Las recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles para la población española se han publicado recientemente. Nuestro objetivo fue desarrollar un índice para medir la adherencia a estas guías y evaluar su asociación con mortalidad por todas las causas.
MétodosSe analizaron datos de 11.904 individuos, representativos de población española mayor de 18 años, incluida en 2008-2010 y con seguimiento hasta 2022. El índice de recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles para la población española (HS-DRSI) incluye 20 componentes alimentarios, puntuados dicotómicamente para reflejar el cumplimiento de las recomendaciones. La asociación entre el HS-DRSI y la mortalidad por todas las causas se examinó mediante modelos de Cox ajustados por factores sociodemográficos, de estilo de vida y de morbilidad, en un diseño de cohortes retrospectivo.
ResultadosLa edad media±ES de los participantes fue de 46,9±0,3 años y el 50,5% eran mujeres. Tras una mediana de seguimiento de 12,9 años, se registraron 939 muertes. En comparación con los participantes en el cuartil más bajo de adherencia (rango HS-DRSI: 1-5), los del cuartil más alto (9-17) mostraron menor riesgo de mortalidad (HR=0,76; IC95%, 0,60-0,96; p tendencia=0,02). Un incremento de 2 puntos en el HS-DRSI se asoció con una reducción del 7% en el riesgo de mortalidad (HR=0,93; IC95%, 0,86-1,00; p=0,04). La asociación protectora también se observó entre los participantes sin enfermedades crónicas al inicio del estudio (HR=0,80; IC95%, 0,70-0,92; p=0,002). Los resultados fueron consistentes en los análisis de sensibilidad.
ConclusionesUna mayor adherencia a las recomendaciones dietéticas para la población española se asoció con una menor mortalidad por todas las causas.
Palabras clave
La mala calidad de la dieta es uno de los principales determinantes de las enfermedades crónicas no transmisibles, causa de la mayor parte de la mortalidad y la morbilidad en España1 y en todo el mundo2. Esto ha impulsado la formulación de guías dietéticas nacionales que proporcionan recomendaciones de consumo de alimentos basadas en la evidencia para ayudar a las personas a seleccionar alimentos que garanticen un consumo óptimo de nutrientes, promover la salud y prevenir las enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación3,4. Al mismo tiempo, el impacto medioambiental de los alimentos ha suscitado una gran atención5. Transformar los sistemas de producción de alimentos y las opciones alimentarias es necesario para cumplir la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Esta transformación pretende promover dietas que protejan los ecosistemas y sean culturalmente aceptables, asequibles, nutricionalmente adecuadas, seguras y saludables6.
Con este fin, el Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) actualizó las recomendaciones dietéticas españolas, incorporando la información más reciente sobre el impacto de la dieta en la salud y teniendo en cuenta la sostenibilidad3. Las recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles para la población española, publicadas en diciembre de 2022, proporcionan recomendaciones para una alimentación saludable y sostenible, dentro de la dieta mediterránea, y destacan el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, proteínas de origen vegetal, pescado, aceite de oliva como grasa principal y agua como bebida preferida; a la vez que se modera el consumo de patatas, huevos, productos lácteos y carne. También aconsejan limitar el consumo de alimentos procesados, grasas saturadas, sal y bebidas azucaradas3.
Se han elaborado varios índices dietéticos para cuantificar la adherencia a las guías dietéticas nacionales basadas en los alimentos comsumidos7. Estos índices pueden ayudar a evaluar la calidad de la dieta de poblaciones específicas, realizar un seguimiento de los cambios a lo largo del tiempo y promover prácticas alimentarias culturalmente arraigadas. También constituyen herramientas útiles para la educación nutricional, las políticas de salud pública y la práctica clínica7,8. Además, estos índices permiten a los investigadores estudiar las asociaciones entre la adherencia a la dieta y los resultados de salud en estudios poblacionales, especialmente de ámbito nacional, y proporcionan una información valiosa para futuras actualizaciones de las guías8.
En consecuencia, los objetivos principales de este estudio son, en primer lugar, elaborar el índice de recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles para la población española (HS-DRSI) y estimar el grado de adherencia a esta guía de la población adulta de España y, en segundo lugar, examinar la asociación entre el HS-DRSI y la mortalidad por cualquier causa en esta población.
MÉTODOSDiseño del estudio y participantesEl Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular en España (ENRICA) es un estudio prospectivo de cohorte de adultos españoles mayores de 18 años. El diseño del estudio y los métodos de obtención de los datos ya se han descrito9. De forma resumida, entre 2008 y 2010 se seleccionó una muestra representativa de la población no internada mediante un muestreo estratificado por conglomerados en varias etapas. En primer lugar, se estratificó a los participantes por provincia y tamaño de municipio. En segundo lugar, se seleccionaron aleatoriamente los conglomerados en 2 etapas: municipios y secciones censales. Por último, se eligieron los hogares de cada sección mediante marcación telefónica aleatoria. Las personas de los hogares se seleccionaron en proporción a la distribución de la población española por sexo y grupo de edad. La obtención de los datos basales corrió a cargo de personal de investigación con una formación específica, en 3 fases secuenciales. En primer lugar, se realizó una entrevista telefónica asistida por ordenador utilizando un cuestionario estructurado sobre factores sociodemográficos, estilos de vida, estado de salud y morbilidad. A continuación se realizaron 2 visitas domiciliarias para recoger muestras biológicas, realizar una exploración física y obtener una historia alimentaria detallada.
El estudio fue aprobado por el Comité de Ética de Investigación Clínica del Hospital Universitario La Paz de Madrid y se llevó a cabo ateniéndose a la Declaración de Helsinki sobre la investigación biomédica.
Adherencia a las recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles para la población españolaEl HS-DRSI se diseñó para evaluar la adherencia a la última actualización detallada de la guía de dietética saludable y sostenible publicada por la AESAN3. En el apartado «Métodos» del material adicional, se presenta una descripción detallada de los métodos utilizados para recopilar la información alimentaria y elaborar el índice. Los componentes y los criterios de puntuación se muestran en la tabla 1.
