ISSN: 0300-8932 Factor de impacto 2025 4,2
Vol. 78. Núm. 6.
Páginas 533-541 (Junio 2025)

Artículo original
Resultados tras una intervención coronaria percutánea o cirugía de bypass por miocardiopatía isquémica

Outcomes after percutaneous coronary intervention or bypass surgery for ischemic cardiomyopathy

Woochan Kwona1Onyou Kimb1Ki Hong Choib2Dong Seop JeongcSang Yoon LeebJoo Myung LeebTaek Kyu ParkbJeong Hoon YangbJoo-Yong HahnbSeung-Hyuk ChoibSu Ryeun ChungcYang Hyun ChocKiick SungcWook Sung KimcHyeon-Cheol GwonbYoung Tak LeecYoung Bin Songb2
https://doi.org/10.1016/j.recesp.2024.11.003

Opciones

Material adicional
Imagen extra
Rev Esp Cardiol. 2025;78:533-41
Resumen
Introducción y objetivos

Existen dos opciones para lograr la revascularización en la miocardiopatía isquémica, la intervención coronaria percutánea (ICP) o la cirugía de revascularización coronaria (CABG). Aunque los beneficios de la ICP para la miocardiopatía isquémica no están claros, conseguir una revascularización completa con ICP podría mejorar los resultados de forma comparable a la CABG.

Métodos

Se seleccionó de un registro de cohortes de un solo centro a 1.496 pacientes con fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) <50% y enfermedad multivaso que se sometieron a ICP o CABG. Se dividieron en el grupo de ICP con revascularización completa (n=188), el grupo de ICP con revascularización incompleta (n=263) y el grupo de CABG (n=1.045), y luego se compararon. El resultado primario fue la combinación a los 5 años de muerte cardiaca o infarto de miocardio.

Resultados

Un total de 1.496 pacientes tratados por miocardiopatía isquémica se estratificaron en los grupos CABG (n=1.045) y PCI (n=451), este último subdividido en revascularización completa (n=188) o incompleta (n=263). La ICP mostró una mayor incidencia del resultado primario en comparación con la CABG (ICP frente a CABG, 27,8 frente a 22,2%, HR ajustado=1,35; IC95%, 1,05-1,73; p=0,019). Sin embargo, la ICP con revascularización completa y el CABG tuvieron incidencias similares del resultado primario (20,5 frente a 22,2%, HR ajustado=1,07; IC95%, 0,73-1,57; p=0,718).

Conclusiones

La CABG se asocia a resultados clínicos más favorables que la ICP en pacientes con miocardiopatía isquémica. Sin embargo, lograr una revascularización completa con ICP podría mejorar los resultados de forma comparable a CABG.

Palabras clave

Intervención coronaria percutánea
Cirugía de revascularización coronaria
Miocardiopatía isquémica
Insuficiencia cardiaca
INTRODUCCIÓN

El término miocardiopatía isquémica (MCI) hace referencia a una afección en que la función sistólica del ventrículo izquierdo se reduce a causa de una coronariopatía1. La fisiopatología de la MCI consiste en la obstrucción de 1 o más arterias coronarias, lo que produce un desajuste entre el suministro y la demanda miocárdica de oxígeno, seguido de una pérdida regional de la función miocárdica2. Puesto que es posible que algunas áreas del miocardio afectado hayan perdido contractilidad pero aún sean viables, se han creado técnicas de revascularización en un intento de resolver la isquemia, mejorar la función sistólica del ventrículo izquierdo y reducir los signos y síntomas de la MCI3. Los 2 métodos principales de revascularización coronaria son la intervención coronaria percutánea (ICP) y la cirugía de revascularización coronaria (CABG)4. Los datos de resultados a 10 años del ensayo Surgical Treatment for Ischemic Heart Failure (STICH) mostraron beneficio por lo que respecta a la supervivencia de los pacientes con MCI con disfunción del ventrículo izquierdo tratados con CABG más tratamiento médico en comparación con aquellos que recibieron solo tratamiento médico5. En cambio, el ensayo Revascularization for Ischemic Ventricular Dysfunction (REVIVED) no mostró ningún beneficio clínico de la revascularización con ICP en pacientes con disfunción sistólica isquémica grave del ventrículo izquierdo y dejó poco claros los beneficios de la ICP en esta población de pacientes6.

Los escasos efectos beneficiosos de la ICP en la MCI según los estudios mencionados podrían explicarse por la revascularización incompleta (RI) y la isquemia residual. La ICP es un tratamiento de lesiones con el cual se considera relativamente difícil obtener la revascularización completa (RC) en pacientes con lesiones complejas o enfermedad generalizada. En comparación, como tratamiento de vasos, la CABG es más fiable para lograr la RC. En un estudio observacional que comparó los resultados de ICP y CABG en pacientes seleccionados de los registros del estado de Nueva York con enfermedad multivaso y disfunción sistólica grave del ventrículo izquierdo, la ICP fue una alternativa aceptable cuando se pudo lograr la RC7. En este contexto, se necesita más evidencia para confirmar el papel de la ICP con RC en el tratamiento de la MCI y disfunción sistólica del ventrículo izquierdo.

