de imágenes intravasculares y la optimización de la intervención se dejaron a criterio de los cardiólogos intervencionistas, la pericia y los conocimientos individuales del cardiólogo podrían haber afectado a estos resultados. En sexto lugar, el estudio actual utilizó datos individuales agrupados de un registro. Sin embargo, cabe señalar que los registros KAMIR-NIH y KAMIR-V utilizaron definiciones estandarizadas de todas las variables recopiladas, que fueron reguladas y controladas por los National Institutes of Health.
CONCLUSIONESEn pacientes con IAM y shock cardiogénico, la ICP-IIV se asoció con una menor mortalidad hospitalaria, así como una menor incidencia de MACE a 1 año que la ICP-angio, principalmente por un menor riesgo de muerte cardiaca. Están justificados más ensayos aleatorizados para confirmar estas conclusiones.
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A pesar de la evidencia reciente que respalda un beneficio pronóstico de la ICP guiada por imagen intravascular sobre la ICP guiada por angiografía en pacientes con lesiones complejas de las arterias coronarias, no hay datos clínicos sobre la eficacia de la ICP guiada por imagen intravascular en comparación con la guiada por angiografía en pacientes con IAM y shock cardiogénico.
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El presente estudio evaluó exclusivamente el impacto pronóstico de la ICP guiada por imagen intravascular en pacientes con IAM y shock cardiogénico sometidos a ICP de vasos culpables mediante un registro prospectivo multicéntrico nacional.
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En comparación con la ICP guiada por angiografía, la guiada por imagen intravascular mostró un riesgo significativamente menor de MACE a 1 año, principalmente por el menor riesgo de muerte cardiaca, que se mantuvo tras varios análisis de sensibilidad, incluido el emparejamiento por puntuación de propensión, la ponderación por probabilidad inversa y el análisis bayesiano.
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La ICP guiada por imagen intravascular podría sopesarse para optimizar la lesión culpable en pacientes con IAM y shock cardiogénico por su posible beneficio de supervivencia.
Esta investigación contó con el apoyo de un fondo de Research of Korea Centers for Disease Control and Prevention (2016-ER6304-01) y una beca de investigación sin restricciones de la Korean Society of Interventional Cardiology (PHO0221891).
CONSIDERACIONES ÉTICASLos protocolos de los registros KAMIR-NIH y KAMIR-V fueron aprobados por los comités de ética de cada centro participante y se obtuvo el consentimiento informado por escrito de todos los participantes. Los registros KAMIR-NIH y KAMIR-V incluyeron a todos los pacientes con infarto de miocardio, independientemente del sexo. Además, el posible efecto del sexo se ajustó mediante análisis multivariante en este estudio.
DECLARACIÓN SOBRE EL USO DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIALNo se ha utilizado inteligencia artificial para la elaboración de este trabajo.
CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORESH.S. Joh y S.H. Lee contribuyeron por igual a este estudio como primeros autores. Los autores confirman sus contribuciones al estudio de la siguiente manera: concepto y diseño del estudio: H.S. Joh, S.H. Lee, J.M. Lee; recopilación de datos: H.S. Joh, S.H. Lee, J.H. Jo, H.K. Kim, W.H. Lim, H.L. Kim, J.B. Seo, W.Y. Chung, S.H. Kim, J.H. Zo, M.A. Kim, M.C. Kim, J.H. Kim, Y.J. Hong, Y.K. Ahn, M.H. Jeong, S.H. Hur, D.I. Kim, K. Chang, H.S. Park, J.W. Bae, J.O. Jeong, Y.H. Park, K.H. Yun, C.H. Yoon, Y. Kim, J.Y. Hwang, H.S. Kim, D. Hong, W. Kwon, K.H. Choi, T.K. Park, J.H. Yang, Y.B. Song, J.Y. Hahn, S.H. Choi, H.C. Gwon, J.M. Lee. Análisis e interpretación de los resultados: H.S. Joh, S.H. Lee, J.M. Lee. Preparación del borrador del original: H.S. Joh, S.H. Lee, J.M. Lee. Revisión crítica del original en busca de contenidos intelectuales importantes: H.S. Joh, S.H. Lee, J.M. Lee. Todos los autores revisaron los resultados y aprobaron la versión final del artículo.
CONFLICTO DE INTERESESJ.M. Lee recibió una beca de investigación institucional de Abbott Vascular, Boston Scientific, Philips Volcano, Terumo Corporation, Zoll Medical, Donga-ST y Yuhan Pharmaceutical. J.Y. Hahn recibió una beca de investigación institucional de la National Evidence-based Healthcare Collaborating Agency, Ministerio de Sanidad y Bienestar de Corea, Abbott Vascular, Biosensors, Boston Scientific, Daiichi Sankyo, Donga-ST, Hanmi Pharmaceutical y Medtronic Inc. El profesor H.C. Gwon recibió una beca de investigación institucional de Boston Scientific, Genoss y Medtronic Inc. Los demás autores declaran que no tienen intereses contrapuestos que declarar.