Componentes y criterios de puntuación del índice de recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles para la población española
| Componentea | Puntuación mínima (0) | Puntuación máxima (1) |
|---|---|---|
| 1. Verduras y fruta, excluidos los zumos | <5 raciones/día | ≥5 raciones/día |
| 2. Al menos 3 de las raciones de verduras y fruta son de verdura | No | Sí |
| 3. Patatas y otros tubérculos | ≥ Mediana | <Mediana |
| 4. Cereales, dependiendo del nivel de necesidades calóricasb | Nivel inferior: >4 raciones/díaNivel medio: >5 raciones/díaNivel superior: >6 raciones/día | Inferior nivel: ≤4 raciones/díaNivel medio: ≤5 raciones/díaNivel superior: ≤6 raciones/día |
| 5. Al menos la mitad de las raciones/día de cereales son de productos integrales | No | Sí |
| 6. Legumbres | <4 raciones/semana | ≥4 raciones/semana |
| 7. Frutos secos | <3 raciones/semana | ≥3 raciones/semana |
| 8. Al menos 1 ración de alimentos proteicos de origen vegetal (incluidas legumbres y frutos secos) en las comidas principales diarias (almuerzo y cena) | No | Sí |
| 9. Pescado y marisco | <3 raciones/semana | ≥3 raciones/semana |
| 10. Al menos la mitad de las raciones de pescado y marisco son de pescado azul | No | Sí |
| 11. Huevos | >4 huevos/semana | ≤4 huevos/semana |
| 12. Productos lácteos | >3 raciones/día | ≤3 raciones/día |
| 13. Todos los tipos de carne | >3 raciones/semana | ≤3 raciones/semana |
| 14. Al menos la mitad de las raciones de carne son de carne blanca de aves de corral o conejo | No | Sí |
| 15. Aceite de oliva para cocinar y aliñar alimentos | No | Sí |
| 16. Reducción al mínimo del consumo de carne procesada | ≥1 ración/semana | <1 ración/semana |
| 17. Reducción al mínimo del consumo de otros alimentos procesados ricos en azúcares, grasas y sal (por ejemplo, bollería industrial, galletas, chocolate, dulces, tentempiés) | ≥1 ración/semana | <1 ración/semana |
| 18. Reducción al mínimo del consumo de sal (no utilizar sal de mesa) | No | Sí |
| 19. Reducción al mínimo del consumo de bebidas edulcoradas (edulcoradas con azúcar, edulcoradas artificialmente, zumos de fruta) y bebidas energéticas | ≥1 ración/semana | <1 ración/semana |
| 20. Consumo de agua como bebida preferida | No | Sí |
1 ración de verduras=175g; 1 ración de fruta=160g; 1 ración de cereales=50g de pan o 70g de pasta/arroz; 1 ración de legumbres=55g secas o 170g cocidas; 1 ración de frutos secos=25g; 1 ración de pescado y marisco=137,5g; 1 ración de huevos=1 huevo (∼58g); 1 ración de productos lácteos=225ml de leche, 105g de queso fresco, 50g de queso duro o 125g de yogurt y otras leches fermentadas; 1 ración de carne=112,5g; 1 ración de repostería=70g; 1 ración de galletas=30g; 1 ración de chocolate=30g; 1 ración de dulces=10g; 1 ración de tentempiés=30g.
La información sobre el estado vital se obtuvo del Índice Nacional de Defunciones de España, y se estableció la fecha de muerte por cualquier causa hasta el 31 de enero de 2022. Se vinculó a los participantes con el sistema de información combinando nombre y apellidos, fecha de nacimiento y número de Documento Nacional de Identidad10.
Otras variablesTambién se obtuvo información sobre factores demográficos, hábitos de vida, parámetros antropométricos y estado de salud (apartado «Métodos» del material adicional).
Análisis estadísticoDe los 13.105 participantes de la cohorte ENRICA, se excluyó a los que carecían de datos de alimentación o tenían valores de consumo calórico inverosímiles (n=985) y a aquellos sin información disponible sobre posibles factores de confusión (n=216). Así pues, se realizaron análisis de 11.904 participantes (figura 1 del material adicional).
Las características basales de los participantes en el estudio, según los cuartiles del HS-DRSI, se evaluaron mediante ANOVA para las variables continuas y la prueba de la χ2 para las variables discretas. El consumo de alimentos y nutrientes en los diversos cuartiles de la puntuación se describió mediante la media y el error estándar. Además, estimamos la prevalencia del consumo insuficiente de micronutrientes en los diversos cuartiles de la puntuación. La idoneidad del consumo se evaluó con las ingestas nutricionales de referencia propuestas por la AESAN11.
El total de años-persona de seguimiento se calculó desde la fecha de inclusión en el estudio hasta la fecha de fallecimiento o el final del estudio (31 de enero de 2022), lo que ocurriera antes. La asociación entre los cuartiles de adherencia al HS-DRSI y el riesgo de mortalidad por cualquier causa se estimó mediante los valores de hazard ratio (HR) y sus intervalos de confianza del 95% (IC95%) derivados de modelos de riesgos proporcionales de Cox. El cuartil más bajo del HS-DRSI se tomó como grupo de referencia.
Se elaboraron tres modelos secuenciales: modelo 1, con ajuste respecto a la edad y el sexo; modelo 2, con un ajuste adicional respecto al nivel de estudios y el tamaño del municipio; y modelo 3, con ajuste también respecto al tabaquismo, el IMC, el consumo calórico, el consumo de alcohol, la actividad física en el tiempo libre, la duración del sueño nocturno, la hipertensión prevalente y la hipercolesterolemia. Se evaluaron las tendencias lineales mediante un modelo de la mediana de valores de los cuartiles como variable continua. Se examinaron también las asociaciones de un incremento de 2 puntos y un incremento de 1 desviación estándar en el HS-DRSI con la mortalidad. Asimismo, se examinó la asociación en los participantes sanos excluyendo a los que presentaban enfermedades crónicas prevalentes al inicio del estudio. Los gráficos de los residuos de Schoenfeld en función del tiempo no indicaron violaciones del supuesto de riesgos proporcionales en los modelos.
En otros análisis adicionales, se evaluó una posible asociación no lineal entre la adherencia a la puntuación y la mortalidad por cualquier causa de forma no paramétrica con splines cúbicos restringidos, que proporcionan un mejor ajuste a los datos. En segundo lugar, se evaluó la asociación independiente de cada componente individual del HS-DRSI con la mortalidad por cualquier causa, tratando la adherencia en cada componente como exposición y aplicando un ajuste para los demás componentes.
En tercer lugar, para comparar la asociación entre el HS-DRSI y la mortalidad con otros índices dietéticos y con este criterio de valoración, se calculó la correlación entre los distintos índices mediante coeficientes de Spearman y se repitieron los análisis principales utilizando la adherencia al Alternate Healthy Eating Index (AHEI), el estilo de dieta Dietary Approaches to Stop Hypertension (DASH), la Global Diet Quality Score (GDQS), el Mediterranean Diet Adherence Screener (MEDAS) y la Mediterranean Diet Score (MDS) como variables de exposición (apartado «Métodos» del material adicional y tabla 1 del material adicional).