Por ello, se compararon los resultados cardiovasculares a largo plazo de pacientes con disfunción sistólica isquémica del ventrículo izquierdo y enfermedad coronaria multivaso sometidos a CABG o ICP, según los datos de un registro institucional completo.

MÉTODOSPoblación del estudio y recopilación de datos

Este estudio retrospectivo, unicéntrico y observacional se realizó entre enero de 2008 y diciembre de 2015. Durante este periodo, se inscribió a pacientes consecutivos con enfermedad multivaso (definida como estenosis ≥ 50% del diámetro luminal en 2 o más arterias epicárdicas mayores) y disfunción sistólica del ventrículo izquierdo (definida como fracción de eyección del ventrículo izquierdo [FEVI] <50% en ecocardiografía) sometidos a CABG o ICP. Los datos de los pacientes se obtuvieron de un registro completo del Samsung Medical Center. La población del estudio estaba formada por pacientes adultos (≥ 18 años) con cardiopatía isquémica sometidos a CABG o ICP con stents farmacoactivos de segunda generación. También se incluyó a pacientes con síndrome coronario agudo, pero cuya revascularización podría haberse realizado en régimen programado (p. ej., angina inestable o infarto de miocardio sin elevación del segmento ST con constantes vitales estables). Los criterios de exclusión de este estudio fueron incumplimiento de criterios de selección para la cirugía cardiaca (como la existencia de shock cardiogénico), la intervención urgente y edad > 80 años. También se excluyó a los pacientes sin datos de FEVI basales. Por último, se inscribió a 1.496 participantes y se los dividió en los grupos de ICP (n=451) y de CABG (n=1.045). El grupo de ICP se subdividió en los subgrupos con RC (n=188) y con RI (n=263) (figura 1). La decisión entre ICP y CABG fue a criterio del especialista, con un enfoque de equipo cardiovascular utilizado en muchos casos, aunque criterios formales como la puntuación SYNTAX no se aplicaron universalmente.

Figura 1.

Flujo del estudio. CABG: cirugía de revascularización coronaria; ICP: intervención coronaria percutánea; RC: revascularización completa; RI: revascularización incompleta.

(0.37MB).

Los datos basales demográficos, angiográficos y de las intervenciones, así como los datos de resultados adversos durante el periodo de seguimiento, se recopilaron prospectivamente de nuestro registro. En caso necesario, se obtuvo información adicional de las historias clínicas y las entrevistas telefónicas. Los datos de mortalidad de los pacientes perdidos durante el seguimiento se confirmaron con los certificados nacionales de defunción. Todos los eventos fueron confirmados por un cardiólogo que no conocía la estrategia de tratamiento y los resultados angiográficos de la ICP. El protocolo del estudio fue aprobado por el Comité de Revisión Institucional del Samsung Medical Center y se renunció al requisito del consentimiento informado. Este estudio se realizó conforme a la Declaración de Helsinki.

Intervenciones

Las descripciones detalladas de cada intervención de revascularización se presentan en el material adicional. En el grupo de ICP, la RC anatómica al final de la intervención se definió como estenosis residual por estimación visual <30% en vasos o ramas coronarias con diámetros ≥ 2,25mm, con grado 3 de la puntuación Thrombolysis in Myocardial Infarction en todas las arterias8; todos los demás casos se definieron como RI anatómica. Los vasos con bypass se consideraron RC si no se evidenciaba una enfermedad importante más allá del sitio de anastomosis. La FEVI previa a la intervención se consideró el valor basal y se calculó a partir de los resultados de la ecocardiografía mediante el método de Simpson modificado. Cuando la ventana ecocardiográfica era insuficiente para calcular la FEVI correctamente, se utilizaba el cálculo en modo M o la estimación visual.

Definiciones de objetivos

El objetivo principal fue un compuesto de muerte cardiaca e infarto de miocardio (IM) a los 5 años. Los objetivos secundarios incluyeron muerte por cualquier causa, muerte cardiaca, IM, ictus, reingreso por insuficiencia cardiaca y nueva revascularización a los 5 años.

Todas las muertes se consideraron cardiovasculares si no se establecía ninguna causa no cardiovascular exacta. El IM se definió como enzimas cardiacas elevadas (troponina o fracción de banda miocárdica de la creatincinasa) por encima del límite superior de referencia con síntomas isquémicos concomitantes o signos electrocardiográficos indicativos de isquemia. El IM perioperatorio no se incluyó como evento clínico. El reingreso por insuficiencia cardiaca se definió como la hospitalización por empeoramiento de la insuficiencia cardiaca. El ictus se definió como un déficit neurológico atribuible a una lesión focal aguda del sistema nervioso central causada por infarto cerebral o hemorragia, junto con los hallazgos complementarios en las imágenes cerebrales. La nueva revascularización se definió como la revascularización no planificada de cualquier arteria coronaria después de la ICP o la CABG inicial.