En cuarto lugar, se evaluaron las posibles diferencias en las asociaciones en los subgrupos de población mediante análisis estratificados por sexo, edad (18-59, 60-74 y ≥75 años), hábito tabáquico actual (no, sí), actividad física en el tiempo libre (< mediana, ≥ mediana), obesidad (no, sí), diabetes (no, sí), hipercolesterolemia (no, sí) e hipertensión (no, sí). Para evaluar la posible existencia de interacciones, se utilizaron pruebas de cociente de verosimilitud que comparaban modelos con y sin un término de interacción, definido como el producto cruzado del HS-DRSI (como variable continua) y la variable de estratificación.
Por último, para abordar la posible causalidad inversa, según la cual el mal estado de salud podría influir en el consumo alimentario, se excluyeron las muertes ocurridas en los primeros 2 años de seguimiento y se volvió a analizar los datos.
La significación estadística se estableció en un valor bilateral de p<0,05. Los análisis se llevaron a cabo con el programa informático SAS, versión 9.4 (SAS Institute, Estados Unidos). Se utilizaron los procedimientos SAS SURVEY para los datos descriptivos y modelos de regresión a fin de tener en cuenta el diseño complejo del muestreo, incluidos las ponderaciones muestrales y los indicadores de estratificación y agrupación.
RESULTADOSLas características basales de los participantes en el estudio se muestran en la tabla 2. La media±error estándar de la edad fue 46,9±0,3 años, y el 50,5% de los participantes eran mujeres. La distribución de la adherencia al HS-DRSI se muestra en la figura 2 del material adicional; solamente el 22,8% de los participantes tenían una adherencia ≥9 puntos (adherencia moderada). En comparación con los participantes con la adherencia más baja a las recomendaciones (HS-DRSI ≤5), los que se encontraban en el cuartil más alto (HS-DRSI ≥9) eran de más edad, eran con más frecuencia mujeres, tenían un nivel de estudios inferior, vivían en municipios más grandes, eran con menos frecuencia fumadores actuales, tenían un IMC más alto, dormían menos horas por la noche y tenían una mayor prevalencia de morbilidades.
Características basales de los participantes en el estudio de cohorte ENRICA
| Características | Cuartiles del índice de recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles para la población española (N=11.904) | |||
|---|---|---|---|---|
| C1 | C2 | C3 | C4 | |
| n=2.875 | n=2.155 | n=4.163 | n=2.711 | |
| Intervalo cuartílico (puntos) | [1-5] | 6 | [7-8] | [9-17] |
| Edad (años) | 40,0±0,4 | 44,3±0,5 | 48,2±0,4 | 54,6±0,4* |
| Mujeres | 39,2 (1,4) | 46,4 (1,6) | 52,9 (1,1) | 62,3 (1,3)* |
| Nivel de estudios | ||||
| Primarios o menos | 23,0 (1,0) | 28,8 (1,2) | 30,1 (0,9) | 38,4 (1,2)* |
| Secundarios | 50,7 (1,1) | 43,9 (1,3) | 40,0 (0,9) | 33,8 (1,1) |
| Universitarios | 26,4 (1,0) | 27,4 (1,2) | 29,9 (0,9) | 27,9 (1,1) |
| Tamaño del municipio >500.000 habitantes | 11,8 (1,0) | 13,8 (1,1) | 17,0 (1,1) | 20,5 (1,4)* |
| Fumador actual | 33,6 (1,1) | 31,5 (1,2) | 27,3 (0,8) | 17,9 (0,9)* |
| IMC | 26,7±0,1 | 26,7±0,1 | 26,9±0,1 | 27,1±0,1* |
| Alcohol (g/día) | 9,7±0,3 | 9,4±0,5 | 9,0±0,3 | 7,1±0,3* |
| Actividad física (MET-h/semana) | 29,7±0,7 | 28,2±0,6 | 28,1±0,4 | 27,9±0,5* |
| Tiempo total de sueño (h/día) | 7,0±0,03 | 7,0±0,04 | 7,0±0,02 | 6,9±0,03* |
| Trastornos crónicos | ||||
| Cáncer | 0,7 (0,2) | 0,8 (0,2) | 1,1 (0,2) | 1,5 (0,3)* |
| Enfermedad cardiovascular | 1,8 (0,3) | 1,5 (0,3) | 2,5 (0,3) | 2,6 (0,4)* |
| Depresión que requiere tratamiento | 6,0 (0,5) | 6,7 (0,7) | 6,6 (0,4) | 7,5 (0,6) |
| Diabetes mellitus tipo 2 | 5,0 (0,5) | 5,2 (0,6) | 7,4 (0,4) | 8,6 (0,7)* |
| Hipercolesterolemia | 40,9 (1,2) | 47,2 (1,3) | 52,5 (0,9) | 61,0 (1,1)* |
| Hipertensión | 25,8 (1,1) | 30,7 (1,3) | 33,8 (0,9) | 41,4 (1,2)* |
| Enfermedad osteomuscular | 13,0 (0,7) | 16,7 (1,0) | 21,9 (0,7) | 31,5 (1,1)* |
| Obesidad (IMC ≥30) | 23,1 (1,0) | 21,3 (1,1) | 22,0 (0,8) | 24,3 (1,0) |
| Enfermedad respiratoria | 6,5 (0,5) | 5,8 (0,6) | 6,0 (0,4) | 6,7 (0,6) |
IMC: índice de masa corporal; MET: equivalentes metabólicos.
Los valores expresan n (%) o media±error estándar.
Cuando se examinó el consumo de alimentos y nutrientes en los diversos cuartiles del HS-DRSI, un cuartil más alto se asoció con un mayor consumo de verduras, fruta, cereales integrales, legumbres, frutos secos, pescado, carne blanca, aceite de oliva, fibra, proteínas, ácidos grasos omega-3 y varias vitaminas y minerales, incluidas las vitaminas A, C, D, el ácido fólico, el calcio, el potasio y el cinc (tabla 3). Por el contrario, una mayor adherencia al HS-DRSI se asoció con menor consumo de calorías totales, patatas y otros tubérculos, cereales, huevos, productos lácteos, carne total, carne procesada, bebidas edulcoradas, bebidas energéticas, alcohol, azúcares y grasas saturadas (tabla 3). La prevalencia del consumo insuficiente de nutrientes fue menor en los cuartiles superiores de adherencia a la puntuación, excepto para el yodo (tabla 2 del material adicional).
Ingesta de alimentos y nutrientes según cuartiles de las recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles para la población española de la cohorte ENRICA
| Alimentos y nutrientes | Cuartil 1 | Cuartil 2 | Cuartil 3 | Cuartil 4 |
|---|---|---|---|---|
| Alimentos | ||||
| Verduras (g/día) | 177±2,4 | 181±2,7 | 204±2,4 | 261±4,0 |
| Fruta (g/día) | 160±2,7 | 191±3,8 | 232±3,2 | 292±4,4 |
| Patatas y otros tubérculos (g/día) | 64,1±1,0 | 52,9±1,0 | 43,9±0,8 | 34,2±0,8 |
| Cereales (g/día) | 301±2,9 | 267±3,1 | 236±2,1 | 196±2,3 |
| Cereales integrales (g/día) | 5,2±0,5 | 7,4±0,6 | 14,2±0,9 | 25,2±1,1 |
| Legumbres (g/día) | 45,6±0,7 | 48,2±1,2 | 52,0±1,2 | 72,4±2,1 |
| Frutos secos (g/día) | 4,6±0,2 | 4,5±0,3 | 5,7±0,2 | 10,2±0,4 |
| Pescado y marisco (g/día) | 52,6±0,8 | 58,0±1,1 | 65,9±0,9 | 78,5±1,4 |
| Pescado azul (g/día) | 12,5±0,3 | 14,4±0,4 | 18,3±0,5 | 26,0±0,8 |
| Huevos (g/día) | 31,0±0,5 | 25,6±0,5 | 21,4±0,4 | 18,1±0,4 |
| Leche y productos lácteos (g/día) | 356±4,2 | 321±4,4 | 304±3,3 | 275±4,0 |
| Carne y productos cárnicos (g/día) | 168±2,1 | 156±2,2 | 140±1,5 | 109±1,8 |
| Carne blanca (g/día) | 37,6±0,9 | 38,9±0,9 | 43,0±0,8 | 47,6±1,2 |
| Carne procesada (g/día) | 71,6±1,4 | 61,9±1,4 | 48,1±1,1 | 24,6±0,9 |
| Aceite de oliva (g/día) | 17,8±0,3 | 18,3±0,3 | 19,0±0,2 | 19,6±0,3 |
| Alimentos procesados (bollería industrial, galletas, chocolate, dulces, tentempiés) (g/día) | 67,4±1,4 | 53,0±1,5 | 45,6±1,1 | 29,5±1,1 |
| Bebidas edulcoradas (g/día) | 216±7,3 | 128±6,7 | 78,5±3,8 | 30,7±2,7 |
| Bebidas energéticas (g/día) | 1,2±0,6 | 0,6±0,3 | 0,5±0,2 | 0,0±0,0 |
| Macronutrientes | ||||
| Energía (kcal/día) | 2.598±14 | 2.276±16 | 2.070±11 | 1.800±13 |
| Carbohidratos (% de energía) | 42,7±0,1 | 42,1±0,2 | 41,8±0,1 | 41,9±0,2 |
| Fibra (g/día) | 23,4±0,2 | 22,3±0,2 | 22,3±0,2 | 24,0±0,2 |
| Azúcares (g/día) | 109±0,9 | 94,8±1,0 | 90,2±0,7 | 84,7±0,8 |
| Proteína (% de energía) | 16,6±0,1 | 17,7±0,1 | 18,4±0,1 | 19,6±0,1 |
| Proteínas de origen animal (g/día) | 71,3±0,6 | 67,3±0,6 | 63,9±0,5 | 57,3±0,6 |
| Proteínas de origen vegetal (g/día) | 35,3±0,2 | 32,0±0,3 | 30,0±0,2 | 29,1±0,3 |
| Grasas (% de energía) | 38,1±0,1 | 37,4±0,2 | 36,8±0,1 | 35,8±0,2 |
| Grasas monoinsaturadas (% de energía) | 15,7±0,1 | 15,8±0,1 | 15,8±0,1 | 15,8±0,1 |
| Grasas saturadas (% de energía) | 12,6±0,1 | 12,3±0,1 | 11,7±0,1 | 10,3±0,1 |
| Grasas poliinsaturadas (% de energía) | 6,5±0,05 | 6,0±0,05 | 6,0±0,04 | 6,4±0,1 |
| Ácidos grasos omega 3 (g/día) | 1,8±0,02 | 1,8±0,02 | 1,9±0,02 | 2,2±0,03 |
| Ácidos grasos omega 6 (g/día) | 17,0±0,2 | 13,5±0,2 | 11,9±0,1 | 10,9±0,2 |
| Micronutrientes | ||||
| Vitamina A (μg/día) | 795±13 | 781±12 | 827±10 | 969±15 |
| Vitamina C (mg/día) | 97,9±1,2 | 104±1,4 | 114±1,1 | 140±1,7 |
| Vitamina D (μg/día) | 2,5±0,04 | 2,8±0,1 | 3,3±0,05 | 4,2±0,1 |
| Vitamina E (mg/día) | 9,4±0,1 | 9,0±0,1 | 9,7±0,1 | 11,5±0,1 |
| Vitamina B1 (tiamina) (mg/día) | 1,4±0,01 | 1,5±0,01 | 1,5±0,01 | 1,5±0,01 |
| Vitamina B2 (riboflavina) (mg/día) | 1,6±0,01 | 1,6±0,01 | 1,7±0,01 | 1,7±0,01 |
| Vitamina B3 (niacina) (mg/día) | 20,6±0,1 | 21,6±0,2 | 22,6±0,1 | 23,6±0,2 |
| Vitamina B6 (mg/día) | 1,8±0,01 | 1,9±0,01 | 2,0±0,01 | 2,2±0,01 |
| Folato (μg/día) | 279±2,0 | 289±2,4 | 310±1,7 | 365±2,6 |
| Vitamina B12 (μg/día) | 5,3±0,1 | 5,8±0,1 | 6,1±0,1 | 6,8±0,1 |
| Sodio (mg/día) | 3.194±22 | 3.165±21 | 3.016±18 | 2.874±21 |
| Potasio (mg/día) | 2.964±14 | 3.066±16 | 3.234±13 | 3.546±18 |
| Cociente sodio/potasio | 1,1±0,01 | 1,1±0,01 | 1,0±0,01 | 0,8±0,01 |
| Calcio (mg/día) | 869±7,0 | 870±8,1 | 882±5,5 | 902±6,1 |
| Magnesio (mg/día) | 288±1,4 | 301±1,6 | 320±1,4 | 356±1,9 |
| Fósforo (mg/día) | 1.381±6,5 | 1.412±7,4 | 1.443±5,3 | 1.499±6,4 |
| Hierro (mg/día) | 12,6±0,1 | 13,0±0,1 | 13,4±0,1 | 14,3±0,1 |
| Yodo (mg/día) | 194±3,2 | 186±3,3 | 186±2,5 | 182±2,7 |
| Zinc (mg/día) | 9,1±0,04 | 9,4±0,05 | 9,6±0,04 | 9,9±0,04 |
Los valores expresan media±error estándar.