Análisis estadístico

Las variables cualitativas se presentan como números y frecuencias relativas (%) y se compararon mediante la prueba de la χ2. Las variables continuas se presentan como la media ± desviación estándar o la mediana [intervalo intercuartílico] conforme a la distribución de los datos según lo determinado mediante la prueba de Kolmogorov-Smirnov, y se analizaron mediante las pruebas de la t de Welch o la prueba de la U de Mann-Whitney respectivamente. Las incidencias acumuladas de los objetivos principal y secundarios a los 5 años se calcularon con el método de Kaplan-Meier y se compararon entre los grupos con la prueba del orden logarítmico. Los resultados se compararon mediante modelos de regresión de riesgos proporcionales de Cox con el cálculo de las hazard ratio (HR) y los intervalos de confianza del 95% (IC95%). Los modelos multivariantes para la regresión de Cox incluyeron edad > 65 años, sexo masculino, síndrome coronario agudo, índice de masa corporal >25, hipertensión, diabetes mellitus, tabaquismo actual, FEVI, antecedentes de ictus, antecedentes de ICP, hemoglobina, fibrilación auricular, insuficiencia mitral importante (moderada o grave), ácido acetilsalicílico, inhibidor del receptor P2Y12, inhibidor del sistema renina-angiotensina y estatina como medicamentos al alta. Las suposiciones de riesgos proporcionales de cada modelo de riesgos proporcionales de Cox se examinaron gráficamente en la curva «log (–log)» y se confirmaron con la prueba de residuos escalonados de Schoenfeld. Se realizó un análisis de sensibilidad tras la exclusión de pacientes con IM agudo. También se realizó un análisis de riesgos competitivos para tener en cuenta el riesgo competitivo de muerte no cardiaca o muerte por cualquier causa. Todos los análisis estadísticos se realizaron con R versión 4.2.1. Todas las pruebas fueron bilaterales y se consideró estadísticamente significativo p<0,05.

RESULTADOSCaracterísticas basales de la población del estudio

La media de edad y de la FEVI de la población total del estudio fueron 65,2±10,8 años y 36,8±8,7% respectivamente. Las características clínicas basales de la población de estudio conforme a la estrategia de tratamiento se muestran en la tabla 1. Los pacientes sometidos a ICP eran mayores y tenían más probabilidades de presentar hipertensión, diabetes mellitus, insuficiencia renal crónica y antecedentes de IM o CABG, pero tenían menos probabilidades de tener antecedentes de ictus, enfermedad vascular periférica o enfermedad de 3 vasos que los intervenidos mediante CABG. Las características basales de los 2 grupos de ICP (RC y RI) se presentan en la tabla 1 del material adicional. En comparación con el grupo de ICP-RC, el de ICP-RI era mayor y tenía más probabilidades de presentar hipertensión, enfermedad de 3 vasos y antecedentes de CABG.

Tabla 1.

Características basales de la población del estudio

  ICP (n=451)  CABG (n=1.045) 
Factores demográficos
Edad (años)  68,4±11,3  63,9±10,2  <0,001 
Edad >65 años  309 (68,5)  540 (51,7)  <0,001 
Varones  350 (77,6)  852 (81,5)  0,092 
Índice de masa corporal  23,7±3,3  24,1±3,1  0,009 
Índice de masa corporal >25  143 (31,7)  374 (35,8)  0,143 
Presentación clínica y curso       
Síndrome coronario agudo  224 (49,9)  576 (55,1)  0,085 
Infarto agudo de miocardio  91 (20,2)  145 (13,9)  0,003 
Número de vasos implicados      <0,001 
2 vasos  217 (48,1)  185 (17,7)   
3 vasos  234 (51,9)  860 (82,3)   
Enfermedad del tronco común izquierdo  80 (17,7)  206 (19,7)  0,412 
Uso de SCPP  7 (1,7)  7 (0,7)  0,133 
FEVI (%)  37,4±8,4  36,5±8,8  0,054 
FEVI <35%  145 (32,2)  405 (38,8)  0,018 
Factores de riesgo y antecedentes médicos
Hipertensión  314 (69,6)  641 (61,3)  0,003 
Diabetes mellitus  307 (68,1)  598 (57,2)  <0,001 
Dislipemia  140 (31,0)  351 (33,6)  0,367 
Tabaquismo actual  93 (20,6)  431 (41,2)  <0,001 
Insuficiencia renal crónica  114 (25,3)  136 (13,0)  <0,001 
En diálisis  42 (9,3)  80 (7,7)  0,331 
Antecedentes de ICP  109 (24,2)  223 (21,3)  0,254 
Antecedentes de CABG  54 (12,0)  17 (1,6)  <0,001 
Antecedentes de infarto de miocardio  139 (30,8)  176 (16,8)  <0,001 
Antecedentes de ictus  48 (10,6)  183 (17,5)  0,001 
Vasculopatía periférica  30 (6,7)  107 (10,2)  0,035 
Hemoglobina (mg/dl)  12,5±2,3  12,8±2,1  0,031 
Tasa de filtrado glomerular (ml/min/1,73 m2)  61,4±31,2  69,3±28,1  <0,001 
Medicación al alta
Ácido acetilsalicílico  406 (90,0)  1.032 (98,8)  <0,001 
Inhibidor del receptor P2Y12  435 (96,5)  821 (78,6)  <0,001 
Bloqueo del SRA  267 (59,2)  343 (32,8)  <0,001 
Estatina  411 (91,1)  702 (67,2)  <0,001 

CABG: cirugía de revascularización coronaria; ICP: intervención coronaria percutánea; SCPP: soporte cardiopulmonar percutáneo; SRA: sistema renina-angiotensina.

Los datos expresan media ± desviación estándar o n (%).

Resultados clínicos según el método de revascularización

La mediana de seguimiento fue 5,19 [1,38-8,25] años. En comparación con los pacientes de CABG, los tratados con ICP presentaron una mayor incidencia de muerte cardiaca o IM (ICP y CABG, el 27,8 y el 22,2%; HR ajustada = 1,41; IC95%, 1,06-1,87; p=0,017) (tabla 2 y figura 2A). La diferencia fue impulsada por la incidencia de IM (el 8,5 y el 1,6%; HR ajustada = 6,37; IC95%, 2,92-13,87; p<0,001), mientras que la incidencia de muerte cardiaca fue similar en los 2 grupos (el 24,6 y el 21,6%; HR ajustada = 1,27; IC95%, 0,95-1,71; p=0,109). El grupo de ICP también mostró riesgos significativamente superiores de reingreso por insuficiencia cardiaca (el 15,2 y el 5,6%; HR ajustada = 3,11; IC95%, 1,89-5,10; p<0,001) y revascularización de vasos diana (el 10,3 y el 2,1%; HR ajustada=4,30; IC95%, 2,18-8,48; p<0,001), pero el riesgo de ictus fue similar (el 8,6 y el 8,0%; HR ajustada = 1,05; IC95%, 0,64-1,73; p=0,842). El resultado principal mostró el mismo patrón significativo en varones (el 26,7 y el 22,1%; HR ajustada = 1,40; IC95%, 1,01-1,93; p=0,043), pero no se observaron diferencias significativas en los resultados entre los métodos de revascularización en mujeres (el 32,6 y el 22,7%; HR ajustada = 1,42; IC95%, 0,73-2,73; p=0,301). Sin embargo, la interacción entre los sexos y los métodos de revascularización no fue significativa (p=0,975), al igual que la diferencia entre la incidencia del resultado principal entre los sexos (p=0,988).

Tabla 2.

Resultados clínicos a los 5 años, según el método de revascularización para la miocardiopatía isquémica

Variables  CABG (n=1.045)  ICP (n=451)  Análisis univariante*Análisis multivariante*
      HR (IC95%)  HR (IC95%) 
Muerte cardiaca o IM  184 (22,2)  115 (28,0)  1,30 (1,03-1,64)  0,027  1,41 (1,06-1,87)  0,017 
Muerte  224 (26,4)  160 (36,2)  1,47 (1,20-1,80)  <0,001  1,50 (1,18-1,93)  0,001 
Muerte cardiaca  178 (21,6)  101 (24,6)  1,17 (0,92-1,50)  0,205  1,27 (0,95-1,71)  0,109 
IM  12 (1,6)  32 (8,5)  5,60 (2,88-10,87)  <0,001  6,37 (2,92-13,87)  <0,001 
Ictus  64 (8,0)  32 (8,6)  1,06 (0,69-1,62)  0,800  1,05 (0,64-1,73)  0,842 
Reingreso por insuficiencia cardiaca  40 (5,6)  58 (15,2)  3,14 (2,10-4,70)  <0,001  3,11 (1,89-5,10)  <0,001 
Revascularización de vasos diana  16 (2,1)  37 (10,3)  4,82 (2,68-8,67)  <0,001  4,30 (2,18-8,48)  <0,001 

CABG: cirugía de revascularización coronaria; HR: hazard ratio; IC95%: intervalo de confianza del 95%; ICP: intervención coronaria percutánea; IM: infarto de miocardio.

*

Se realizó un análisis multivariante modificado con las variables edad >65 años, sexo masculino, síndrome coronario agudo, índice de masa corporal >25, hipertensión, diabetes mellitus, tabaquismo actual, fracción de eyección del ventrículo izquierdo >35%, insuficiencia renal crónica, antecedentes de ictus, antecedentes de ICP, fibrilación auricular, insuficiencia mitral importante, ácido acetilsalicílico, inhibidor del receptor P2Y12, bloqueo del sistema renina-angiotensina y estatina.