Durante una mediana de seguimiento de 12,9 años, se registraron 939 muertes (7,89%). Una puntuación del HS-DRSI más alta se asoció con menos mortalidad por cualquier causa tras aplicar un ajuste respecto a los factores sociodemográficos (modelo 2, cuartil 4 frente a cuartil 1, HR=0,76; IC95%, 0,60-0,94; p de tendencia=0,01) (tabla 4). En el modelo 3, la estimación de la comparación entre los cuartiles superior e inferior del HS-DRSI fue similar (HR=0,76; IC95%, 0,60-0,96; p de tendencia=0,02). Cada incremento de 2 puntos, HR de mortalidad = 0,93 (IC95%, 0,86-1,00) (tabla 4). En los participantes que no presentaban ningún trastorno crónico al inicio del estudio, la magnitud de la asociación tras aplicar un ajuste respecto a los principales factores sociodemográficos y de estilo de vida fue algo mayor que en la población con enfermedades al inicio del estudio (cuartil 4 frente a cuartil 1, HR=0,48; IC95%, 0,31-0,72; p de tendencia=0,003); cada incremento de 2 puntos, HR=0,80; IC95%, 0,70-0,92 (tabla 4). Se observó una relación dosis-respuesta al elaborar un modelo con splines cúbicos restringidos (figuras 3A,B del material adicional) (tendencia no lineal, p=0,05 y p=0,03).
Valores de hazard ratio (intervalo de confianza del 95%) para la asociación entre la adherencia a las recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles para el índice de población española y la mortalidad por cualquier causa en la cohorte ENRICA
| Modelos | Cuartil 1 | Cuartil 2 | Cuartil 3 | Cuartil 4 | p para la tendenciaa | Por incremento de 2 puntos | Por incremento de 1 DEb |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Población completa | |||||||
| N | 2.875 | 2.155 | 4.163 | 2.711 | 11.904 | 11.904 | |
| Casos | 148 | 152 | 338 | 301 | 939 | 939 | |
| Años-persona | 36.409 | 27.084 | 52.090 | 33.704 | 149.288 | 149.288 | |
| Modelo 1 | 1,00 | 0,93 (0,72-1,19) | 0,90 (0,74-1,11) | 0,78 (0,62-0,97) | 0,02 | 0,93 (0,87-0,99) | 0,92 (0,85-0,99) |
| Modelo 2 | 1,00 | 0,92 (0,72-1,17) | 0,89 (0,73-1,09) | 0,76 (0,60-0,94) | 0,01 | 0,92 (0,86-0,99) | 0,92 (0,85-0,99) |
| Modelo 3 | 1,00 | 0,90 (0,71-1,16) | 0,87 (0,71-1,07) | 0,76 (0,60-0,96) | 0,02 | 0,93 (0,86-1,00) | 0,92 (0,86-1,00) |
| Participantes sin trastornos crónicos en la situación inicialc | |||||||
| N | 1.745 | 1.330 | 2.321 | 1.311 | 6.707 | 6.707 | |
| Casos | 45 | 41 | 85 | 64 | 235 | 235 | |
| Años-persona | 22.284 | 16.963 | 29.538 | 16.728 | 85.513 | 85.513 | |
| Modelo 1 | 1,00 | 0,70 (0,46-1,07) | 0,77 (0,54-1,10) | 0,51 (0,35-0,75) | 0,002 | 0,82 (0,72-0,93) | 0,81 (0,70-0,93) |
| Modelo 2 | 1,00 | 0,70 (0,46-1,08) | 0,78 (0,54-1,11) | 0,50 (0,34-0,74) | 0,002 | 0,81 (0,71-0,93) | 0,80 (0,70-0,92) |
| Modelo 3 | 1,00 | 0,64 (0,40-1,03) | 0,71 (0,48-1,05) | 0,48 (0,31-0,72) | 0,003 | 0,80 (0,70-0,92) | 0,79 (0,69-0,92) |
DE: desviación estándar.
Modelo 1: Modelo de riesgos proporcionales de Cox ajustado para la edad y el sexo.
Modelo 2: con ajuste adicional para el nivel de estudios (≤ primarios, secundarios, universitarios) y el tamaño del municipio (población de <10.000; 10.000-100.000; >100.000-500.000; >500.000 habitantes).
Modelo 3: con ajuste adicional para el tabaquismo (nunca ha fumado, exfumador, fumador actual), el índice de masa corporal (IMC) (<25, 25-29,9 y ≥30), el consumo calórico (kcal/día), el consumo de alcohol (g/día), la duración del sueño nocturno (h/día), la actividad física en el tiempo libre (MET-h/semana), la hipertensión (no/sí) y la hipercolesterolemia (no/sí).
Prueba de tendencia lineal calculada asignando la mediana de puntuación en cada cuartil y modelizándola como variable continua.
Se excluyó a los participantes con alguna de las siguientes afecciones: cáncer, enfermedad cardiovascular (cardiopatía, accidente cerebrovascular o insuficiencia cardíaca), enfermedad respiratoria (asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica), enfermedad osteomuscular (artritis, artrosis o fractura de cadera), depresión que requiriera tratamiento, obesidad o diabetes mellitus tipo 2.