Los valores expresan n (%). Los porcentajes son estimaciones de Kaplan-Meier a 5 años.

Figura 2.

Comparación de las incidencias de muerte cardiaca e infarto de miocardio según el método y la exhaustividad de la revascularización. A: comparación entre ICP y CABG. B: comparaciones entre ICP con RC, ICP con RI y CABG. CABG: cirugía de revascularización coronaria; ICP: intervención coronaria percutánea; RC: revascularización completa; RI: revascularización incompleta.

(0.23MB).

Las comparaciones de la incidencia de eventos adversos entre los 3 grupos (ICP-RC, ICP-RI y CABG) se muestran en la tabla 3 y la tabla 4. La incidencia de muerte cardiaca o IM en pacientes de los grupos ICP-RC y CABG fue similar (ICP-RC y CABG, el 20,5 y el 22,2%; HR ajustada = 1,06; IC95%, 0,69-1,63; p=0,799) (figura 2B). En cambio, en comparación con el grupo de CABG, la incidencia de muerte cardiaca o IM fue significativamente mayor en el grupo de ICP-RI (ICP-RI y CABG, el 33,0 y el 22,2%; HR ajustada = 1,61; IC95%, 1,18-2,19; p=0,003). Las incidencias de IM, reingreso por insuficiencia cardiaca y revascularización de vasos diana fueron significativamente menores en los pacientes de CABG que en los de ICP, independientemente de si la ICP logró la RC (tabla 4).

Tabla 3.

Incidencia acumulada de eventos a 5 años en los grupos de CABG, ICP-RC e ICP-RI

Variables  CABG (n=1.045)  ICP-CR (n=188)  ICP-RI (n=263)  p(CABG frente a ICP-RC)  p(CABG frente a ICP-RI)  p(ICP-RC frente a ICP-RI) 
Muerte cardiaca o IM  184 (22,2)  35 (20,5)  80 (33,0)  0,818  <0,001  0,006 
Muerte  224 (26,4)  55 (29,8)  105 (40,5)  0,024  <0,001  0,025 
Muerte cardiaca  178 (21,6)  29 (17,1)  72 (29,6)  0,662  <0,001  0,004 
IM  12 (1,6)  10 (6,3)  22 (10,2)  <0,001  <0,001  0,291 
Ictus  64 (8,0)  16 (10,1)  16 (7,5)  0,288  >0,999  0,422 
Reingreso por insuficiencia cardiaca  40 (5,6)  24 (14,6)  34 (15,5)  <0,001  <0,001  >0,999 
Revascularización de vasos diana  16 (2,1)  15 (9,8)  22 (10,6)  <0,001  <0,001  >0,999 

CABG: cirugía de revascularización coronaria; ICP: intervención coronaria percutánea; RC: revascularización completa; RI: revascularización incompleta.

Los valores expresan n (%). Los porcentajes son estimaciones de Kaplan-Meier a 5 años. Se empleó la prueba de orden logarítmico para calcular los valores de p.

Tabla 4.

Resultados clínicos a 5 años en los grupos de CABG, ICP-RC e ICP-RI

Variables  Análisis univarianteAnálisis multivariantea
  HR (IC95%)  HR (IC95%) 
ICP-RC frente a CABG
Muerte cardiaca o IM  1,09 (0,76-1,59)  0,631  1,06 (0,69-1,63)  0,799 
Muerte  1,16 (0,87-1,56)  0,317  1,19 (0,83-1,72)  0,340 
Muerte cardiaca  0,78 (0,52-1,15)  0,206  0,89 (0,56-1,42)  0,625 
IM  4,06 (1,75-9,41)  0,001  5,65 (2,00-15,96)  0,001 
Ictus  1,23 (0,71-2,13)  0,459  1,48 (0,78-2,80)  0,233 
Reingreso por insuficiencia cardiaca  3,03 (1,83-5,03)  <0,001  3,12 (1,62-5,98)  <0,001 
Revascularización de vasos diana  4,51 (2,23-9,13)  <0,001  4,72 (2,07-10,76)  <0,001 
ICP-RI frente a CABG
Muerte cardiaca o IM  1,59 (1,23-2,07)  <0,001  1,61 (1,18-2,19)  0,003 
Muerte  1,70 (1,35-2,14)  <0,001  1,69 (1,28-2,23)  <0,001 
Muerte cardiaca  1,47 (1,12-1,93)  0,006  1,51 (1,09-2,08)  0,013 
IM  6,76 (3,34-13,66)  <0,001  6,72 (2,91-15,53)  <0,001 
Ictus  0,93 (0,54-1,61)  0,794  0,88 (0,47-1,63)  0,676 
Reingreso por insuficiencia cardiaca  3,21 (2,03-5,07)  <0,001  3,01 (1,73-5,24)  <0,001 
Revascularización de vasos diana  5,05 (2,65-9,62)  <0,001  3,69 (1,70-8,02)  <0,001 
ICP-RC frente a ICP-RIb
Muerte cardiaca o IM  0,57 (0,39-0,85)  0,006  0,64 (0,42-0,98)  0,039 
Muerte  0,68 (0,49-0,95)  0,023  0,78 (0,55-1,11)  0,169 
Muerte cardiaca  0,53 (0,34-0,82)  0,004  0,61 (0,38-0,96)  0,031 
IM  0,60 (0,29-1,28)  0,186  0,61 (0,27-1,38)  0,236 
Ictus  1,32 (0,66-2,65)  0,427  1,47 (0,71-3,05)  0,297 
Reingreso por insuficiencia cardiaca  0,95 (0,56-1,59)  0,833  1,15 (0,67-2,00)  0,613 
Revascularización de vasos diana  0,89 (0,46-1,71)  0,723  0,75 (0,38-1,49)  0,411 