En la tabla 5 se muestra el cumplimiento de cada una de las recomendaciones dietéticas y la mortalidad por cualquier causa. Las recomendaciones con el mayor cumplimiento fueron las de utilizar aceite de oliva para cocinar y aliñar los alimentos (88,7%), reducir al mínimo el consumo de sal (84,1%) y consumir ≤3 raciones/día de productos lácteos (80,7%). Por el contrario, las de menor cumplimiento fueron: tomar al menos 3 raciones de verduras del total de la ingesta de verduras y fruta (2,75%), e incluir al menos 1 ración de alimentos proteicos de origen vegetal en las comidas principales diarias (4,01%). Se observan asociaciones inversas significativas con la mortalidad cuando se cumplen las recomendaciones de consumo de frutos secos (≥3raciones/semana), productos lácteos (≤3 raciones/día) y bebidas edulcoradas y energéticas (<1 ración/semana): los valores de HR correspondientes fueron 0,73 (IC95%, 0,59-0,90), 0,80 (IC95%, 0,66-0,97) y 0,81 (IC95%, 0,67-0,97). En los participantes sin enfermedades crónicas al inicio del estudio, se observaron asociaciones significativas con el consumo de al menos 3 raciones de verduras del total de la ingesta de verduras y fruta (HR=0,17; IC95%, 0,05-0,58) y con minimizar el consumo de carne procesada (HR=0,68; IC95%, 0,47-0,97) (tabla 5).
Valores de hazard ratio (intervalos de confianza del 95%) para la asociación entre los objetivos del índice de recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles para la población española y la mortalidad por cualquier causa en la cohorte ENRICA
| Componente | Toda la población | Participantes sin enfermedades crónicas al inicio del estudio* | ||
|---|---|---|---|---|
| % cumplimiento | HR (IC95%) | % cumplimiento | HR (IC95%) | |
| Verduras y frutas, excluidos los zumos | 5,84±0,26 | 1,23 (0,94-1,60) | 4,30±0,28 | 1,38 (0,82-2,33) |
| Al menos 3 de las raciones de verduras y frutas son de verduras | 2,75±0,17 | 0,80 (0,53-1,21) | 2,32±0,21 | 0,17 (0,05-0,58) |
| Patatas y otros tubérculos | 51,2±0,62 | 0,94 (0,81-1,09) | 51,5±0,78 | 1,17 (0,86-1,60) |
| Cereales, en función de las necesidades energéticas | 59,4±0,61 | 1,19 (0,99-1,43) | 59,4±0,78 | 1,05 (0,75-1,46) |
| Al menos la mitad de las raciones/día de cereales son de productos integrales | 5,67±0,25 | 1,03 (0,78-1,35) | 4,72±0,31 | 0,60 (0,29-1,26) |
| Legumbres | 12,3±0,38 | 0,93 (0,74-1,18) | 12,0±0,50 | 1,03 (0,67-1,58) |
| Frutos secos | 19,5±0,50 | 0,73 (0,59-0,90) | 19,0±0,60 | 0,78 (0,52-1,19) |
| Al menos 1 ración de alimentos proteicos de origen vegetal (incluidas legumbres y frutos secos) en las comidas principales diarias (comida y cena) | 4,01±0,23 | 1,18 (0,79-1,76) | 3,75±0,30 | 0,78 (0,37-1,67) |
| Pescado y marisco | 46,1±0,64 | 0,98 (0,85-1,14) | 44,5±0,83 | 0,93 (0,68-1,28) |
| Al menos la mitad de las raciones de pescado y marisco son de pescado azul | 20,6±0,46 | 1,03 (0,86-1,24) | 21,8±0,63 | 0,85 (0,58-1,25) |
| Huevos | 75,7±0,50 | 0,95 (0,80-1,13) | 75,6±0,67 | 0,88 (0,63-1,23) |
| Productos lácteos | 80,7±0,46 | 0,80 (0,66-0,97) | 80,6±0,60 | 0,68 (0,45-1,02) |
| Todos los tipos de carne | 6,89±0,31 | 1,06 (0,83-1,37) | 5,89±0,37 | 0,97 (0,53-1,76) |
| Al menos la mitad de las raciones de carne son de carne blanca de ave de corral o conejo | 18,9±0,47 | 1,03 (0,85-1,25) | 17,9±0,60 | 1,04 (0,68-1,58) |
| Aceite de oliva para cocinar y aliñar alimentos | 88,7±0,52 | 0,82 (0,64-1,04) | 88,9±0,68 | 0,88 (0,59-1,31) |
| Reducción al mínimo del consumo de carne procesada | 26,3±0,54 | 0,98 (0,84-1,14) | 24,6±0,68 | 0,68 (0,47-0,97) |
| Reducción al mínimo del consumo de otros alimentos procesados | 27,1±0,58 | 1,05 (0,89-1,24) | 25,8±0,76 | 0,83 (0,59-1,18) |
| Reducción al mínimo del consumo de sal (no utilizar sal de mesa en las comidas principales) | 84,1±0,42 | 0,92 (0,73-1,17) | 82,5±0,59 | 0,71 (0,46-1,10) |
| Reducción al mínimo del consumo de bebidas edulcoradas (edulcoradas con azúcar, edulcoradas artificialmente, zumos de fruta) y bebidas energéticas | 62,8±0,66 | 0,81 (0,67-0,97) | 58,6±0,86 | 1,09 (0,78-1,54) |
Modelo de riesgos proporcionales de Cox ajustado por edad, sexo, nivel de estudios (≤ primarios, secundarios, universitarios), municipio (población <10.000; 10.000-100.000; >100.000-500.000; >500.000 habitantes), tabaquismo (nunca ha fumado, exfumador, fumador actual), índice de masa corporal (<25, 25-29,9 y ≥30), consumo calórico (kcal/día), consumo de alcohol (g/día), duración del sueño nocturno (h/día), actividad física en el tiempo libre (MET-h/semana), hipertensión (no/sí), hipercolesterolemia (no/sí) y los demás componentes.
Se excluyó a los participantes con alguna de las siguientes afecciones: cáncer, enfermedad cardiovascular (cardiopatía, accidente cerebrovascular o insuficiencia cardiaca), enfermedad respiratoria (asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica), enfermedad osteomuscular (artritis, artrosis o fractura de cadera), depresión que requiriera tratamiento, obesidad o diabetes mellitus tipo 2.
Se observaron correlaciones positivas significativas entre todas las puntuaciones alimentarias (tabla 3 del material adicional). El HS-DRSI mostró una correlación moderada con el AHEI (r=0,56), la DASH (r=0,56) y el MEDAS (r=0,59), y estas puntuaciones presentaban una correlación de moderada a intensa entre sí (r=0,54-0,73). Se observan asociaciones protectoras de una magnitud similar a la determinada para el HS-DRSI por incremento de 1 desviación estándar en el AHEI (HR=0,90; IC95%, 0,83-0,98), la GDQS (HR=0,91; IC95%, 0,84-0,98), el MEDAS (HR=0,89; IC95%, 0,82-0,97) y la MDS (HR=0,91; IC95%, 0,84-0,99) (tabla 4 del material adicional). Los resultados de la dieta estilo DASH fueron en el mismo sentido, pero no alcanzaron significación estadística.