CABG: cirugía de revascularización coronaria; HR: hazard ratio; IC95%: intervalo de confianza del 95%; ICP: intervención coronaria percutánea; IM: infarto de miocardio; RC: revascularización completa; RI: revascularización incompleta.

a

Se realizó un análisis multivariante modificado con las variables edad >65 años, sexo masculino, síndrome coronario agudo, índice de masa corporal >25, hipertensión, diabetes mellitus, tabaquismo actual, fracción de eyección del ventrículo izquierdo >35%, insuficiencia renal crónica, antecedentes de ictus, antecedentes de ICP, fibrilación auricular, insuficiencia mitral importante, ácido acetilsalicílico, inhibidor del receptor P2Y12, bloqueo del sistema renina-angiotensina y estatina.

b

Los análisis se realizaron con el grupo ICP-RI como referencia.

La comparación de los 2 grupos de ICP mostró que el grupo de ICP-RC tuvo una incidencia significativamente menor de muerte cardiaca o IM (ICP-RC e ICP-RI, el 20,5 y el 33,0%; HR ajustada = 0,64; IC95%, 0,42-0,98, p=0,039). La diferencia fue impulsada por una diferencia significativa entre los 2 grupos en la incidencia de muerte cardiaca (el 17,1 y el 29,6%; HR = 0,61; IC95%, 0,38-0,96; p=0,031) (tabla 4). Los resultados del análisis de sensibilidad con pacientes sin IM agudo mostraron resultados coherentes con el resultado principal (tabla 2 del material adicional), al igual que los resultados de los análisis de riesgos competitivos (tabla 3 del material adicional).

Análisis de subgrupos

Los resultados de los análisis de subgrupos basados en la categorización de pacientes con y sin FEVI basal <35% se resumen en la figura 3. En pacientes con disfunción sistólica grave del ventrículo izquierdo (VI) (FEVI <35%), la ICP se asoció con un riesgo del objetivo principal significativamente mayor que la CABG. Sin embargo, el riesgo de muerte cardiaca o IM no varió significativamente según la estrategia de revascularización en pacientes sin disfunción sistólica grave del VI (35% ≤ FEVI <50%). Hubo una interacción significativa entre los métodos de revascularización y el grado de disfunción sistólica del VI desde el punto de vista del riesgo de muerte cardiaca o IM a los 5 años (p de la interacción=0,043).

Figura 3.

Análisis de subgrupos que compara los resultados de diferentes métodos de revascularización, con umbral de la fracción de eyección del ventrículo izquierdo en el 35%. CABG: cirugía de revascularización coronaria; HR: hazard ratio; IC95%: intervalo de confianza del 95%; ICP: intervención coronaria percutánea; RC: revascularización completa; RI: revascularización incompleta.

(0.23MB).
DISCUSIÓN

Las principales conclusiones de este estudio son que, en primer lugar, en pacientes con MCI, la ICP se asocia con riesgos de muerte cardiaca o IM, reingreso por insuficiencia cardiaca y revascularización de vasos diana a los 5 años mayores que la CABG; en segundo lugar, la ICP con RC se asoció con resultados principales comparables a los de la CABG, mientras que la ICP con RI se asoció con resultados significativamente peores que los de la CABG y la ICP con RC; en tercer lugar, los efectos beneficiosos de la CABG en comparación con la ICP fueron más acusados en pacientes con MCI con disfunción sistólica grave del VI (FEVI <35%) (figura 4).

Figura 4.

Figura central. Resultados de la miocardiopatía isquémica según métodos de revascularización y resultados. La ICP mostró una mayor incidencia a 5 años de muerte cardiaca o infarto de miocardio que la CABG en la miocardiopatía isquémica. Sin embargo, lograr la RC con la ICP mejoró el resultado, similar al de la CABG. Se observó una interacción significativa entre los métodos de revascularización (CABG e ICP) y la FEVI basal. CABG: cirugía de revascularización coronaria; FEVI: fracción de eyección del ventrículo izquierdo; HR: hazard ratio; IC95%: intervalo de confianza del 95%; ICP: intervención coronaria percutánea; IM: infarto de miocardio; RC: revascularización completa; RI: revascularización incompleta.

(0.33MB).
Resultados clínicos relacionados con el grado de revascularización

La vigente guía de práctica clínica recomienda la CABG frente a la ICP cuando se trata de la revascularización de la MCI de pacientes con disfunción sistólica del VI9,10. Esta recomendación puede basarse en el demostrado efecto beneficioso de la CABG frente al tratamiento médico en un ensayo clínico aleatorizado de pacientes con MCI y disfunción sistólica del VI, mientras que no se ha observado un beneficio similar de la ICP en el entorno de ningún ensayo aleatorizado5,6. Además, varios estudios observacionales y metanálisis han mostrado resultados clínicos más favorables tras la CABG que tras la ICP en pacientes con MCI y FEVI reducida11–13. A pesar de estas ventajas, la CABG conlleva riesgos, en especial una mayor tasa de mortalidad precoz en el posoperatorio inmediato en comparación con los tratamientos médicos estándar5. Por lo tanto, la ICP puede desempeñar un papel en el tratamiento de la MCI, en especial si se puede identificar condiciones específicas en las cuales mejore los resultados de los pacientes con MCI y disfunción sistólica del VI.

La RC es un resultado más deseable que la RI, ya que reduce el riesgo de isquemia miocárdica persistente que puede dificultar la recuperación14. Aunque en algunos estudios15–17 se ha demostrado que las ventajas de la RC son similares a las de la CABG, es difícil lograr la RC, sobre todo en pacientes con enfermedad coronaria compleja o numerosas comorbilidades17,18. En nuestro estudio, la RC se logró en menos de la mitad de los casos de ICP (188/451 casos, 41,7%) y con la CABG generalmente se obtuvieron mejores resultados clínicos que con la ICP, aunque los resultados de la ICP mejoraron considerablemente cuando se logró la RC. Los peores resultados se encontraron en el grupo de ICP-RI. Por lo tanto, mientras que la RC en pacientes con MCI tratados con ICP es óptima, debe valorarse la CABG en casos de características anatómicas coronarias desfavorables. Dado que los beneficios de la CABG fueron mayores en pacientes con FEVI gravemente reducida (<35%), la CABG debe ser el tratamiento preferido en casos de disfunción grave del VI. La aparición de IM, reingreso por insuficiencia cardiaca y revascularización de vasos diana fue significativamente mayor después de ICP-RC que después de CABG, lo que indica que algunas limitaciones de la ICP no podrían superarse con RC sola. Aunque la incidencia a 5 años de muerte cardiaca o infarto de miocardio difirió considerablemente entre los varones pero no en las mujeres, ello probablemente se debió a la mayor proporción de varones en nuestra población de estudio. No se observó ninguna interacción importante entre el sexo y el método de revascularización, y la aparición del resultado fue similar tanto en varones como en mujeres. Por lo tanto, no se puede extraer ninguna conclusión definitiva respecto a las diferencias en función del sexo en los resultados clínicos después de ICP o CABG de pacientes con MCI.

Puesto que se incluyó a pacientes con síndrome coronario agudo, la disfunción sistólica del VI podría haberse observado por isquemia miocárdica aguda en lugar de hibernación miocárdica crónica. Para reducir el sesgo, se excluyeron de forma preventiva las afecciones extremas que pueden causar una disfunción cardiaca, como la intervención de urgencia, el shock cardiogénico y el IM agudo. Los resultados de los análisis de sensibilidad con exclusión de pacientes con IM agudo fueron similares a los resultados principales. Se debe tener en cuenta que distinguir la disfunción sistólica aguda de la crónica solo sería posible con pruebas de viabilidad y seguimiento clínico. Como estudio observacional retrospectivo, esto era imposible y, por consiguiente, nuestras conclusiones deben interpretarse con cautela. Se necesitan futuros estudios prospectivos bien diseñados para confirmar estas conclusiones.

Muchas diferencias iniciales que indican perfiles de mayor riesgo en los grupos de ICP podrían originar un peor pronóstico que en el grupo de CABG. De hecho, a pesar de que se realizaron correcciones multivariante, la resolución completa del sesgo habría sido poco probable. Sin embargo, esto indica que una frecuencia similar del resultado principal después de la ICP-RC en comparación con el grupo de CABG fue posible incluso con los peores perfiles de riesgo, lo que a su vez demuestra el efecto de la RC con mayor claridad. Por lo tanto, si la CABG se considera inviable en estos pacientes, se debe buscar la RC con la ICP y la posterior evaluación de riesgos debe realizarse en función de los resultados finales. Si la RC no es posible en última instancia, podría ser necesario un tratamiento médico riguroso y un plan a largo plazo para estos pacientes. Otros estudios bien diseñados, como el ensayo Revascularization Versus Medical Treatment in Patients with Ischemic Left Ventricular Dysfunction (RESTORE-PCI) (identificador de Clinicaltrials.gov NCT05828719), podrían dar más información sobre los beneficios de la revascularización, sobre todo después de la ICP, en pacientes con insuficiencia cardiaca isquémica.