Por último, no se observaron diferencias significativas en las asociaciones con la mortalidad entre el HS-DRSI y ninguna de las variables de estratificación (p para la interacción >0,05 en todos los casos) (tabla 5 del material adicional). Al excluir las muertes en los primeros 2 años de seguimiento, se obtuvieron resultados coherentes con los análisis principales (cuartil 4 frente al cuartil 1, HR=0,74; IC95%, 0,58-0,94; p de tendencia=0,02).
DISCUSIÓNEn este estudio de cohorte retrospectivo, se elaboró el índice HS-DRSI para medir la adherencia a la guía de dietética saludable y sostenible para la población española de 2022. Una mayor adherencia a las recomendaciones refleja un consumo óptimo de nutrientes clave y se asocia con menos riesgo de mortalidad por cualquier causa en una cohorte representativa de adultos de España, tanto al incluir a todos los participantes como al incluir a los que no tenían morbilidades crónicas al inicio del estudio (figura 1). Aunque solamente se observaron resultados significativos para HS-DRSI ≥ 9 puntos, la asociación parece lineal. La asociación protectora fue uniforme en los principales subgrupos de población y de una magnitud similar a la observada en otros índices de la alimentación saludable bien conocidos. De entre los diversos componentes del HS-DRSI, el hecho de cumplir el consumo recomendado de frutos secos, productos lácteos y bebidas edulcoradas mostró una asociación inversa con la mortalidad por cualquier causa.
Una de las principales características de las guías utilizadas para elaborar el HS-DRSI es la consideración de las repercusiones tanto medioambientales como sanitarias de las decisiones alimentarias. Esto se refleja principalmente en la priorización de alimentos saludables de origen vegetal, al tiempo que se reducen los alimentos de origen animal5. En consecuencia, se incluyó un objetivo específico de al menos 1 ración de proteínas vegetales en las comidas principales. Otros países han empezado a incorporar gradualmente aspectos de sostenibilidad en sus recomendaciones dietéticas, pero solo una minoría aborda de manera completa el impacto medioambiental de las decisiones alimentarias12. El índice HS-DRSI incluye 16 componentes que reflejan las recomendaciones de consumo para los 6 grupos de alimentos incluidos en las recomendaciones (frutas y verduras, patatas y otros tubérculos, cereales, proteínas de origen vegetal y animal, aceite de oliva y agua), así como 4 componentes basados en grupos de alimentos adicionales que se propone reducir al mínimo o limitar (carne procesada, otros alimentos procesados, sal y bebidas poco saludables). El HS-DRSI tiene componentes en común con otros índices dietéticos bien establecidos, y asigna puntuaciones positivas a un mayor consumo de fruta, verduras, frutos secos y legumbres, y a un menor consumo de carnes rojas y procesadas, sal y bebidas edulcoradas13–15. El consumo de pescado y marisco, la preferencia por la carne blanca y por el aceite de oliva como grasa preferible son objetivos característicos del patrón de la dieta mediterránea13. Aunque los sistemas de puntuación varían en los distintos índices, tanto el HS-DRSI como el MEDAS se basan en una puntuación dicotómica con puntos de corte definidos para el consumo de alimentos. Se optó por un sistema de puntuación dicotómico en lugar de un enfoque más complejo para facilitar la interpretación y la aplicación más allá de la investigación (por ejemplo, en entornos clínicos).
Los resultados de este estudio indican que la adherencia a las recomendaciones dietéticas fue escasa, ya que solo el 22,8% de los participantes cumplían 9 o más de las recomendaciones. Esto no es de extrañar, ya que la evidencia previa indicaba que la adherencia a la dieta mediterránea ha disminuido en las últimas décadas en España16,17. Estos resultados ponen de relieve el importante potencial de mejora de la dieta mediante intervenciones clínicas y de salud pública, en concreto, centrándose en los grupos de población con una menor adherencia, así como haciendo hincapié en las recomendaciones con menor adherencia, que son las relacionadas con un patrón alimentario saludable basado en alimentos de origen vegetal, es decir, aumentar el consumo de verduras, incluir al menos 1 ración de alimentos proteicos de origen vegetal en las comidas principales, dar prioridad a los cereales integrales y reducir el consumo de carne.
Nuestros resultados respaldan los de estudios poblacionales previos que han mostrado asociaciones inversas entre la adherencia a la dieta mediterránea y la mortalidad, y en los que las pautas se han circunscrito principalmente a la región mediterránea18,19 y a las no mediterráneas20. Se observó una reducción del 24% en el riesgo de mortalidad en los participantes del cuartil más alto del HS-DRSI en comparación con los del cuartil más bajo. La magnitud de la asociación para un incremento de 1 desviación estándar en la adherencia al HS-DRSI (8%) fue similar a la observada para otros índices que no tienen en cuenta la sostenibilidad, como el AHEI (10%), la GDQS (9%), el MEDAS (11%) y la MDS (9%). Estos resultados están en consonancia con los de estudios anteriores que han mostrado asociaciones entre diversos índices dietéticos saludables y una menor mortalidad21,22. Por último, los resultados de nuestro estudio concuerdan con los de investigaciones previas que indican que la adherencia a las recomendaciones alimentarias se asocia con una reducción de la mortalidad por cualquier causa23,24.
De entre los diversos componentes del HS-DRSI, la adherencia a las recomendaciones sobre frutos secos, verduras, carne procesada, productos lácteos y bebidas edulcoradas se asociaron con una reducción de la mortalidad. El consumo de frutos secos y verduras mostró relación inversa con la mortalidad por cualquier causa en varios estudios de cohorte prospectivos25,26, mientras que el consumo de carne procesada y bebidas edulcoradas se ha asociado ampliamente a la mortalidad por cualquier causa y a la mortalidad de causa cardiovascular27,28. Por lo que respecta al consumo de productos lácteos, los datos sobre su impacto en la salud son contradictorios: dos metanálisis recientes no han observado evidencia que indique una asociación protectora ni una asociación perjudicial con la mortalidad por cualquier causa29,30; por consiguiente, las nuevas recomendaciones españolas recomiendan reducir el consumo de estos productos a <3 raciones/día basándose únicamente en su elevado impacto medioambiental.