Limitaciones

Este estudio tiene varias limitaciones. En primer lugar, hubo diferencias notables en las características basales de los grupos de ICP y de CABG, lo que podría haber introducido un sesgo importante en los análisis. Para abordar esto, se excluyó a los pacientes a quienes se aplicaría el tratamiento de manera desigual, como aquellos en shock cardiogénico, con edad avanzada o que requirieran intervenciones urgentes. Además, se realizaron análisis multivariantes modificados para ajustar las diferencias iniciales. Sin embargo, la elección entre los 2 métodos de revascularización no se basó en criterios uniformes, lo que introdujo otra potencial fuente de sesgo. En segundo lugar, el número de pacientes en los grupos no era equivalente, ya que el de ICP era menos de la mitad del grupo de CABG, lo que podría haber limitado las conclusiones. En tercer lugar, la RC se estableció únicamente por criterios angiográficos, sin datos fisiológicos disponibles para evaluar los resultados de la revascularización. En cuarto lugar, no se disponía de resultados de pruebas de viabilidad, lo que podría haber influido en la evaluación de la revascularización. En quinto lugar, como ya se mencionó, algunos casos de disfunción sistólica pueden haber sido transitorios, por lo que los resultados quizá no reflejen con precisión el efecto de la revascularización de la MCI. En sexto lugar, este estudio es retrospectivo, unicéntrico y observacional con pacientes exclusivamente coreanos, lo que limita la generalización de las conclusiones. El predominio masculino (80,3%) en la población de estudio también limita la aplicabilidad a la población general, especialmente a las mujeres. Se necesitan estudios multinacionales futuros bien diseñados para extraer conclusiones más definitivas.

CONCLUSIONES

En pacientes con MCI y disfunción sistólica del VI, parece que la CABG se asocia con resultados más favorables que la ICP. Cuando la ICP logra la RC, la incidencia a 5 años de muerte cardiaca o IM es comparable a la de la CABG. Se necesitan futuros estudios prospectivos bien diseñados para confirmar estas conclusiones.

¿QUÉ SE SABE DEL TEMA?

  • Existen 2 opciones para lograr la revascularización en el tratamiento de la miocardiopatía isquémica: ICP o CABG.

  • En la miocardiopatía isquémica con disfunción sistólica, la ICP se asocia con peores resultados que la CABG.

  • En general, se prefiere la CABG a la ICP para el tratamiento de la miocardiopatía isquémica, ya que se asocia con mejores resultados.

¿QUÉ APORTA DE NUEVO?

  • Si en la miocardiopatía isquémica se logra la revascularización completa, la ICP puede ofrecer resultados similares a los de la CABG.

  • Los pacientes cuya función del ventrículo izquierdo mejoró obtuvieron resultados mucho mejores.

  • Por lo tanto, una selección cuidadosa de los pacientes que pueden lograr la revascularización completa es importante para optimizar los resultados de la ICP.

FINANCIACIÓN

Ninguna.

CONSIDERACIONES ÉTICAS

El protocolo del estudio fue aprobado por el Comité de Revisión Institucional del Samsung Medical Center y se renunció al requisito del consentimiento informado. Este estudio se realizó de conformidad con la Declaración de Helsinki. Se realizó un análisis en que se compararon los resultados entre los sexos y sus resultados se integran en las secciones «Resultados» y «Discusión».

DECLARACIÓN SOBRE EL USO DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL

No se ha utilizado.

CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORES

Y.B. Song y K.H. Choi contribuyeron a la concepción y el diseño del estudio. W. Kwon y O. Kim prepararon el original inicial y llevaron a cabo el análisis estadístico. Los demás autores (D.S. Jeong, S.Y. Lee, J.M. Lee, T.K. Park, J.H. Yang, J.Y. Hahn, S.H. Choi, S.R. Chung, Y.H. Cho, K. Sung, W.S. Kim, H.C. Gwon y Y.T. Lee) realizaron las intervenciones y registraron los datos iniciales en la base de datos. Todos los autores contribuyeron a la revisión del artículo y leyeron y aprobaron la versión presentada.

CONFLICTO DE INTERESES

No hay conflictos de intereses relacionados con este artículo.

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W. Kwon y O. Kim han contribuido por igual a este artículo.

K.H. Choi y Y.B. Song han contribuido por igual a este artículo.

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