Los puntos fuertes de este estudio incluyen el uso de una cohorte grande representativa de la población adulta de España, con un seguimiento prolongado y una evaluación detallada del consumo habitual de alimentos obteniendo los antecedentes alimentarios con un método validado. Una ventaja de los índices alimentarios que comprenden solamente componentes basados en los alimentos frente a los que incluyen tanto alimentos como nutrientes es que captan la complejidad de la matriz alimentaria, la interacción entre nutrientes, la presencia de no nutrientes y las sinergias que se producen a través de la combinación de distintos componentes alimentarios, que quedan mejor reflejadas en el patrón alimentario global3,31. Además, facilitan la adaptación a instrumentos de evaluación alimentaria sencillos para entornos clínicos.
El estudio tiene también varias limitaciones que es preciso reconocer. En primer lugar, aunque en la concepción del índice se incluyó el «agua como bebida preferente», no se pudo determinar la adherencia a este punto debido a la falta de datos sobre el consumo de agua en esta cohorte. Para proporcionar una evaluación más completa del consumo en la dieta, los cuestionarios de frecuencia de consumo de alimentos y otros instrumentos destinados a este fin deberían ampliarse para incluir el consumo de agua; las futuras actualizaciones o los estudios en otros entornos deberían considerar la ampliación de la puntuación para incorporar este componente central. La guía también ofrece recomendaciones sobre la actividad física a lo largo de la vida que no se abordaron en este estudio. En estudios complementarios se podría evaluar la adherencia a esta dimensión de forma independiente o como parte de una puntuación del estilo de vida32.
En segundo lugar, las guías dietéticas no incluyen recomendaciones sobre el consumo de bebidas alcohólicas, por lo que no se las consideró un componente del índice.
En tercer lugar, la dieta solo se evaluó al inicio del estudio; en consecuencia, no se evaluaron los posibles cambios en los hábitos alimentarios que pudieran haberse producido durante el seguimiento, y esto podría haber dado lugar a una clasificación errónea y a asociaciones incorrectas.
En cuarto lugar, que la información sea la aportada por los propios participantes implica que no pueda descartarse del consumo de alimentos cierto sesgo de recuerdo y de clasificación errónea. Además, la información sobre las conductas de estilo de vida y la morbilidad también la proporcionaron los participantes, lo que conlleva un posible error de medición.
En quinto lugar, debido a la gran disminución del tamaño de la muestra, los intervalos de confianza de los análisis de los participantes sanos fueron amplios, lo que indica unos resultados menos precisos. No obstante, las estimaciones mostraron un claro efecto protector, mayor que en el caso de las personas con afecciones crónicas al inicio del estudio, lo que subraya la capacidad del HS-DRSI para prevenir la muerte prematura. Del mismo modo, dado que hubo pocos participantes con las puntuaciones más altas, no se abordó adecuadamente la caracterización del impacto de una gran adherencia en la mortalidad; se necesita más evidencia para comprender si puede producirse un efecto techo y a qué nivel de adherencia se daría.
En sexto lugar, no se pudo evaluar la mortalidad por causas específicas debido al bajo número de casos en la población estudiada. A pesar del ajuste para múltiples factores de confusión, pueden persistir factores de confusión residuales por variables no medidas o imprecisas (p. ej., la situación socioeconómica, las comorbilidades); por este motivo, se recomienda reproducir estos análisis en otras cohortes en España.
Por último, aunque nuestros resultados aportan una información valiosa para la población española, su generalizabilidad está limitada por diferencias culturales, nutricionales y sanitarias con otros países.
CONCLUSIONESSe ha diseñado un índice dietético para evaluar la adherencia a las Recomendaciones Dietéticas para la población española actualizadas en 2022. En una cohorte representativa a escala nacional de adultos españoles, la mayor adherencia a las recomendaciones se asoció a un menor riesgo de mortalidad por cualquier causa en los participantes con o sin enfermedades crónicas. Deberán realizarse esfuerzos para promover la adherencia a estas recomendaciones, centrándose en las que se cumplen menos (es decir, consumo de fruta y verduras, cereales integrales, alimentos proteicos de origen vegetal y reducción del consumo de carne) y evaluando su eficacia en la prevención de las principales enfermedades crónicas en diversos subgrupos de población.
FINANCIACIÓNEste trabajo ha contado con subvenciones del Instituto de Salud Carlos III, Secretaría de Estado de I+D+I de España ERDF/ESF (Fondo Europeo de Desarrollo Regional/Fondo Social Europeo) (FIS 20/1040, 23/272). VVC disfruta de una subvención de «Formación de profesores universitarios – FPU» (FPU19/06572) del Ministerio de Universidades de España. Los organismos financiadores no intervinieron en modo alguno en el diseño del estudio, la obtención y el análisis de los datos, la interpretación de los resultados, la elaboración del manuscrito ni la decisión de presentarlo a publicación.
CONSIDERACIONES ÉTICASTodos los participantes en el estudio dieron su consentimiento informado por escrito. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética de Investigación Clínica del Hospital Universitario La Paz de Madrid y se llevó a cabo ateniéndose a la Declaración de Helsinki sobre la investigación biomédica. Se han seguido las directrices SAGER relativas a posibles sesgos de sexo/género.
DECLARACIÓN SOBRE EL USO DE INTELIGENCIA ARTIFICIALEn la elaboración de este artículo no se ha utilizado inteligencia artificial.
CONTRIBUCIÓN DE LOS AUTORESV. Vega-Cabello y E. López-García diseñaron la investigación; V. Vega-Cabello realizó los análisis estadísticos; V. Vega-Cabello y E. López-García redactaron la versión inicial del manuscrito; E. López-García supervisó la realización de la investigación; todos los autores revisaron el manuscrito en cuanto a contenido intelectual importante y leyeron y aprobaron el manuscrito final, y V. Vega-Cabello y E. López-García asumieron la responsabilidad principal del contenido final.
CONFLICTO DE INTERESESNinguno de los autores tiene conflictos de intereses relacionados con este trabajo.
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Las directrices dietéticas nacionales proporcionan recomendaciones basadas en la evidencia sobre el consumo de alimentos que garantizan una ingesta óptima de nutrientes, promueven la salud y previenen las enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación poco saludable. Las nuevas evidencias sobre los efectos de la alimentación en la salud y la sostenibilidad alimentaria aún no se han incluido en la mayoría de las guías dietéticas nacionales.
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El índice de recomendaciones dietéticas saludables y sostenibles para la población española (HS-DRSI) se elaboró de acuerdo con las nuevas recomendaciones españolas, basándose en el impacto del consumo de alimentos sobre la salud y el medio ambiente. Una mayor adherencia a las recomendaciones dietéticas condujo a un consumo óptimo de nutrientes y se asoció con menos riesgo de mortalidad por cualquier causa en la población general y en los participantes sanos.
